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Motín carcelario en Brasil terminó

Motín carcelario en Brasil terminó

Un grupo de presos puso fin a su alzamiento en una cárcel brasileña y liberaron a los 207 rehenes que tenían en su poder.

El episodio concluyó al satisfacer las autoridades la demanda de los presos de trasladar de vuelta a uno de sus cabecillas desde otra prisión.

Armados de hierros afilados, los presos se sublevaron el domingo durante las horas de visita al penal Oso Blanco, en Porto Velho, la capital del estado de Rondonia, a 2,500 kilómetros al noroeste de Sao Paulo.

El motín de presos con más de 200 rehenes ha dejó al menos 10 personas muertas desde el domingo pasado en una cárcel brasileña .

En abril del año pasado, en la misma prisión, estalló una violenta sublevación que causó la muerte de 14 presos. Algunos fueron descuartizados y sus miembros arrojados a la multitud desde el tejado. Los rebeldes tenían entonces a 170 rehenes en su poder.

Esta vez los presos dijeron que soltarían a los rehenes cuando uno de sus líderes, Edinildo Paula de Souza, fuese devuelto de la prisión a la que había sido transferido la semana pasada.

Paula de Souza fugó de Oso Blanco el 24 de noviembre por un túnel que abrió bajo el jardín del penal. Fue recapturado el 21 de diciembre y al día siguiente enviado a la prisión de Nova Mamoré, a 300 kilómetros de Oso Blanco.

"Se terminó", dijo el director del Departamento Estatal de Seguridad Pública, Renato Eduardo de Souza, en una entrevista telefónica. "Los reclusos han liberado a los rehenes y nadie resultó herido. Nadie murió".

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Sobre la afirmación de los amotinados de que mataron a 16 reclusos durante el motín, De Souza dijo que "fue solamente una bravata para intimidarnos".

El vocero de la policía estatal de Rondonia, Lenilson Guedes, dijo que las autoridades superaron el estancamiento en las negociaciones al acceder al regreso del líder carcelario Edinildo Paula de Souza, transferido a otra prisión la semana pasada, antes de que los rehenes fueran liberados.

Posteriormente, los reclusos regresaron a sus celdas y liberaron a sus rehenes, indicó.

El funcionario informó que la mayoría de los aproximadamente 1 mil 200 presos en Urso Branco participó en el motín. La prisión fue construida para albergar a unos 350 presos.

Los familiares rehenes permanecen en el local desde el domingo de Navidad. Según la policía, estos familiares habrían consentido en quedarse.

Los rehenes, entre los que se encuentraban decenas de niños y mujeres, algunas embarazadas, son familiares de algunos reclusos, y también podrían morir, aseguró un preso al noticiero de televisión "Globo News".

La policía dijo que los amotinados destruyeron el domingo las puertas de algunas celdas y están fuertemente armados.

Las negociaciones fueron suspendidas la noche del lunes y retomadas en medio de gran agitación, pues como condición previa para reanudar los diálogos, los rebelados exigieron la participación de la prensa y su aproximación al edificio principal, donde están concentrados.

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Se trata de la cuarta rebelión sangrienta ocurrida en esta prisión desde 2000. Ese año 36 presos murieron y treinta más resultaron heridos en dos levantamientos.

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