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Terminó la temporada de huracanes 2009. Cuba se libró del azote

Terminó la temporada de huracanes 2009. Cuba se libró del azote

La temporada de 2009 de huracanes en el Océano Atlántico, Mar Caribe y el Golfo de México llega a su fin este lunes.

El fenómeno de El Niño

MIAMI - La temporada de 2009 de huracanes en el Océano Atlántico, Mar Caribe y el Golfo de México llegó a su fin este lunes y será recordada como una de las más tranquilas en casi dos décadas, dijeron meteorólogos estadounidenses.La benévola temporada se debió a persistentes vientos de nivel superior vinculados al fenómeno de El Niño, que son las aguas inusualmente cálidas que a veces se forman en la costa noroeste de Sudamérica y que obstaculizan la formación de tormentas tropicales, de acuerdo con los expertos.

En total, durante la temporada oficial de huracanes que concluye oficialmente el 30 de noviembre y que se inició el pasado 1 de junio, sólo se formaron 9 tormentas, en lugar del promedio de 15.

Durante El Niño la corriente de vientos en la atmósfera cambia hacia el sur y perturba la formación de huracanes y su desarrollo en la cuenca del Atlántico, que incluye el Mar Caribe y el Golfo de México.

Registraron temperaturas bajas

Jeff Masters, director de meteorología para el sitio web de The Weather Underground, sostuvo que las temperaturas frías del agua en partes del Atlántico también pudieron haber inhibido la formación de tormentas entre junio y julio.

Los huracanes obtienen su energía de las aguas del océano, cuyas temperaturas cálidas llegan a por lo menos 26.6 grados Celsius.

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Este año se formaron un total de nueve tormentas tropicales con vientos de por lo menos 56 kilómetros: Ana, Bill, Claudette, Danny, Erika, Fred, Grace, Henri e Ida.

Sólo Bill, Fred e Ida alcanzaron la categoría de huracán con vientos de por lo menos 119 kilómetros por hora, y dos alcanzaron categoría mayor con vientos superiores a los 177 kilómetros por hora.

Balance 2009 inferior

Los totales fueron muy inferiores a los promedios anuales desde 1995, cuando los meteorólogos creen que comenzó el período actual de una mayor actividad ciclónica en el Atlántico.

Las temporadas de huracanes desde 1995 registraron un promedio de 15 tormentas tropicales, ocho huracanes y cuatro grandes huracanes.

Para este año la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) que maneja al Centro Nacional de Huracanes (CNH), pronosticó al inicio de la temporada un mínimo de nueve y un máximo de 14 tormentas tropicales y entre cuatro y siete de ellas, que se convirtieron en huracanes.

2008 fue un año catastrófico

Según los registros del CNH el año pasado fue uno de los más activos, con 16 tormentas tropicales y ocho de ellas convertidas en huracanes que dejaron al menos unos 900 muertos, la mayoría en Haití, y grandes destrozos en Jamaica, República Dominicana y Cuba.

A pesar de lo leve que resultó la temporada este año, se vieron huracanes como Ida, el cual resultó ser el más mortífero y la primera tormenta desde 1985 que toca tierra en la costa del Golfo de Estados Unidos en noviembre.

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Ida comenzó como una depresión tropical en el suroeste del Caribe el 4 de noviembre. Azotó Nicaragua y luego se convirtió en un huracán de categoría 2 con vientos de más de 161 kilómetros por hora mientras se movía en el Caribe y en el Golfo de México.

Ida, lo peor del año 2009

Ida entró como tormenta tropical el 9 de noviembre en Alabama, pero fue en Centroamérica donde causó mayores estragos. En El Salvador dejó alrededor de 196 muertos, un centenar de desaparecidos y más de diez mil damnificados, según datos oficiales.

Si bien El Niño mantuvo a raya a los huracanes del Atlántico, fue un factor importante para una temporada muy activa en el Pacífico en la que se formaron 20 tormentas con nombre, afirmó Keith Blackwell, meteorólogo del Centro de Investigación del Clima de la Universidad del Sur de Alabama en Mobile.

Una de esas tormentas fue Rick, un huracán de categoría 5 que se convirtió en el segundo más fuerte en la historia del Pacífico.

Tanto Masters como Blackwell estimaron que si bien El Niño ha generado aguas más cálidas en el Pacífico y esto impulsó una temporada más activa, no creen que éste fenómeno siga en 2010, por lo que esperan que ambos trópicos vuelvan a lo que se ha registrado en promedio desde 1995.

Cuba se tomó un respiro

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Los cubanos ya pueden descruzar los dedos y tomarse un respiro, pues la temporada de ciclones en el Caribe termina oficialmente el lunes sin haber afectado a la isla, que en 2008 padeció los estragos de tres huracanes.

Los pronósticos meteorológicos y hasta las predicciones de la santería cubana vaticinaron para este año un período de tranquilidad, pero en Cuba nadie se siente a salvo hasta que finalizan los seis meses de rigor de la temporada de ciclones, que va del 1 de junio al 30 de noviembre.

La "calma" de las tormentas tropicales en el área durante 2009 se debió en buena medida al desarrollo del fenómeno climático "El Niño", cuya actividad calienta las aguas del Pacífico e inhibe la formación de huracanes en el Caribe.

Después del malo viene…

La sabiduría popular en Cuba indica que después de un año marcado por el ensañamiento de los huracanes siempre llega otro en el que la naturaleza da tiempo para recuperarse, y entonces vuelve a traicionar con el próximo ciclón.

Pero esa teoría fatalista no se corresponde del todo con la realidad, pues los registros meteorológicos indican que entre 1985 y 1996 no pasó por la isla ni un solo huracán, y entre 1952 y 2001 no llegó ninguno de gran intensidad.

Desde comienzos del siglo XX, cuando empiezan los registros meteorológicos de la isla, han existido muchas temporadas sin acontecimientos, como en 1993, 1997, 2000 y 2003.

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Huracanes inesperados

Curiosamente, en años como 1951 y 1952, por ejemplo, no hubo ciclones en la temporada habitual pero se formaron "organismos extemporáneos" en mayo y febrero, respectivamente.

A partir de 1996 la frecuencia de los huracanes se incrementó notablemente, y en la última década Cuba fue afectada por los eventos "Michelle" en 2001, "Charley" en 2004, y "Dennis" en 2005, además de los tres citados de 2008.

En los últimos 155 años Cuba ha recibido el golpe directo de 118 tormentas tropicales y más de 90 huracanes.

El más devastador arrasó en noviembre de 1932 la localidad de Santa Cruz del Sur, dejando unas 3,000 víctimas.

Las tormentas tropicales

Una depresión atmosférica se denomina tormenta tropical cuando tiene vientos máximos sostenidos que giran a más de 63 kilómetros por hora y asciende a huracán cuando pasa de 118.

La próxima semana, con el arribo del mes de diciembre, los cubanos dejarán de preocuparse por las amenazas de tormentas en los partes meteorológicos y dedicarán su atención a esperar noticias sobre los añorados "frentes fríos" en el Caribe.

Las autoridades tendrán ahora otros seis meses para seguir perfeccionando los sistemas de protección en la isla ante la expectativa de cómo se comportará la temporada de 2010, cuando seguramente todos en Cuba volverán a cruzar los dedos.

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