publicidad
Las sexo servidoras dicen que quieren ser tratadas como personas y que se termine con la discriminación.

Acusan a congresista peruano y a su esposa de tener un prostíbulo

Acusan a congresista peruano y a su esposa de tener un prostíbulo

El congresista peruano Néstor Valqui, del partido fujimorista Fuerza 2011, y su esposa, Edy Estrada, tienen una discoteca que supuestamente funciona como prostíbulo.

Las sexo servidoras dicen que quieren ser tratadas como personas y que s...
Las sexo servidoras dicen que quieren ser tratadas como personas y que se termine con la discriminación.

Los investigan

El congresista peruano Néstor Valqui, del partido fujimorista Fuerza 2011, y su esposa, Edy Estrada, tienen una discoteca que supuestamente funciona como prostíbulo en la ciudad de Cerro de Pasco, en la sierra central, según denuncia este lunes la prensa peruana.

El parlamentario, que asumió el cargo a fines de julio pasado, y su esposa figuran como propietarios del edificio de cuatro pisos que funciona como prostíbulo, según informa el diario El Comercio, y de varias empresas que consignan su dirección fiscal en el mismo inmueble.

Valqui ya fue condenado a dos años de prisión suspendida por el delito de proxenetismo en 2008, tras varias denuncias de menores que ejercían la prostitución en su local, y no consignó esa información en la declaración jurada que presentó al Jurado Nacional de Elecciones para postular al Congreso en abril pasado.

publicidad

La esposa del congresista figura como la propietaria de la licencia de funcionamiento de la "Discotek Calusa" y es quien realiza los pagos de arbitrios e impuestos en la municipalidad de Yanacancha, según confirmó el alcalde de esa localidad, Cecilio Caña, al periódico.

El alcalde de Yanacancha ha emprendido varias campañas para cerrar los prostíbulos clandestinos en este distrito, pero en declaraciones a Radio Programas del Perú (RPP) aseguró este lunes que hasta el momento "no se han encontrado indicios de prostitución ni cosas por el estilo" en el hostal de Valqui.

Entrevistado por El Comercio, el congresista dijo que había vendido el edificio a otra persona hace cuatro años y que su esposa ya no vivía en Cerro de Pasco desde esa época.

Sin embargo, los nombres de ambos siguen figurando en los registros públicos de esa propiedad, en los recibos de agua y arbitrios y en la licencia de funcionamiento de la discoteca.

Consultado sobre la denuncia del 2002 que derivó en su condena por proxenetismo, Valqui negó que en su local hubieran menores ejerciendo la prostitución porque "todas eran mayores de edad. Incluso una de ellas era mi familiar", dijo.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad