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Familias de militares asesinados por FARC reprochan operación militar

Familias de militares asesinados por FARC reprochan operación militar

Familiares de los cuatro militares muertos lamentaron que la operación terminó por desvanecer las esperanzas

'Estamos de luto'

BOGOTA - Familiares de los cuatro militares muertos este sábado por la guerrilla FARC en el sur de Colombia lamentaron que la operación de búsqueda de estos secuestrados terminó por desvanecer las esperanzas de reencontrarse con sus seres queridos.

"Estamos en luto por el poco trabajo de unos y la maldad de otros. Estamos seguros que no será el principio de la paz", dijo Paola Hernández, hermana del teniente de la Policía Elkin Hernández, secuestrado el 14 de octubre de 1998 en el municipio El Paujil, departamento de Caquetá (sur).

"Es una política de gobierno tener oficiales para que las FARC los asesinen. El Ejército es el culpable", dijo Darío Duarte, padre del coronel de la Policía Édgar Yesid Duarte, quien fue secuestrado el 9 de diciembre de 1999 en Curillo (Caquetá).

Familiares de los rehenes han instado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) a que liberen de manera unilateral a todos los secuestrados, a la vez que piden al gobierno que negocie con la guerrilla.

Las FARC mantienen secuestrados a por lo menos 13 policías y militares, que plantean canjear por sus guerrilleros presos. Algunos de ellos llevan más de 10 años en cautiverio.

"Siempre tuvimos la esperanza de que él volviera vivo, pero hoy la luz se ha apagado. A la guerrilla le digo que terminen esta guerra absurda y que no sigan lastimando niños, como mi hijo Johan", lamentó Claudia Tulcán, esposa del sargento del Ejército José Libio Martínez, quien era el rehén más antiguo de Colombia con casi 14 años en cautiverio.

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"Eso es terrible para nosotros como familia porque tantos años esperando para que nos resulten con esta noticia", dijo Kelly, hija del teniente de la Policía Alvaro Moreno, también muerto este sábado en zona rural del municipio de Solano (Caquetá).

Tres de los rehenes fueron hallados con tiros en la cabeza y el cuarto en la espalda, luego de que los guerrilleros se enfrentaron al Ejército, que buscaba en la zona a los secuestrados.

En cambio, el policía Alberto Pinzón, cautivo durante los últimos doce años, logró escapar con vida.

"No lo recuerdo mucho porque tenía 4 años cuando mi madre me dijo que lo secuestraron. Estoy muy feliz, es el mejor día de mi vida, ojalá que esté sano", dijo Gisela, hija de Erazo, quien cumplió 16 años este sábado.

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