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Cuarta ¿y última? ronda para el TLC entre Ecuador y la UE

Cuarta ¿y última? ronda para el TLC entre Ecuador y la UE

Con el fin de conservar libre de aranceles la exportación a Europa,  Ecuador ultima el TLC con la UE. 

Entre la Unión Europea y Ecuador podrían concluir esta semana las negociaciones del acuerdo de libre comercio. Para ésta, la cuarta ronda de negociaciones, se han reservado los asuntos más sensibles como compras del sector público, acceso al mercado de bienes industriales y de productos agrícolas como el banano.

De acabar exitosamente la ronda, el país andino estaría optando por integrarse en el tratado que ya entró en vigor con Colombia (agosto 2013) y Perú (marzo 2013).

Razón de peso para cambiar de opinión

En el largo y pedregoso proceso, que comenzó en 2008 en Lima, Ecuador ha cambiado en varias ocasiones su posición con respecto a firmar un tratado con el mayor bloque comercial del mundo.

Si en 2009, junto con Bolivia, abandonó la mesa de negociaciones aduciendo que un tratado de esta naturaleza no tenía en cuenta las singularidades de desarrollo del país, la presión de los exportadores de productos pesqueros y agrícolas "como banano, café y flores- lo llevaron otra vez a golpear las puertas del libre comercio con los europeos.

El problema no es sólo que los productos ecuatorianos estarían en desventaja con los de sus dos países vecinos que sí tienen libre comercio con el Viejo Continente. El asunto se complica aún más debido a la inminente salida de Ecuador, a partir de enero de 2015, del sistema de preferencias arancelarias de la UE, ya que el país equinoccial consta como de renta media.

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Siendo Europa el destino del 30% de las exportaciones no petroleras del país latinoamericano y su segundo mayor socio comercial, perder el acceso sin aranceles significaría, según la Cámara de Industrias de Ecuador, la pérdida de unos 283.000 puestos de trabajo y unos 450 millones de dólares anuales.

Peligros

Desde que se retomaron las negociaciones (enero 2014), Ecuador ha subrayado en repetidas ocasiones que el acuerdo que se logre probablemente será más favorable para Quito que para Bogotá y Lima. De un “acuerdo para el desarrollo” hablaban fuentes oficiales.

Sin embargo, “la UE afirma que Ecuador sólo puede acceder al acuerdo ya firmado con Perú y Colombia. Ecuador sólo puede negociar la rapidez de la liberalización de los bienes, servicios, inversiones y compras públicas; en cambio, no puede negociar ni el texto ni las obligaciones que presupone”, explica a DW Marc Maes, economista especialista en políticas comerciales.

Maes, analista de 11.11.11 -plataforma belga de organizaciones de la sociedad civil- advierte del impacto negativo de este acuerdo de libre comercio en el desarrollo del pequeño país latinoamericano. Se hace eco de un estudio de la plataforma ecuatoriana Ecuador Decide -contraria al tratado por calificarlo de inconstitucional. El estudio subraya que este tratado reafirmaría la relación vigente con Ecuador como un país exportador de materias primas e importador de productos industriales. Sostiene que el hecho de que las empresas europeas puedan brindar servicios en sectores estratégicos sería un gran peligro para la soberanía nacional, y que la apertura comercial probablemente aumente la desigualdad en la región. Los analistas de esta plataforma, curiosamente, se remiten a análisis hechos por el economista Rafael Correa, cuando aún no era presidente.

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¿Búsqueda de términos medios?

Así las cosas, según Ecuador, el pacto se sellará esta semana “si Europa está dispuesta a aceptar ciertos conceptos”.

Como fuere, en caso de que se lograse consenso en esta ronda, el acuerdo deberá ser primero ratificado por el Parlamento Europeo, como sucedió también en el caso de Perú y Colombia. Y eso, muy probablemente no sucederá antes de que Ecuador pierda sus preferencias arancelarias… Una extensión de régimen actual "hasta que el acuerdo comercial entre en vigor- también estaría a discusión.

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