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Ejército busca preservar vida de obispo

Ejército busca preservar vida de obispo

Las tropas se movilizan con mucho cuidado, porque la principal preocupación es preservar la vida del religioso, dijo el comandante colombiano Martín Carreño.

"Tropas de la XVI Brigada están a cargo de las operaciones para dar con el paradero de los guerrilleros del ELN que secuestraron a monseñor Vacca. Hemos dispuesto tropas por distintos sitios con el fin de lograr que él vuelva a Yopal a ejercer su función pastoral", dijo el comandante del Ejército, Martín Carreño.

"Nuestras tropas se están movilizando con mucho cuidado porque la preocupación más grande es preservar la vida e integridad física del obispo. Precisamente, los operativos de rescate lo que buscan es garantizar la vida del prelado", concluyó el general Carreño.

El obispo de Yopal -ciudad ubicada 350 kilómetros al noreste de Bogotá- fue secuestrado cerca de la población de Morcote, al noreste del país, cuando realizaba trabajo pastoral en compañía de dos sacerdotes y el alcalde de la aledaña población de Nunchía, José Galvis.

La víspera el presidente Álvaro Uribe ordenó a la Fuerza Pública desplegar de inmediato una operación para rescatar a Vacca, secuestrado por rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

"Tenemos toda la voluntad de que el señor obispo pueda regresar rápidamente al goce pleno de su libertad. El secuestro no tiene explicación.

Hay que rescatarlo. Ojalá rápidamente pueda regresar al goce de su libertad", declaró Uribe al concluir un consejo de seguridad en la ciudad de Pereira (360 kilómetros al oeste de Bogotá).

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El mandatario confirmó que los comandantes del Ejército y la Policía, los generales Carreño y Jorge Castro -respectivamente-, dispusieron los operativos necesarios para la liberación del prelado.

El secuestro de Vacca, de 48 años de edad, generó el rechazo de la Iglesia Católica y de otros sectores de la sociedad colombiana.

El Papa Juan Pablo II exigió que rebeldes izquierdistas colombianos pongan en libertad a un obispo católico que secuestraron, indicando que la captura del prelado era "un acto criminal" injustificable.

El Vaticano dijo que el Pontífice estaba profundamente preocupado por lo que describió como "un acto criminal" e "injustificable", y pidió la liberación inmediata del religioso.

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