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Controlan motín en cárcel chilena

Controlan motín en cárcel chilena

Agentes de la Gendarmería chilena lograron neutralizar el motín de entre 50 y 100 presos de la cárcel de San Antonio, que demandaban "mayores garantías".

La acción de las fuerzas de choque permitió que bomberos entrarán en la prisión y extinguieran los incendios originados por los reclusos, especialmente en el techo del recinto penal.

Desde muy temprano un grupo de presos se encaramó al techo de la cárcel, causó varios focos de incendio y amenazó con hacer estallar varias bombonas de gas licuado, si no se cumplían sus demandas.

Los reos, que se habían amotinado encaramándose a los techos del penal, demandaban "mayores garantías", informó la Radio Cooperativa.

Decenas de agentes de la policía militarizada de Carabineros, fuerzas de Gendarmería y voluntarios de Bomberos se mantuvieron en las cercanías, mientras el grupo de presos exhibía un lienzo que señalaba "Necesitamos camarotes para todos".

Los reclusos habían desplegado varios lienzos en los que se podían leer algunas de sus exigencias para terminar con la revuelta que conmocionó a esta pequeña ciudad que mira hacia el Pacífico.

La cárcel de San Antonio se encuentra situada en pleno barrio cívico de la ciudad, a un costado de la Gobernación provincial, del edificio de la Municipalidad y de otros servicios públicos.

El motín comenzó a ser sofocado tras la llegada desde la ciudad de Valparaíso, situada a 110 kilómetros al noroeste de San Antonio, equipos contra motines de Gendarmería, así como personal de Fuerzas Especiales de Carabineros (policía militarizada).

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La Radio Cooperativa informó de que tras la refriega varias ambulancias salieron del penal y que su corresponsal comprobó que al menos cuatro personas resultaron heridas, entre ellas un interno que se infirió cortes en su cuerpo.

Familiares de los reclusos, que se reunieron en los alrededores del recinto, señalaron que luchan por mejores condiciones para cumplir sus condenas, en una cárcel que alberga a más de 1,500 personas, pese a que fue construido sólo para acoger a 700 internos.

Dos densas humaredas que salían desde el techo del recinto situado en el centro del puerto de San Antonio, vecino a la Gobernación, fue posible observar mientras transcurría el motín.

"Los reclusos han repelido la acción de bomberos", señaló la emisora al dar cuenta que con el carro de escalas que tiene la ciudad se trató de impedir que el fuego se propagara a otras dependencias.

Desde el interior, algunos reclusos lanzaron implementos y otros reclamaban "un trato más digno".

Agentes de Gendarmería -encargada de la vigilancia de las cárceles en el país- efectuaron disparos al aire para contener la acción de los reclusos.

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