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Terminó luna de miel entre Obama y Fidel

Terminó luna de miel entre Obama y Fidel

La luna de miel del presidente Barack Obama y el líder cubano Fidel Castro terminó incluso antes de comenzar.

Hace años que no escuchábamos a Castro decir algo positivo acerca de un presidente norteamericano. No sólo ha hecho carrera hablando pestes de Estados Unidos, denunciando al imperialismo yanqui y culpándolo de todos los males de su país debido al embargo económico, sino que ha dirigido la onda antinorteamericana que ha esparcido intensamente a través de la región.Sin embargo, la llegada de Obama al poder pareció haberlo ablandado un poco. Durante la campaña Obama dijo que él estaría dispuesto a sentarse con el líder cubano y con otros que mantienen relaciones hostiles con Estados Unidos. También aclaró que está listo para considerar la suspensión de las restricciones sobre el envío de remesas y visitas familiares a Cuba.Pero da la impresión que a Castro no le gusto nada el escuchar que mientras Obama anunció que cerraría la prisión militar en Guantánamo, también sugirió que antes de que Estados Unidos considere devolver el territorio de 45 millas cuadradas que alberga la base militar -- y ahora el notable centro detención de combatientes enemigos -- el gobierno cubano tendría que hacer concesiones."Obama está exigiendo un cambio en el régimen político de Cuba", escribió Castro en uno de sus editoriales una semana después de que Obama fuera juramentado como presidente. "Ese es un precio contra el cual Cuba está luchando hace medio siglo." Mantener la base en tierra cubana, dijo Castro, "es contra la voluntad de nuestro pueblo y viola los más fundamentales principios de derecho internacional."La pelea por GuantánamoLa presencia de Estados Unidos en Guantánamo ha sido un punto de contienda desde los primeros años del régimen comunista. Estados Unidos ha estado arrendando el área desde 1903 después de la guerra hispano-estadounidense.Los términos del arrendamiento dictan que sólo pueden ser rotos por acuerdo mutuo o si Estados Unidos no cumple su parte del trato. El alquiler se mantiene en $4,085 al año, y a Estados Unidos no se le ha pasado un solo pago.Pero, al negarse a legitimizar el trato, el gobierno cubano no ha cambiado ninguno de los cheques enviados como pago por el arrendamiento. Por ahora Estados Unidos no tiene intención de cerrar la base que sirve para vigilar y atender sus actividades militares en el Caribe.Las quejas y críticas de Fidel Castro no son nada nuevo. Pero su más reciente editorial sí destapa ciertas interrogantes. Hace un par de semanas Castro dijo que dejaría de publicar sus llamadas "reflexiones" para no interferir con las decisiones del partido comunista al entrar en Washington un nuevo gobierno. Rompió su propia promesa rápidamente.Algunos se preguntan si Castro estará tratando de sabotear la posibilidad de mejorar relaciones con Estados Unidos para seguir echándole la culpa de sus problemas económicos. Mas aun, surge la pregunta si es Fidel, quien no ha sido visto públicamente desde que entregó el poder a su hermano en julio del 2006, el que sigue mandando en Cuba, si es realmente él quien está escribiendo esas "reflexiones," o si en efecto sigue o no vivo.Obama ha enviado un mensaje claro y directo al mundo: Hay un nuevo gobierno en Washington. Aún está por verse si eso resultará en un cambio en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Por ahora es la misma retórica. La corta luna de miel entre Obama y Fidel se acabó.

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