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Paraguay: quinto crucificado frente a embajada de Brasil

Paraguay: quinto crucificado frente a embajada de Brasil

Ya son cinco los exempleados de una empresa paraguaya que se clavan las manos para protestar falta de pago.  

Un paraguayo de 71 años, ex obrero de la hidroeléctrica Itaipú, se clavó las manos a un madero frente a la embajada de Brasil. Su razón: desde hace 25 años no recibe el pago de los beneficios sociales de las empresas que los contrataron para construir un recinto industrial para generar energía.

Garcete es el quinto hombre que se ha crucificado para protestar a nombre de unos 40 mil exobreros de diferentes empresas paraguayas, quienes reclaman bonos por alimentación, antigüedad laboral, productividad y otros beneficios.

"Vivo humildemente con mi familia en Ciudad del Este (a 340 kilómetros de Asunción), pero por mi edad no puedo hacer grandes trabajos", relató Garcete a The Associated Press. Y añadió que acompaña a sus compañeros en este sacrificio esperando que los gobiernos de Paraguay y Brasil realicen algún tipo de acción para pagarles.

"Yo trabajé en los años 70 y 80 para dos empresas contratistas paraguayas que se guiaron por protocolos sociales establecidos por Itaipú" dijo Garcete.

Los otros crucificados son: Roque Samudio, de 58 años; Gerardo Orué, de 49; Roberto González, de 61 años, y Rosa Cáceres, de 52 años, quienes también se clavaron las manos a un madero frente a la sede diplomática ante un grupo de manifestantes.

"Como un ex obrero decidí crucificarme recordando el sacrificio de Jesucristo. Esta es una protesta drástica a la que no quise llegar pero es una lástima que los gobiernos paraguayo y brasileño, dueños de Itaipú, no respondan a nuestro justo pedido", dijo González en entrevista con The Associated Press.

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Los crucificados fueron recostados dentro de tiendas de plástico para protegerse del sol y la lluvia.

El gobierno del presidente Horacio Cartes no comentó sobre el reclamo. Pero Abel Giménez, gerente de prensa de Itaipú, expresó en una entrevista con AP que "en este reclamo no tiene participación Itaipú porque esos compatriotas fueron ex obreros de empresas contratistas". "Ellos firmaron un acuerdo laboral con las compañías constructoras, no con la entidad binacional Itaipú" administrada por Paraguay y Brasil, añadió.

Más compañeros se unirán

Sin embargo, Carlos González, líder de la agrupación que reclama los beneficios sociales adeudados, explicó que "el acuerdo binacional firmado en 1973 entre los gobiernos de Paraguay y Brasil estableció que los empleados de empresas contratistas de ambas naciones debían recibir los mismos beneficios, sin discriminación, sin variación".

Según González, sólo los obreros brasileños recibieron pagos por alimentación, antigüedad laboral y productividad, ente otros.

González adelantó a AP que "otros 20 compañeros están listos para crucificarse hasta que nos paguen". Según González, cada uno de los 9 mil ex obreros paraguayos debería recibir alrededor de $40 mil dólares en diferentes conceptos.

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Itaipú se encuentra sobre el río Paraná a unos 340 kilómetros al este de la capital paraguaya y tiene 20 unidades generadoras con una capacidad cada una de 700 megavatios.

El dirigente sostuvo que "hace 25 años venimos haciendo los pedidos sin obtener respuestas" y advirtió que "los crucificados seguirán aumentando con el correr de los días. Los compañeros decidieron perder la vida si necesario fuere".

El Ministerio de Trabajo de Paraguay no hizo de inmediato comentarios sobre la protesta.

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