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Kerry se convierte en el primer jefe de diplomacia estadounidense en ir a Cuba en 70 años

Kerry se convierte en el primer jefe de diplomacia estadounidense en ir a Cuba en 70 años

El secretario de Estado celebra una ceremonia histórica con la que se inaugura oficialmente la embajada de EEUU en La Habana

El secretario de Estado, John  Kerry, ha aterrizado en La Habana. Comienza así este viernes  la primera visita en 70 años de un jefe de la diplomacia estadounidense a Cuba, en la que dará un paso clave en el nuevo diálogo con el Gobierno cubano al tiempo que intenta garantizar a los disidentes que continuará apoyándolos.

Ocho meses después del histórico anuncio de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro sobre el acercamiento bilateral, y casi un mes después de la apertura de las embajadas en las respectivas capitales, Kerry dará este viernes un paso simbólico clave para dejar atrás del todo una enemistad que duró más de medio siglo.

Antes de su llegada, ya se había producido el primer paso simbólico: las letras que indican que el edificio donde se izará la bandera  es la nueva embajada fueron colocadas durante la madrugada. 

Su visita es la primera de un secretario de Estado estadounidense a Cuba desde 1945, y en ella izará la bandera de Estados Unidos en la embajada del país en La Habana, que comenzó a funcionar como tal el pasado 20 de julio, pero ha postergado toda celebración hasta la llegada de Kerry.

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"Será un día histórico. El secretario de Estado está deseando comenzar su visita a Cuba", dijo este jueves el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, a los periodistas.

Durante las diez horas que pasará en La Habana, Kerry se reunirá con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, dará una conferencia de prensa junto a él y mantendrá dos ceremonias en la que se izará la bandera estadounidense.

La primera será la oficial en la embajada de EEUU en La Habana, y a ella asistirá la delegación estadounidense, compuesta por unos 20 funcionarios y legisladores norteamericanos, y algunos ciudadanos de los dos países, pero ningún disidente cubano.

El encuentro de  Kerry con los disidentes se ha reservado para una segunda ceremonia que se celebrará de forma privada por la tarde en la residencia del encargado de negocios estadounidense en Cuba, Jeffrey DeLaurentis, y a la que acudirán "el doble" de invitados que a la cita en la embajada.

Entre esos invitados hay funcionarios "del Gobierno cubano, ciudadanos cubanoamericanos, artistas y líderes culturales cubanos, diplomáticos" estadounidenses en La Habana, "empresarios y activistas políticos, de derechos humanos y de los medios de comunicación", adelantó el miércoles una fuente oficial de EEUU.

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Los disidentes invitados incluyen a la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler; Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN); el líder de la Unión Patriótica (UNPACU), José Daniel Ferrer; Miriam Leiva, Antonio González-Rodiles o Manuel Cuesta Morúa.

Algunos de ellos aseguraron en La Habana que creen que no fueron invitados a la ceremonia principal por "presiones" del Gobierno cubano, algo que el mismo Kerry ha negado.

El secretario de Estado justificó la división en dos ceremonias durante una entrevista con María Elena Salinas antes de partir a la isla caribeña.

“Me reuniré con ellos (con la disidencia), están invitados a la embajada más tarde durante el día, estará un amplio sector de la sociedad cubana allí. Pero la ceremonia de izamiento de la bandera es un espacio bastante limitado y básicamente es una actividad de gobierno a gobierno. Más tarde durante el día tendré tiempo y me reuniré con un amplio grupo de cubanos y estaré recorriendo la ciudad y espero conocer gente. Estaré encantando tener la oportunidad de intercambiar opiniones con la gente de Cuba”, señaló.

Aunque regresará a Washington la misma noche del viernes, Kerry ha prometido que encontrará un momento durante el día para "dar un paseo al aire libre por La Habana vieja" y encontrarse "con quien sea, escucharle y recibir otras impresiones" de la realidad cubana.

Su reunión con el canciller cubano será la segunda que ambos mantienen en menos de un mes, tras la de Washington el 20 de julio.

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“Vamos a comenzar a ver una transformación. La gente va a viajar, va a haber más intercambios, más familias se van a reconectar y esperamos que el gobierno de Cuba tome decisiones que permitan ciertos cambios en la cosas. No creo que se pueda medir un mes y medio, desde que se terminó el acuerdo para la apertura de la embajada, a 54 años; eso no funciona así”, sostuvo en su entrevista con Univision.

Ahora que Estados Unidos y Cuba tienen relaciones diplomáticas normales, el Departamento de Estado confía en ver una "aceleración" del diálogo en asuntos como derechos humanos, telecomunicaciones y combate al narcotráfico, además de las reclamaciones de compensación económica de ambas partes.

Para esos avances sigue siendo un obstáculo el embargo a la isla, algo que solo puede levantar el Congreso estadounidense, y la negativa de EEUU a hablar sobre la devolución del territorio donde se encuentra la base naval de Guantánamo.

La visita de Kerry no ha estado exenta de críticas de legisladores estadounidenses de origen cubano, como la republicana Ileana Ros-Lehtinen, quien aseguró que mientras "los hermanos Castro sacan la alfombra roja para Kerry, el pueblo de Cuba seguirá encontrándose con violencia y arrestos".


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