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La OEA ya tiene nuevo secretario

La OEA ya tiene nuevo secretario

El ministro chileno del Interior José Miguel Insulza fue elegido secretario general de la OEA, resultado que era esperado.

Sin embargo, no fue una votación unánime: Insulza se enfrentó con la oposición de Perú y Bolivia.

Insulza fue elegido por mayoría de 31 votos, dos abstenciones y uno en blanco. El único otro candidato, el canciller mexicano Luis Ernesto Derbez, se había retirado de la contienda.

La votación no se hizo por aclamación, como quería Insulza, sino voto por voto, a pedido del embajador peruano Alberto Borea, quien quería dejar en claro que votaría en blanco en oposición a Insulza.

Insulza esperaba la aclamación de los delegados, como la que recibió en junio el ex presidente costarricense Miguel Angel Rodríguez en la reunión de Quito. Rodríguez renunció en octubre y desde entonces el cargo no ha podido ser cubierto.

El canciller boliviano Ignacio Siles dijo ante los delegados que se opondría alegando que Insulza no sólo afirmaba que Chile no tenía problema pendiente de soberanía con Bolivia sino que creía que la OEA no era el foro para tratar el reclamo boliviano de una salida al mar.

El representante mexicano, el viceministro de relaciones exteriores Miguel Hakim afirmó que su canciller Derbez quería salirse de la competencia siempre que también lo hiciera Insulza, pero éste no lo hizo.

Por esa circunstancia, indicó, el gobierno de Chile "debe responder".

El canciller panameño, Samuel Lewis, presidente de la sesión, dijo luego de la votación que Insulza "es un hombre de gran vocación de trabajo" y calificó el respaldo que se le ha dado como "sólido y entusiasta".

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Al conocerse los resultados, los cancilleres o sus representantes que participaron en la votación rompieron en aplauso.

La ministra colombiana Carolina Barco, una de las gestoras del retiro de Derbez el viernes, dijo que con la elección de Insulza "las naciones americanas reafirmamos nuestra adhesión a la democracia" y la búsqueda de un hemisferio con espacio "para el desarrollo armónico en un entorno de paz".

"Necesitamos una OEA fuerte, para el siglo XXI, que promueva la consolidación de la democracia", dijo la canciller paraguaya Leila Rachid, quien será candidata para la secretaría general adjunta a comienzos de junio.

El canciller chileno Ignacio Walker dijo luego, sin tocar el aspecto planteado por Hakim, que la elección de Insulza debería ser tomada con "la convicción de que todos saldremos fortalecidos de este momento histórico".

Siles, el canciller boliviano, dijo que Bolivia no podía sumarse al consenso buscado por Insulza "por razones históricas" que le han significado a su país su actual atraso económico.

"Mal podríamos sumarnos a una candidatura que no toma en cuenta esta dolorosa circunstancia", dijo. "La posición de Bolivia es en contra del candidato de Chile".

Borea, el embajador peruano que preside el Consejo Permanente de embajadores por turno rotativo, criticó el hecho de que Chile, siendo un garante del tratado de límites entre Perú y Ecuador, vendió armas a Ecuador en 1995 cuando Perú y Ecuador estaban al borde de una guerra.

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"Perú votará en blanco expresando clara y firmemente su posición, una posición de la paz, de la dignidad...", dijo.

Rafael Bielsa, canciller argentino, dijo que creía que en estas elecciones "no hubo ni vencedores ni vencidos. Yo creo que ha habido un vencedor, que es la OEA".

Insulza será secretario general por los próximos cinco años, con posibilidad de una reelección. Es el segundo chileno que ocupa ese cargo. El ex presidente Carlos Dávila Espinoza fue secretario general de 1954 a 1955, pero murió en ejercicio al año de asumir sus funciones.

La presidencia de México afirmó que el retiro de la candidatura del canciller Luis Ernesto Derbez a la secretaría general de la OEA se traducirá en un fortalecimiento de las relaciones de los países del continente americano.

