publicidad
Imagen de archivo.

El CPJ denuncia violencia e impunidad contra los periodistas en Guatemala y Honduras

El CPJ denuncia violencia e impunidad contra los periodistas en Guatemala y Honduras

Informe especial denuncia asesinatos y amenazas en contra el ejercicio de la prensa en Centroamérica.

Imagen de archivo.
Imagen de archivo.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) publicó el miércoles un crítico informe especial en el que denunció la violencia generalizada y la impunidad que impiden esclarecer los asesinatos de periodistas en Guatemala y Honduras.

El reporte recomienda a los gobiernos guatemalteco y hondureño “condenar todos los actos de violencia contra periodistas” y exige llevar a cabo “investigaciones y procesos judiciales exhaustivos y oportunos en los casos de asesinatos de periodistas”.

Leer: El informe complejo del CJP.

También demandó “garantizar que todas las investigaciones incluyan a los autores intelectuales del crimen y no sólo a los autores materiales”, así como “dotar a esas investigaciones de los recursos apropiados, apoyo político y la seguridad adecuada”.

publicidad

Elaborado por la periodista Sara Rafsky, investigadora asociada del programa de las Américas del CPJ, el informe titulado “¿Quién está matando a los periodistas de Centroamérica” advierte que en un contexto de violencia e inestabilidad, Guatemala y Honduras “han experimentado un alarmante incremento den las cifras de asesinatos de periodistas y ataques contra la prensa”, y puntualiza que “la impunidad casi absoluta que rodea estos crimines significa que la mayoría de los casos no llegan a resolverse y los móviles quedan sin esclarecer”.

El informe del CPJ presenta los casos de varios periodistas asesinados en Guatemala y Honduras y las amenazas contra otros reporteros que han investigado las actividades del crimen organizado y los actos de corrupción de los gobiernos.

“En ambos países -con algunas de las más altas tasas de homicidios del mundo, según estadísticas de la ONU- impera la impunidad y no queda claro quiénes son los artífices ni las causas de la violencia”, subraya el informe. “Esta incertidumbre ha exacerbado la tensión constatada en Centroamérica, región que registra violencia generalizada y la ruptura del ya de por sí limitado estado de derecho debido al auge de la delincuencia organizada”.

Denuncia además que en las ciudades y pueblos del interior de ambos países “donde el estado de derecho brilla por su ausencia y los grupos del crimen organizado ejercen considerable control, los periodistas ven amenazas en todas partes y tienen temor de informar sobre temas sensibles”.

publicidad

Las amenazas han llevado a los periodistas a la autocensura y a la eliminación de “espacios para la crítica y la denuncia bajo gobiernos que ellos (los periodistas) califican de intolerantes a las opiniones divergentes”.

El CPJ también denunció que a medida que la violencia y el crimen ganan terreno, “los peligros para el ejercicio del periodismo se han intensificado” y que “la lentitud y negligencia en las investigaciones han dificultado esclarecer los móviles en la mayoría de los crímenes”.

Renato Álvarez, uno de los periodistas hondureños entrevistados por el CPJ para el informe, expresó a finales de mayo el temor a las represalias por el ejercicio de la profesión “de que nos vayan a matar”.

Visiblemente consternado, Álvarez señaló al CPJ: "Me da vergüenza admitirlo. Pero no tenemos seguridad. Nuestras familias andan sin seguridad... El Estado no nos cuida. Nuestros medios no nos cuidan. Yo siempre me hago la pregunta y la autocrítica: [Tener la información y no difundirla] ¿es cobardía?".

El informe del Comité reveló que “la ausencia de investigaciones periodísticas” ha creado un vacío informativo que está siendo aprovechado por el crimen organizado y la corrupción.

“En un país tan peligroso como Honduras, existen muchas cosas, además de la corrupción, que le pueden provocar la muerte a una persona”, se lee en el reporte. Agrega que “la prensa guatemalteca es bien consciente del destino que les ha ocurrido a muchos de sus colegas hondureños y ha prestado atención”.

publicidad

Cita la muerte en 2011 de un grupo de campesinos a manos del cartel del narcotráfico mexicano Los Zetas en el departamento del Petén (norte) y la aparición de mensajes contra los medios tales como "prensa, bájenle a tanta mamada, antes que la guerra sea contra ustedes". La respuesta fue que la "investigación del crimen organizado es casi nula" en Guatemala.

“Si bien el crimen organizado puede constituir la amenaza más seria, los periodistas de ambos países afirman que cubrir cualquier tema sensible es riesgoso”, escribió Rafsky. “Ni siquiera los periodistas extranjeros están exentos”.

El informe menciona la existencia en Guatemala de un mecanismo para investigar los delitos contra la prensa, pero los periodistas expresan dudas respecto a la posibilidad de que un periodista se sintiera cómodo aceptando protección del gobierno, “particularmente debido a que el poderoso Secretario de Comunicación Social de la Presidencia, Francisco Cuevas, se ha hecho cargo de la dirección del programa”.

En un correo electrónico enviado al CPJ, Cuevas afirmó que el gobierno ha producido "avances significativos", tales como el establecimiento de una mesa técnica de trabajo para analizar el diseño del mecanismo y el nombramiento de una directora. Y agregó: "Los cuestionamientos se circunscriben a un pequeño grupo que muestra inconformidad con todas las acciones estatales, y aún así, se le ha reiterado permanentes invitaciones a participar".

publicidad

Las respuestas de los gobiernos no detienen las preocupaciones ni las críticas. “En el gremio periodístico de Honduras y de Guatemala existe el sentimiento generalizado de que el presidente Hernández y el presidente Pérez Molina tienen una actitud particularmente intolerante frente a las voces críticas”, dice el informe.

Además de pedir a los gobiernos de Guatemala y Honduras que condenen todos los actos de violencia contra periodistas, que se investiguen los casos de asesinatos y se lleve ante la justicia a los autores materiales e intelectuales de estos crímenes, el CPJ también demanda dotar estas indagaciones “de los recursos apropiados, apoyo político y la seguridad adecuada”.

“En el caso de Guatemala, aumentar el presupuesto de la unidad de delitos contra periodistas del Ministerio Público”, y en el caso de Honduras “aumentar la dotación de recursos para el organismo de investigación de los crímenes violentos”, agrega.

El Comité pide además proporcionar seguridad a los periodistas amenazados, despenalizar la difamación y aprobar una normativa que garantice que la calumnia sea trasladada del ámbito penal al civil.

Finalmente, el CPJ pide a los gobiernos de Guatemala y Honduras responder con información detallada sobre el estado judicial de todos los casos de periodistas asesinados y los pasos que se tomaron para abordar la cuestión de impunidad tal como fue solicitado por el director general de la UNESCO en el informe sobre Seguridad de Periodistas y el Riesgo de la Impunidad. Y presentar al público las respuestas completas.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad