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Rehenes preparan regreso a Bog

Rehenes preparan regreso a Bog

Las dos rehenes liberadas por la guerrilla colombiana preparan su regreso a Bogotá tras ofrecer una conferencia.

Rojas definirá fecha

CARACAS - Las dos rehenes liberadas el jueves pasado por la guerrilla colombiana preparan su regreso a Bogotá después de haber ofrecido en la noche del viernes su primera conferencia de prensa en la que criticaron los métodos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

La ex parlamentaria Consuelo González, 57 años, regresará este domingo a la capital colombiana mientras que Clara Rojas, 44, ex compañera de fórmula de Ingrid Betancourt, indicó que lo hará "en los próximos días" y precisó que aún no han definido la fecha.

Consuelo dijo que se reunirá rápidamente con el presidente Alvaro Uribe, con quien habló por teléfono el jueves y concertó la cita. Dijo que dedicará sus energías a lograr el intercambio humanitario de rehenes por guerrilleros presos.

Clara debe reencontrarse con su hijo Emmanuel, de tres años y medio, del que fue separada por los guerrilleros hace dos años y medio y se encuentra actualmente en un albergue estatal en Bogotá.

Sin pista del padre de Emmanuel

Precisó que no tiene información del papá del niño, un guerrillero con el que tuvo una relación consentida, y que en un momento le dijeron que había muerto.

"No tengo información del papá del niño, ninguna, ni siquiera si sabe que es el papá del niño", dijo Clara y agregó que está resuelta a sacar adelante a su hijo sola.

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Consuelo, que estuvo secuestrada 6 años y 4 meses, indicó por su parte que ella y sus dos hijas, sus dos yernos y su nieta de dos años, aprovechan para pasear por Caracas.

Clara estuvo acompañada por su hermano Iván y su madre Clara, que le agarró de la mano durante toda la conferencia de prensa. Una sobrina de Clara también se encuentra en Caracas.

Clara y Consuelo fueron entregadas el jueves a una misión humanitaria del gobierno venezolano y de la Cruz Roja Internacional en la selva del Guaviare (sureste del Colombia), que las fue a recoger en helicópteros venezolanos.

Esa misma tarde fueron recibidas en el Palacio de Miraflores por el presidente Hugo Chávez en Caracas.

No pierden esperanzas

Tras casi seis años en manos de las FARC, la ex candidata a la vicepresidencia colombiana dio ánimos a los que siguen privados de libertad y advirtió que el secuestro es un delito de lesa humanidad.

En un salón del gran hotel caraqueño en la que ambas se hospedan junto con sus familiares, Clara Rojas, siempre de la mano de su madre, respondió a las preguntas de los numerosos periodistas que durante todo el día habían esperado a las dos mujeres.

"Ánimo. Los llevamos en el alma. Dios quiera que recuperen la libertad en el menor tiempo posible", y cuando eso suceda, "aquí estaremos para recibirlos", dijo la que fue compañera de candidatura de Íngrid Betancourt, secuestrada al mismo tiempo que ella en febrero de 2002 y que sigue cautiva de la guerrilla.

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Con su hermano Iván también a su lado, Clara Rojas relató momentos de su cautiverio, como su embarazo y el nacimiento de su hijo, Emmanuel, así como de los días previos a su liberación.

Y habló de Íngrid, de su preocupación por su amiga al saber de un vídeo presentado como prueba de que sigue con vida, pero en el que la ex candidata a la presidencia colombiana aparece encadenada.

"Me duele profundamente, me preocupa su salud y su desánimo crónico", dijo.

Del embarazo y los guerrilleros

Respecto a la propuesta efectuada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de que se retire a las FARC de las listas de grupos terroristas, Rojas respondió que "en principio pareciera una organización delictiva" que, además, "mantiene a personas secuestradas", lo que constituye "un delito de lesa humanidad".

Relató su difícil parto en la selva, su gran alegría al ver por primera vez a su hijo y también cómo fue separada de él en enero de 2005, cuando se le diagnosticó leismaniasis. Del padre, un guerrillero, dijo no saber nada, ni si está vivo, ni si sabe que Emmanuel es su hijo.

Indicó que pidió a los jefes guerrilleros que entregaran el niño a su madre, en Bogotá, pero que "nunca más" tuvo noticias.

Luego, el 31 de diciembre, se enteró por las declaraciones del presidente colombiano, Álvaro Uribe, de que el pequeño probablemente se encontraba al cuidado de un organismo asistencial colombiano.

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Solución  negociada

Clara Rojas dijo que aún no ha decidido con sus familiares cuándo regresará a Bogotá.

Tanto Clara Rojas como Consuelo González de Perdomo, que compareció ante la prensa poco después, dijeron que la guerrilla les sacó del lugar donde estaban presas junto a otros rehenes el pasado 20 de diciembre para emprender una larga marcha por la selva, hasta el día de su liberación.

González de Perdomo, ex congresista colombiana, secuestrada hace más de seis años, abogó ante los periodistas por el intercambio humanitario y una solución negociada al conflicto en su país.

"Sigo creyendo que la solución es política, es negociada", dijo la ex rehén, que compareció acompañada de sus dos hijas.

En espera del reencuentro

Consuelo González, quien dijo que volverá a Colombia el próximo domingo, se declaró determinada a emprender acciones a favor del intercambio humanitario para los secuestrados.

Consideró "determinante" la acción del presidente venezolano, Hugo Chávez, a la hora de permitir que ambas recobraran la libertad, y comentó que el 31 de diciembre recibieron "con sorpresa el anuncio del presidente Uribe" de que Emmanuel estaba en Bogotá.

"El 30 teníamos la certeza que nos iban a liberar al día siguiente", manifestó la ex congresista.

