publicidad

Inició juicio por muerte de periodista

Inició juicio por muerte de periodista

Un sacerdote y otros ocho sospechosos enfrentan un juicio por asesinar al periodista Parmenio Medina en Costa Rica.

El juicio se ventila en la sede del Tribunal de Juicio de Heredia, 10 km al norte de San José, en medio de un inusual despliegue policial y una vasta cobertura de prensa.

La fiscal del caso, Guiselle Rivera, explicó a los periodistas que "tenemos los elementos de prueba suficientes para acreditar esta acusación", mientras que los abogados defensores aseguraron que sus clientes no tienen relación con la muerte del comunicador.

Rodolfo Medina, hijo del periodista asesinado, en declaraciones al Canal Seis de la televisión se mostró impaciente porque concluya el caso, porque ya han pasado cuatro años y medio y "es demasiado".

El 20 de junio pasado, un juzgado de la provincia de Heredia resolvió llevar a juicio a los nueve imputados por la muerte de Parmenio Medina.

Aunque la primera parte del proceso inició el 18 de octubre, ésta se concentró en dilucidar la responsabilidad de uno de los implicados, el colombiano John Gilberto Gutiérrez, en un secuestro relacionado con el caso, del cual fue eximido.

Parmenio Medina, quien nació en Colombia y emigró a Costa Rica en 1968, fue acribillado a tiros por sicarios, el 7 de julio de 2001, frente a su casa de habitación en la ciudad de Heredia.

El comunicador se había desempeñado durante 33 años en medios radiales de Costa Rica, inicialmente como locutor deportivo y más tarde con su programa de crítica y denuncia "La Patada" que llegó a causar un fuerte impacto en la vida política de Costa Rica.

publicidad

"La Patada" realizaba minuciosas investigaciones sobre negociados ilícitos en el sector público, y aún en el privado, y hacía impactantes denuncias que eran escuchadas por miles de personas todos los domingos.

Poco antes de ser asesinado, Medina había lanzado graves denuncias respecto a males manejos financieros de la emisora católica "Radio María", dirigida por Minor Calvo, un joven y carismático sacerdote famoso por sus prédicas moralistas.

El programa radiofónico evidenció que, aunque colectaba elevadas sumas de dinero de los fieles católicos, la radio era manejada como un negocio privado por Calvo y el empresario Omar Chavez, que era su socio en la empresa.

El comunicador empezó a recibir amenazas telefónicas y en una oportunidad su casa fue blanco de varios disparos con arma de fuego, pero no cejó en su investigación de las irregularidades.

Clavo y Chávez fueron detenidos en diciembre de 2003 como principales sospechosos del crimen y han permanecido en prisión preventiva desde esa fecha.

Con ellos serán juzgados Gutiérrez, a quien la Fiscalía señala como el intermediario entre Calvo y Chávez y los autores materiales del asesinato.

Otras seis personas afrontarán cargos por participar directa o indirectamente en la comisión del delito.

Este martes, los abogados defensores se mostraron seguros de liberar a sus clientes, porque en su criterio la acusación no está debidamente sustanciada.

publicidad

"En esta acusación no hay unidad, no hay congruencia, es un mantel de retazos donde las fuentes (testimonios y pruebas materiales) son espurias, no creo que tenga ninguna posibilidad de prosperar", declaró a la prensa el abogado del empresario Omar Chávez, William Guido.

La Fiscalía ha ofrecido 145 testigos, 91 casetes con grabaciones de intervenciones telefónicas y 803 pruebas documentales, por lo que se espera que, luego de tres años de investigaciones, el proceso se prolongue por al menos seis meses.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad