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Texas programa 13 ejecuciones en 3 meses

Texas programa 13 ejecuciones en 3 meses

Texas hace caso omiso a las peticiones de poner fin a la pena de muerte. Entre los ejecutados habrá seis hispanos.

Calendario de muertes

EL PASO, Texas - El Departamento de Justicia Penal de Texas (TDCJ) tiene programadas para los primeros tres meses de este año 13 ejecuciones de reos condenados a muerte, de las cuales, seis son de hispanos.El calendario de ejecuciones revela que en el primer mes de 2009 hay programadas ya siete ejecuciones, la primera de las cuales será la del afroamericano Cortis Moore, para el 14 de enero.

Al día siguiente está pautada la de José García Briseño, quien fue sentenciado en 1991 por el asesinato del alguacil Ben Murria, apuñalado en su domicilio.

"Texas está haciendo lo que siempre hace, una serie de ejecuciones aceleradas sin importar si el sistema ha demostrado tener errores, que en estos casos son irreversibles", dijo a Efe el director de la Coalición para la Abolición de la Pena de Muerte en Texas, Rick Halperin.

Un estado implacable

Añadió que lo grave no es únicamente el alto porcentaje de hispanos a los que las autoridades de Texas tienen previsto ejecutar en los primeros meses del año, sino el número de personas que están perdiendo la vida a manos del estado.

De acuerdo con el TDCJ, en enero podrían ser ejecutados además de García y Moore, cinco personas más, entre ellos los hispanos Virgil Martínez, sentenciado en 1998 en el condado de Barsoria y Ricardo Ortiz, condenado a muerte en El Paso en 1999.

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La portavoz del TDCJ, Michelle Lyons indicó que Martínez fue sentenciado a la pena capital por el asesinato en 1996 de una mujer, sus dos hijos y un hombre, en tanto que Ortiz fue condenado en 1997 por asesinar a otro reo, mientras cumplía cárcel por robo, con una sobredosis de heroína.

A estas ejecuciones siguen en febrero la del hispano David Martínez, por el asesinato en 1995 en el condado de Bexar de su novia y el hijo adolescente de ésta.

Para marzo están pautadas la de James Edgard Martínez, condenado en 2002 en el condado de Tarrant por el asesinato de un hombre y una mujer que viajaban en un vehículo y Luis Cervantes Salazar, del condado de Bexar, por el asesinato de una mujer en 1998 de la que intentó abusar sexualmente, y de herir al hijo de 4 años de la víctima que presenció el ataque.

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Más que en años anteriores

Halperin calcula que las ejecuciones programadas para los primeros tres meses de 2009 hacen pensar que el Texas podría superar el número de ejecuciones de años anteriores que en 2000 fue de 40, en 2002 de 33 y en 2007 de 26.

El año pasado el estado inició sus ejecuciones en junio, tras una moratoria que se extendió desde septiembre de 2007 a abril de 2008 y tras lo cual el estado suministró la inyección letal a 18 hombres, entre ellos el mexicano José Ernesto Medellín, ejecutado el 5 de agosto y el hondureño Heriberto Chi, dos días después.

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También fue ejecutado el hispano Michael Rodríguez, el 14 de agosto, tras renunciar a apelar su caso.

Medellín fue condenado a muerte por el asesinato en 1993, agravado con asalto sexual y tortura de dos jovencitas menores de edad en Houston.

La Corte Internacional de Justicia y el gobierno Mexicano pedían una revisión de su caso al momento de su ejecución, ya que se violaron los acuerdos consulares de la Convención de Viena de la que México y Estados Unidos son firmantes, y que obligaba a dar aviso de su arresto al Consulado mexicano en Houston.

En el pabellón de la muerte

Chi llegó al pabellón de la muerte en 2002 por el asesinato de un gerente de establecimiento durante un robo a mano armada, mientras que Rodríguez cumplía una sentencia de cadena perpetua por conspirar con su hermano para asesinar a su esposa y cobrar el dinero de su seguro de vida cuando escapó con otros reos y luego se vio envuelto en la muerte de un policía.

El diario "Dallas Morning News" pidió nuevamente en sus columnas de opinión una moratoria a la pena de muerte en el estado y citó los casos de Michael Blair y Charles Hood, como ejemplos de que el sistema ha fallado.

Blair fue exonerado en 2008 después de 14 años en el pabellón de la muerte luego de que exámenes de ADN demostraran su inocencia en el asesinato de Ashley Estel, de siete años, en 1993. Mientras que en el caso de Hood se han demostrado irregularidades en el juicio, después de que la jueza y el fiscal aceptaran haber sostenido una relación sexual durante el proceso.

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"Es claro para este rotativo que el sistema judicial no es ni nunca será a prueba de balas, por lo tanto, la pena de muerte no se justifica", concluye.

De 1982 a la fecha, el estado de Texas ha ejecutado a 423 reos.

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