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Nueva condena a enfermero nazi en Chile

Nueva condena a enfermero nazi en Chile

Un ex enfermero del Ejército Alemán durante la época nazi recibió una nueva condena de prisión por torturas.

El ex líder de la polémica hacienda agrícola alemana Colonia Dignidad, Paul Schäfer, de 86 años, fue extraditado de Argentina en 2005 luego de permanecer varios años prófugo acusado de los delitos de pedofilia y violaciones a los derechos humanos, dijo la Agencia Francesa de Noticias, (AFP).La colonia dignidad, una hacienda de 15 mil hectáreas en la localidad de Parral, a unos 400 kilómetros al sur de Santiago, fue utilizada por la desaparecida Dirección de Inteligencia Militar (DINA) de Pinochet para encerrar y torturar a opositores al régimen.Schäfer ya había sido condenado a 20 años de presidio por abusos a una veintena de menores de la Colonia Dignidad, y a otros 3 años por uso ilegal de armas.La nueva condena al ex ex enfermero fue dictada por el juez Jorge Zepeda, uno de los que procesa a Schafer. La sentencia es por torturas cometidas en los terrenos de Colonia Dignidad entre 1970 y 1980 a siete colonos, donde también vivían unos 300 alemanes y unos 200 chilenos.La captura de SchäferTras un año de investigaciones encabezadas por la INTERPOL y la colaboración de las policías de Chile y Argentina, agentes especiales detuvieron en 2005 en Buenos Aires a Schäfer, un veterano del ejército alemán y prófugo de la justicia desde hace más de ocho años.La policía explicó que a Schäfer lo siguieron durante al menos seis meses y que cuando fue capturado se encontraba acompañado por otras personas que hablan alemán.La policía chilena agregó que el ex cabo vivía en una residencia ubicada en el barrio Las Acacias, un elegante sector 30 kilómetros al oeste de Buenos Aires.El diario chileno La Tercera, de Santiago, informó al día siguiente del arresto que la captura de Schäfer fue posible después de que se detectara la presencia de sus colaboradores en Argentina.Entre ellos se encontraban Rebeca del Carmen Schäfer, su hija adoptiva; Renata Freitag, su enfermera; y Matías Gerlach, chileno, guardaespaldas de Schäfer. Todos fueron detenidos.

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Schäfer

huyó de la Colonia Dignidad cuando los tribunales chilenos ordenaron su

detención en 1997 por una ola de denuncias de abusos sexuales a al

menos 11 niños cometidos en su propiedad, una estancia que él mismo

construyó junto a otros refugiados de la Alemania nazi que huyeron de

Europa en 1945.El enfermero vivió oculto en Brasil y Argentina

durante una década, hasta que en 1961 llegó a Chile y se estableció en

una zona montañosa localizada 350 kilómetros al sur de Santiago, donde

fundó la comunidad alemana conocida como Colonia Dignidad (a los pies

de la Cordillera de Los Andes).A principios de la década de los

80 surgieron noticias de niños que, luego de asistir a la escuela que

funciona en la comunidad, no volvieron a ser vistos por sus padres.Varios

miembros de Colonia Dignidad también fueron acusados de colaborar con

las torturas a prisioneros políticos durante la dictadura de Pinochet.El caso Álvaro VallejosSchäfer

también fue procesado en Chile por la desaparición de Álvaro Vallejos

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Villagrán, miembro del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR)

detenido el 20 de mayo de 1974 por agentes secretos del régimen de

Pinochet.Tras su reclusión en cárceles clandestinas conocidas

como "Londres 38" y "Cuatro Álamos", en Santiago (bajo el mando de la

Dirección de Inteligencia Nacional -DINA-, el servicio secreto

comandado por Pinochet y donde también estuvo detenida la presidenta

Michelle Bachelet), Vallejos fue llevado a las instalaciones de Colonia

Dignidad, según reveló en una confesión el ex agente de esa entidad,

Samuel Fuenzalida.En ese recinto se perdió el rastro de Vallejos.Los

informes revelan que fue entre julio y agosto de 1974, y su nombre

figura entre los más de 3 mil muertos y desaparecidos que dejó la

dictadura militar chilena (1973-1989).

