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Angelina Rodríguez. Foto de Murderpedia.

Una hispana no se libra de la pena de muerte en California

Una hispana no se libra de la pena de muerte en California

La Corte Suprema confirmó el veredicto contra Angelina Rodríguez después de que envenenó a su esposo.

Angelina Rodríguez. Foto de Murderpedia.
Angelina Rodríguez. Foto de Murderpedia.

La Corte Suprema de California confirmó por unanimidad un veredicto de sentencia a pena de muerte para la hispana Angelina Rodríguez, que en el 2004 fue condenada por el envenenamiento de su esposo cuatro años atrás.

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Rodríguez, de 43 años, fue hallada culpable en octubre del 2003, de envenenar a su esposo dándole a beber Gatorade mezclado con líquido anticongelante para vehículos con el fin de cobrar un seguro de $250 mil dólares.

Sin embargo, su defensa alegó que el juicio no había sido justo pues se permitió que el jurado conociera que la acusada pudo haber asesinado en 1993 a su hija de 14 meses, para cobrar un seguro de vida y una indemnización.

Los Cinco: las últimas palabras de hispanos ejecutados /Univision

En su decisión de este jueves, la Corte manifestó que el juicio contra Rodríguez había cumplido todos los requerimientos establecidos y que el caso de la muerte de la bebé era una información pública, confirmando la sentencia a pena de muerte emitida en enero del 2004.

Una de cinco condenadas a muerte

Frank Rodríguez, un profesor de educación especial con quien Angelina se había casado tres meses antes, y con el que residía en Montebello, al este de Los Ángeles, falleció el 9 septiembre 2000, al consumir una dosis letal del líquido anticongelante utilizado en los radiadores de los vehículos.

La premura de Angelina por reclamar el dinero del seguro de vida de su esposo y una información que ella misma dio a la aseguradora sobre un posible envenenamiento con anticongelante, originó una investigación que descubrió además otros dos intentos fallidos de asesinato contra el educador.

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Según se demostró en el juicio, Rodríguez había tratado previamente de envenenar a su esposo dándole a beber un extracto de la planta conocida como adelfa o trinitaria, que sólo lo envió al hospital y posteriormente dejando escapar gas metano en el garaje de su residencia.

De un total de 741 condenados a pena de muerte en California, hasta el 2013, sólo hay 20 mujeres y cinco de ellas tienen apellido hispano, según datos del Departamento de Correccionales y Rehabilitación de California.

Suzanne Basso, de 59 años, fue la última mujer ejecutada el pasado 5 de febrero. Murió por inyección letal.

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