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"Indiscutiblemente se presentaron acciones de operaciones militares en la zona donde teníamos que movilizarnos que no nos permitieron la llegada al sitio" previsto para la liberación, afirmó.

Preguntada sobre la petición de Chávez de que se considere a las FARC y al ELN grupos insurgentes y no terroristas, la ex congresista dijo que "cualquier acción que permita avanzar en la búsqueda de la paz y el intercambio humanitario es válida".

La ex congresista, quien dijo que "no se alcanza a dimensionar la felicidad" del momento que vive, manifestó que quiere "empezar a aprovechar el tiempo" al lado de su familia, pero también reafirmó su "compromiso ineludible" con el intercambio humanitario.

"El solo hecho de privar de libertad" a una persona "es censurable", subrayó, antes de recordar: "Nos afectaba terriblemente ver a los compañeros encadenados (...) amarrados a un palo en el momento de dormir".

Tensa relación

La distensión que suponía en la relación entre Colombia y Venezuela la entrega de dos rehenes en poder de las FARC al presidente Hugo Chávez, fue apenas una ilusión de unas horas en las que hubo agradecimientos de parte y parte, pero poco después volvieron las recriminaciones de cada lado.

La propuesta de Chávez de abolir el calificativo de terroristas y dar estatus de beligerancia a las guerrillas de las FARC y el ELN, volvió a crispar el ambiente que desde finales de noviembre pasado envuelve las relaciones entre Caracas, que retiró a su embajador, Pável Rondón, desde entonces, y Bogotá.

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Argumentan "extorsión"

Chávez hizo la declaración un día después de que las FARC liberaran a la ex candidata a la vicepresidencia de Colombia Clara Rojas, secuestrada desde el 2002, y a la ex congresista Consuelo González de Perdomo, cautiva desde el 2001.

El ex ministro colombiano de Relaciones Exteriores y miembro de la Comisión Nacional de Conciliación (CNC), Augusto Ramírez, dijo que "es inaceptable que Colombia caiga bajo la extorsión o el chantaje" de la fórmula de Chávez, que exige "reconocer como no terroristas a quienes lo son, para mejorar la relación" entre los dos países.

Esa propuesta, según Ramírez, está "por fuera de las normas internacionales, de los procedimientos de Ginebra", y significa una "intervención indebida" del mandatario venezolano en Colombia.

En busca del diálogo

El ex funcionario recordó que la comunidad internacional, la Unión Europea (UE), "que actúa unánimemente", declaró terroristas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como lo hizo del también rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de los grupos paramilitares de ultraderecha.

La UE lo hizo, dijo, porque "evidentemente son organizaciones armadas que han hecho tropelías incalculables", no respetan el Derecho Internacional Humanitario (DIH), usan armas indiscriminadas y mantienen en situación de oprobio espantoso a quienes secuestran, con unos "métodos condenados internacionalmente", entre otros.

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Ramírez recordó que la legislación colombiana permite diálogos con organizaciones armadas ilegales sin necesidad de que tengan reconocimiento político.

El ex ministro, quien estuvo a finales del siglo pasado a nombre de la ONU como delegado en el proceso de paz de El Salvador, recordó que las FARC tiene actualmente unos 744 secuestrados, de ellos más de 700 civiles, que no están involucrados en el conflicto y son excluidos por el DIH expresamente del mismo.

Las declaraciones del mandatario venezolano causaron revuelo en Colombia, donde las FARC, con unos 17.000 integrantes, luchan contra el Estado, y son consideradas la mayor fuerza secuestradora, con al menos 700 rehenes en su poder, y una organización dedicada al narcotráfico, de acuerdo con fuentes oficiales.

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, le había pedido en agosto pasado a Chávez y a la congresista opositora colombiana Piedad Córdoba que mediaran en busca de un acuerdo humanitario para la liberación de los secuestrados, pero en noviembre último se puso fin a esa gestión.

Sin embargo, el 21 de noviembre Uribe terminó las gestiones de Chávez y Córdoba por las llamadas de éstos al alto mando militar del país, lo que molestó al presidente venezolano y generó la peor crisis diplomática de los últimos años.

Crece escándalo

El ex presidente colombiano Andrés Pastrana (1998-2002), durante cuyo gobierno las FARC fueron incluidas en la lista de organizaciones de terroristas por la comunidad internacional, afirmó que "es un imposible moral" aceptar la exigencia de Chávez, que consideró además como un "chantaje e intervención en asuntos internos de otro país".

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Según Pastrana, es por lo menos curioso que el presidente venezolano hubiera salido el viernes, luego de la liberación de Rojas y González de Perdomo, a pedir y respaldar el estatus político para esta organización armada ilegal.

Por su parte, el Defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, dijo que el terrorismo hay que describirlo por sus acciones y "mas allá de la voluntad de los gobiernos, de las consideraciones políticas que hagan los gobernantes" no se puede pasar por encima del ordenamiento jurídico que define esas conductas.

Dijo que la guerrilla sólo cuando se comprometa a respetar de manera "irrestricta las normas protectoras de DHI" dejará de ser terrorista.

"Las FARC aún en sus proclamas tienen propósitos políticos pero es evidente que hacen uso de métodos que lesionan gravemente la conciencia de la humanidad e incurren en conductas constitutivas de actos de terrorismo", puntualizó Pérez.

Recordó que hay una resolución de la Asamblea General de la ONU de mediados de la década pasada, "que describe al terrorismo por sus conductas y sus acciones y dice, por ejemplo, que se debe entender por terrorismo los actos criminales que tengan inclusive fines políticos, que estén concebidos y planificados para provocar un estado de terror en una población en general o en un grupo de personas determinadas".

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