Otro

cargo que se le imputó a Schäfer es la desaparición del profesor

estadounidense de origen ruso Boris Weisfeiler, ocurrida en 1985.Su

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hermana, Olga Weisfeiler, opinó en 2004 que Boris, un matemático de la

religión judía, estaba prisionero en Colonia Dignidad."Aún creo

que puede estar con vida", dijo Weisfeiler durante una rueda de prensa

ofrecida en la Embajada de Estados Unidos en Santiago, el 5 de marzo de

ese año, cuando se inició en Chile una campaña publicitaria para

recabar antecedentes que permitieran dar con su paradero.Detalles del casoEl

científico estadounidense tenía 43 años cuando desapareció en enero de

1985, mientras practicaba turismo de aventura en una zona próxima a

Colonia Dignidad, un inexpugnable recinto de más de 13 mil hectáreas.Investigaciones

posteriores indican que Weisfeiler fue llevado a ese lugar por una

patrulla militar que vigilaba una zona montañosa cercana a la frontera

con Argentina, bajo la sospecha de que era un espía.Su hermana

aseguró que dos años después, en 1987, algunos testigos vieron con vida

al científico en el interior de la Colonia Dignidad."No tengo

más antecedentes de que él esté con vida, pero si sobrevivió dos años

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podría haber sobrevivido más", dijo Olga Weisfeiler recientemente.Informe lapidarioA

finales de noviembre de 2004 el gobierno de Chile divulgó un informe de

unas 1,200 páginas en el que mostró los excesos cometidos durante el

régimen militar de Pinochet.El documento explicó que más allá

de encarcelar a sus opositores, en las prisiones muchos fueron víctimas

de flagelo y violaciones.También indicó que en algunos casos

"hasta fueron obligados a tener relaciones sexuales con perros

amaestrados" de los servicios secretos, y que en Colonia Dignidad

funcionaba uno de estos centros de tortura.El informe acreditó

la ejecución de tormentos a 28 mil presos políticos, la mayoría hombres

de entre 21 y 30 años de edad e incluye cerca de 35 mil testimonios, de

los cuales 28 mil fueron considerados válidos, acreditándose que las

personas entrevistadas sufrieron abusos de parte de los aparatos

represivos del régimen de Pinochet.

El

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informe aseguró que la propiedad de Schäfer fue usada por la DINA para

detener, secuestrar, torturar y asesinar a prisioneros políticos."Numerosos

declarantes ante esta Comisión dijeron haber estado en Colonia Dignidad

entre los años 1974 y 1975", dice el documento."Indicaron haber

sido trasladados hasta ese lugar engrillados, vendados y esposados.

Algunos testigos dijeron que fueron llevados inmediatamente después de

ser detenidos. Otros señalaron que provenían de variados centros de

reclusión" diseminados por el país, agregó.El informe también

reveló que la Colonia Dignidad contaba con salas de tortura dotadas con

instalaciones técnicas que permitían analizar, revisar y comparar las

declaraciones de los detenidos."Algunos de los testimonios

relataron que existía un centro de torturas en un lugar subterráneo

especialmente equipado para ello y con pequeñas celdas a prueba de

ruidos, herméticamente cerradas. En estas celdas se efectuaban

interrogatorios a través de un equipo electrónico con parlantes y

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micrófonos, mientras los detenidos permanecían desnudos y atados a

rejillas metálicas y se les aplicaba corriente eléctrica", apuntó.Testimonios horrorososLos

testimonios que se presentaron ante la Comisión que elaboró el informe

"denunciaron que mientras eran torturados encendían unos grandes

ventiladores durante horas, que producían un ruido ensordecedor y aire

muy helado y fuerte"."Afirman que también participaban en las torturas personas con acento extranjero".El

informe precisó que un número importante de personas denunciaron

tocamientos, introducción de objetos en ano y vagina, violación en

todas sus variantes (oral, vaginal, anal), violaciones reiteradas y

colectivas, y haber sido forzados a desarrollar actividades sexuales

con otro detenido o un familiar.El gobierno chileno dijo en

2004 que se registraron también casos en los que las víctimas refieren

haber sufrido la introducción de ratas, arañas u otros insectos en

boca, ano o vagina, y constan testimonios de personas forzadas a tener

sexo con perros especialmente adiestrados para este cometido.

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