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Las bandas criminales (bacrim) que sustituyen a los grandes cárteles de la droga se han convertido en un problema para el gobierno de Colombia.

Las 'bacrim', nueva pesadilla para Colombia, reemplazan a cárteles de la droga

Las 'bacrim', nueva pesadilla para Colombia, reemplazan a cárteles de la droga

El narcotráfico en Colombia transitó de grandes cárteles a bandas criminales

Las bandas criminales (bacrim) que sustituyen a los grandes cárteles de...
Las bandas criminales (bacrim) que sustituyen a los grandes cárteles de la droga se han convertido en un problema para el gobierno de Colombia.

Herencia de paramilitares

COLOMBIA - El narcotráfico en Colombia, el mayor productor mundial de cocaína, pasó de estar controlado por grandes carteles a las manos de las nuevas bandas criminales, las herederas de los paramilitares. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha reconocido que las llamadas "Bacrim" se han convertido en el nuevo enemigo del gobierno. 

Además estas nuevas bandas criminales no sólo se dedican al narcotráfico, sino también a otro tipo de delitos, como las extorsiones, prostitución  y el secuestro.

Así lo reconoció en una entrevista el director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, el general César Augusto Pinzón, en San José del Guaviare (sur), donde se encuentra la mayor base de esa institución en Colombia.

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Se redujeron las bandas criminales

El funcionario federal confesó que su "meta prioritaria" es asestar un golpe definitivo a las denominadas "bacrim", acrónimo de bandas criminales, al anunciar que en los últimos tres años se ha logrado reducir su número de 33 a siete.

Sin embargo pese a la reducción las bandas criminales siguen acechando varias zonas del país y tienen nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) así como con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El jefe policial destacó que la desaparición de los grandes cárteles que dominaron el narcotráfico en los años ochenta y noventa, liderados por Pablo Escobar y los hermanos Rodríguez Orejuela, al "ataque frontal" contra ellos y a las extradiciones a Estados Unidos.

Quienes dominan hoy el negocio ilícito son hombres como Maximiliano Bonilla (alias "Valenciano"), los hermanos Calle Serna ("Los Comba") y Daniel Barrera ("El Loco Barrera").

Nuevos capos

Estos nuevos capos "manejan una estructura criminal, son una transición de lo que fueron las mal llamadas Autodefensas, con las que hubo un proceso de paz. La mayoría salieron de ese proceso y siguieron delinquiendo", explicó.

Pinzón se refirió así a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), los paramilitares que se desmovilizaron entre 2003 y 2006 en virtud a un acuerdo con el Gobierno del anterior presidente, Álvaro Uribe, tras sembrar el terror durante años.

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Pero las AUC tienen gran influencia en las llamadas bandas criminales, lo destacan varias organizaciones sociales que aseguran que son grupos bien organizados y entrenados por paramilitares en todas sus estructuras.

El resultado fue que los jefes de las AUC fueron extraditados a EU, mientras sus lugartenientes se reorganizaban en lo que hoy se llaman bandas criminales.

Narco mexicano extendió tentáculos

"Tienen el control zonal en determinadas partes donde se produce la mata de coca, cuidan laboratorios, practican secuestros y extorsión", agregó Pinzón al afirmar que, si bien tras la desaparición de los carteles de Medellín y Cali la distribución a EU recayó en las mafias mexicanas, los nuevos narcos colombianos se encargan, en algunos casos, de hacer llegar la droga al exterior.

Eso lo achacó a "la buena ganancia que logran de esos alijos, doblando y triplicando los precios de producción".

Y es que en Colombia generar un kilo de clorhidrato de cocaína cuesta entre $3,000 y $4,000, pero en las calles de Nueva York el kilo se vende a $25,000, "sin contar que puedan gramearla y sacar de cada kilo dos o tres más bajando la calidad".

Una buena parte de la droga se produce, según el general, "en el municipio de Tumaco (suroeste), donde se da la mayor concentración de cultivos de coca, también hay amapola y laboratorios". Desde allí surge "la ruta del Pacífico, inclusive utilizando sumergibles, que hacen su arribo hacia Centroamérica, México y Estados Unidos".

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Epicentro de la droga

En el norte, "el golfo de Urabá (fronterizo con Panamá) sigue siendo un epicentro de envío de drogas sacadas de cultivos del Cauca (suroeste) o los Llanos Orientales (este); salen por el Atlántico hacia Centroamérica y países del Caribe, y de allí a Europa".

En zonas como el Guaviare (sur) "aglutinan grandes cantidades de hoja de coca, generan la base y producen el clorhidrato en laboratorios cerca de la frontera de Venezuela, así pasa al oriente y logran la ruta africana", agregó.

Allí "hay pistas clandestinas desde donde se hacen envíos hacia África Occidental y consecuentemente a Europa", detalló Pinzón.

Otra parte del negocio está en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que, según el jefe antidrogas, "tuvieron un trasegar inicialmente filosófico, una guerra subversiva contra el Estado y no lograron su cometido".

Por eso, en los noventa, "empiezan a convertirse en lo que son hoy: narcoterroristas, están supeditadas sus finanzas al narcotráfico".

Según Pinzón, la guerrilla se asocia ahora a las bandas criminales "rompiendo su estructura que se creía de enemigos y buscando una alianza que les permite la compra de armas para seguir atormentando al país".

Logros del Plan Colombia

Aun así, aclaró que en los últimos diez años, desde que se implementó el Plan Colombia, se ha reducido a la mitad la salida de cocaína colombiana del país, al pasar de 400 a 224 toneladas, gracias a las incautaciones y erradicación de cultivos.

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Ese Plan, acordado en 2000 y por el que Colombia ha recibido más de $8,000 millones de EU, ha supuesto "un verdadero apoyo policial y militar", dijo Pinzón.

"Nos permitió combatir este flagelo tan grande porque solos es muy difícil", concluyó el jefe antidrogas, quien confirmó que esos resultados llevaron a que la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) sacara recientemente a Colombia de su lista negra.

"Nuevo enemigo"

El gobierno del presidente Juan Manual Santos ha reconocido que las"bacrim" se han convertido en el nuevo enemigo de los colombiano.

Estas bandas criminales a parte edl negocio de las drogas se dedican a los asesinatos, secuestros, desapariciones forzadas y extorsiones.

De acuerdo al politólogo Mauricio Romero, citado por la BBC Mundo, son organizaciones armadas que podrían tener alrededor de 7.000 integrantes.

El profesor de la Universidad de Javeriana de Bogotá, en entrevista con la cadena británica precisó que algunas de las bandas criminales se disputan territorios y que algunos de los nombres de las llamadas "bacrim" son: Los Rastrojos, Los Paisas, Ejército Revolucionario Anticomunista de Colombia, Los Urabeños y  Las Águilas Negras entre otros.

El gobierno colombiano afirmó que estas bandas criminales tienen alianzas con las FARC Y el ELN principalmente sobre el tráfico de droga.

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En ese sentido el investigador destacó en la BBC Mundo que esas afirmaciones del gobierno se dan para criminalizar a loso rebeldes y evitar todo tipo de negociación con la guerrilla colombiana.

Para algunas organizaciones sociales y criticos, las "bacrim" son paramilitares, pero el gobierno colombiano ha preferido catalogarlos como simples grupos criminales. Y a decir de varios especialistas, si el gobierno las reconoce como grupos organizado armados podrian exigir estos un trato político.

Pero paramilitares o no, las bandas criminales son las que actualmente están siendo uno de los principales problemas para el gobierno colombiano.

Reclutan a menores de edad

Estos grupos criminales reclutan a menores de edad en la zonas pobres de Colombia, lo denunció Lourdes Insignares, personera distrital durante unas declaraciones al Heraldo de Colombia.

Aseguró que tiene testimonios de algunos pobladores que le aseguraron que integrantes de las bandas criminales se interesan por menores entre 13 y 17 años de edad.

La funcionaria destacó que pedirá a la policia nacional una investigación al respecto ya que las "bacrim" se están extendiendo en las ciudades colombiana.

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