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La reserva Kemakúmaque seguía conmocionada tras la violenta tormenta eléctrica que asesinó a 11 personas.

La ira de los cielos mató a 11 en una comunidad indígena en Colombia

La ira de los cielos mató a 11 en una comunidad indígena en Colombia

Tras una violenta tormenta eléctrica en la reserva Kemakúmaque murieron 11 personas víctimas de un gran rayo.

La reserva Kemakúmaque seguía conmocionada tras la violenta tormenta elé...
La reserva Kemakúmaque seguía conmocionada tras la violenta tormenta eléctrica que asesinó a 11 personas.

Perdida en las montañas del norte de Colombia, una comunidad indígena sufrió la ira de los cielos y perdió a 11 de los suyos por el impacto de un rayo, un fenómeno frecuente en este país, que causa decenas de muertes al año.

La reserva Kemakúmaque seguía conmocionada tras la violenta tormenta eléctrica acompañada de un diluvio tropical que trajo la muerte y la destrucción a este pueblo de la Sierra Nevada, donde viven unas 60 familias de la etnia wiwa.

"Estamos tratando de recuperarnos porque es un gran impacto para nuestra comunidad que la naturaleza nos haya tratado así. Estamos de luto", dijo por teléfono a la AFP Lorenzo Gil, miembro de ese grupo étnico, para quien este drama es una "respuesta al hombre que da la espalda a la naturaleza".

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"Quizás somos los que más nos encargamos de buscar el equilibrio entre el hombre y la naturaleza y si nos sucede esto es porque el mundo no está haciendo nada, no nos está apoyando", afirmó.

Su hermano y sus primos están entre los 15 heridos por el rayo que impactó en la madrugada del lunes en esta tribu que vive habitualmente una existencia pacífica, marcada por rituales, cantos y meditación.

Víctimas de quemaduras de segundo y tercer grado, los heridos fueron evacuados en helicóptero desde su aldea, de muy difícil acceso, a hospitales en Santa Marta sobre la costa Caribe, la ciudad más cercana, a cinco horas de carretera.

Ana Gil, una enfermera wiwa que acompaña a los heridos, aseguró a radio Caracol que los afectados "se encuentran en condición estable". Cuatro aún deben ser operados y seis están en observación.

"La mayoría tiene quemaduras en la espalda, caderas y piernas", dijo, señalando que aunque son comunes las tormentas en la zona nunca habían causado algo "tan traumático".

Todas las víctimas eran hombres

Fue durante una reunión de la tribu que el rayo cayó sobre la aldea en la reserva Kemakúmaque.

Entre los 11 muertos y 15 heridos no hay ni mujeres ni niños, no convocados a este tipo de encuentros para tomar decisiones político-administrativas.

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"Tenía sed y salí a buscar algo de tomar. En medio del aguacero llegué a la casa, cuando se escuchó el trueno que retumbó en toda la Sierra", contó Bernardo Gil, participante de la reunión, al diario el Tiempo.

"A los dos minutos, cuando regresé, ya la choza estaba prendida. Entonces solo se escuchaba el grito de los hombres", agregó.

Las autoridades identificaron los cuerpos que, según la tradición, serán enterrados en su territorio tras un funeral de varios días.

Este martes, varios helicópteros llevaban al resguardo de Kemakúmaque comida y medicamentos para la comunidad, duramente afectada por la pérdida de tantos hombres.

"La madre naturaleza nos jugó una mala pasada" en la Sierra Nevada, dijo este martes el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en un acto con representantes indígenas, a la vez que volvió a garantizar la ayuda del Estado a la comunidad afectada.

Un fenómeno natural común

Las tormentas con fuertes descargas eléctricas son un fenómeno climático usual en varias regiones de Colombia, donde según estimaciones mueren más de 150 personas al año por rayos, dijo a la AFP el ingeniero electricista Horacio Torres.

"La ocurrencia (de muertes) es superior a la de cualquier otro país", dijo Torres, explicando que entre diciembre y enero este fenómeno se da con más intensidad en el sur del país, mientras que entre marzo y mayo se concentra en la región andina y de julio a octubre en el Caribe.

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Lo "extraño" para Torres es un mismo incidente sea tan fatal. "Generalmente, en hechos como el ocurrido en la Sierra Nevada se reportan tres, máximo cuatro muertos".

Pero en este caso, como la choza ceremonial ("unguma") en la que se reunían los indígenas quedó reducida a cenizas, el experto aseguró que "cabe la pregunta de si fue sólo el rayo el que mató a estas personas o si la mayoría murió por el incendio que éste generó".

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