publicidad

A Haití llega un barco cargado de...

A Haití llega un barco cargado de...

Crónica a bordo del "barco-hospital" de la marina estadounidense en misión humanitaria rumbo al devastado Haití.

A Haití llega un barco cargado de... 35cd451d574f43ff965406a6ccb6e035.jpg

Crónica de a bordo

A bordo del USS BATAAN - Wilfrid Bossous llevaba años deseando enseñar a sus tres hijas y a su esposa el barrio de Puerto Príncipe donde vivió hasta los 14 años. Lo que nunca pensó es que él volvería solo a su país, 24 años después de haberlo abandonado camino de Brooklyn, Nueva York, y 15 años después de su última visita durante la operación Uphold Democracy contra el golpe de estado de 1994 en Haití.

Pero cuando su esposa, de Guyana, entró la tarde del martes 12 de enero a la habitación de su hija de 5 años con la que estaba jugando y le dijo que encendiera la televisión, supo que no tardaría en volver.A la mañana siguiente, Bossous se presentó a su trabajo como Air Boatswain (coordinador de vuelos) a bordo del buque anfibio USS Bataan en Norfolk, Virginia. Las órdenes eran claras: reunir a toda la tripulación cuanto antes y zarpar hacia Haití con 1,700 marineros y marines a bordo.El jueves 14 de enero, a las 7:25 p.m., este buque multiusos que ofrece la mayor capacidad médica de un barco no hospital de la Marina partía hacia el Caribe.

publicidad

La preparación se hizo con una "rapidez sin precedentes para un barco de estas dimensiones", según su capitán, Samuel C. Howard.Pero lo que más le preocupaba a Bossous eran las noticias que le llegaban de su tierra natal, lo que su padre le contaba desde Brooklyn. Éste, aunque había abandonado Haití aún antes que su hijo -se fue con su mujer dejando al pequeño Wilfrid atrás con sólo un año- se trataba de comunicar con la isla para ir enterándose, poco a poco, de la muerte hasta de nueve miembros de la familia. Pero su hermana, la más cercana a Bossous, había sobrevivido al terremoto en su casa de Carrefour. Llegada a tierra

Tras navegar a una media de 25 nudos por hora, el USS Bataan llegó a las costas de Haití el 19 de enero. Su capacidad anfibia y aérea permitió desembarcar marines y ayuda pese a que el puerto de la capital se hallaba inutilizable por el sismo.

Sus vehículos de asalto, una especie de tanques de enormes ruedas que además son anfibios, se utilizaron en un primer momento para estimar los daños en las carreteras. Cuando la ayuda humanitaria se centraba en Puerto Príncipe, los tres hovercrafts del Bataan se utilizaron para llegar a la desatendida zona de Petit y Grand Goave, a pocas millas al oeste de Leogane, epicentro del terremoto.Aunque normalmente no abandona el barco, Bossous ha bajado a tierra cinco veces desde su llegada. Se le necesita como traductor. Aún no ha podido ver a su tía, pero sabe que ahora su tarea es otra.

publicidad

"Estando en tierra ves lo mucho que es necesario hacer. Hasta el esfuerzo más pequeño es necesario. Lo que este barco hace es una pequeña parte de lo que hace Estados Unidos, que a su vez es una pequeña parte de lo que está haciendo la comunidad internacional", asegura.

Agradecido, pero...

"No confío en los políticos, pero estoy muy agradecido con la ayuda internacional, aunque esa ayuda se tiene que estructurar de manera que toda la gente se beneficie, no sólo un grupo de gente", reclama.

Además, Bossous recalca que el ejército no debe permanecer en la zona por demasiado tiempo.

"Después de la misión tenemos que irnos. Los haitianos tienen que reconstruir su propio país", asegura.

Pero, ¿cuál es exactamente esa misión? Cuestionado por las críticas de otros países de que Estados Unidos está "invadiendo militarmente" Haití, el capitán Howard responde: "Nosotros simplemente estamos aquí por el pedido del gobierno de Haití para colaborar con la ONU y USAID, que estaban aquí antes del terremoto".

Los días pasan

"No sé cuánto durará la misión –asegura-. Pero Estados Unidos está comprometido a estar aquí hasta que la situación vuelva a la normalidad, hasta que Haití vuelva al menos a como estaba el 11 de febrero", explica.

publicidad

El problema es que nadie sabe si Haití volverá algún día a ser lo que era, simplemente el país más pobre de occidente.

Mientras, en el hospital del USS Bataan, Bossous se hace un poco menos imprescindible: los siete niños enfermos que hoy hay a bordo enseñan palabras en creole a los médicos y enfermeras a la vez que aprenden sus primeras frases en inglés.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
preview
Terrorismo
Video: Policía londinense responde a reportes de un supuesto tiroteo en ‘Black Friday’
preview
El videíto: Esta familia volvió a los 70 para celebrar su cena de Acción de Gracias
publicidad