"Reiteramos que esta decisión ha sido asumida con el propósito de fortalecer la unidad y la cooperación de los países americanos y con la firme intención de encontrar una candidatura de unidad de todos los países del área", dijo el vocero presidencial, Rubén Aguilar.

Habló horas antes de que se reanudara la elección en la OEA, a la que llegó en solitario el ministro del Interior chileno José Miguel Insulza.

"Estamos seguros de que el espíritu de respeto y colaboración entre todos los países del Continente saldrá fortalecido con esta decisión", añadió Aguilar en rueda de prensa previa a la salida del presidente Vicente Fox rumbo a Bolivia para una visita de Estado.

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El vocero señaló que Derbez se mantendrá en su cargo de secretario de Relaciones Exteriores.

"El canciller Derbez continúa en su cargo... por órdenes mismas y decisión del presidente de la República", dijo.

Aguilar agradeció a los países que inicialmente apoyaron a Derbez para dirigir la Organización de Estados Americanos, OEA, y que se retiró de la contienda el viernes argumentando que fue una decisión adoptada para mantener la unidad de la organización y la integración del hemisferio.

El canciller mexicano participó en una primera contienda el 11 de abril con Insulza, aunque luego de cinco votaciones continuas terminaron en un empate de 17 a 17, lo cual fue interpretado como una división del continente.

Esta era la primera ocasión que México había entrado a la contienda para encabezar la OEA.

El ministro del Interior de Chile, José Miguel Insulza, ganó este lunes otra batalla en su carrera de hábil político y diplomático, al convertirse en el nuevo secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Insulza ha señalado la necesidad de cambiar, mediante un proceso modernizador, la sensación en el continente de que la OEA es una organismo irrelevante.

Así que su propósito será una "OEA más eficiente, transparente y participativa, donde estén debidamente recogidas las sensibilidades de todos", según dijo ante ese foro en su discurso del 11 de abril.

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Abogado de 61 años, con estudios especializados en política internacional, Insulza enfrenta con serenidad y buen humor los desafíos que se cruzan en su camino, por difíciles que sean.

Cuando fue canciller bajo el gobierno del presidente Eduardo Frei (1994-2000), emprendió la misión más incómoda de su trayectoria: impedir que el ex dictador Augusto Pinochet, bajo cuyo régimen sufrió la persecución y el exilio, fuera extraditado a España.

Pinochet se hallaba detenido en Londres desde el 16 de octubre de 1998 y Chile demandaba su liberación para juzgarlo en su territorio, sobre la base de que no podía ser sancionado por un tribunal extranjero pese a las numerosas denuncias por los más de 3 mil muertos y desaparecidos que dejó su dictadura.

"Yo no defiendo al dictador de los años 70 y 80, defiendo al país", dijo Insulza, entonces jefe de la diplomacia chilena, al replicar las críticas que recibió desde su propio Partido Socialista.

Canciller de Frei desde septiembre de 1994 hasta junio de 1999, Insulza ocupó la cartera del Interior en marzo de 2000, bajo la administración del presidente socialista Ricardo Lagos.

El nuevo secretario general de la OEA inició su carrera pública como líder juvenil de la Unión de Federaciones Universitarias de Chile (UFUCH), cuando los estudiantes franceses lanzaron su revuelta de Mayo, en 1968.

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El joven líder era entonces miembro del Partido Demócrata Cristiano, que propiciaba una "revolución en libertad", pero en 1969, junto a otros estudiantes e intelectuales se incorporó al Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), integrado por cristianos de izquierda.

Ese movimiento fue uno de los partidos que conformaron la Unidad Popular, junto a socialistas y comunistas, para apoyar al gobierno del presidente Salvador Allende (1970-1973).

Exiliado en México durante 14 años bajo el régimen de Pinochet (1973-1990), Insulza se incorporó a las filas del Partido Socialista. Fue allí que conoció a su esposa, la mexicana Georgina Núñez

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