publicidad
.

Sobra un tiempo logo-noticias.6bcb5218ff723b30f6c272bb9bfc7be3.svg

El controversial partido de México vs. Holanda

Sobra un tiempo

Sobra un tiempo

Columna de Martín Caparrós sobre el Mundial. "Hasta ahora hemos visto partidos emotivos pero malos", dice.

El controversial partido de México vs. Holanda
El controversial partido de México vs. Holanda

Por Martín Caparrós

Hace unos días, cuando empezaron los partidos a suerte y verdad, imaginé que el Mundial 2.0 iba a durar hasta el domingo 13. Fue otro error: el “patrón de los octavos”, esos siete partidos tan parecidos en los que un equipo temeroso de otro supuestamente más potente se encerraba atrás y resistía y resistía, no debería sobrevivir; es probable que los partidos de cuartos y semis, entre equipos más o menos equivalentes, se jueguen más abiertos, más ofensivamente francos. Ése sería, si se verifica, el Mundial 3.0.

Es nuestra última esperanza. Hasta ahora hemos visto partidos emotivos pero malos: mayormente malos, con largos lapsos de aburrimiento por avaricia explícita y miedito. Para evitarlo en futuras competencias quiero lanzar una propuesta.

publicidad

Sus bases están claras: en los ocho partidos de octavos hubo 17 goles; siete (7) se consiguieron en los segundos tiempos, siete (7) en los suplementarios y solamente tres (3) en los primeros tiempos: los tres, en los partidos Brasil-Chile y Colombia-Uruguay, la jornada sudaca. Está claro que, con equipos europeos, los primeros tiempos sobran. O no sobran: son necesarios para desgastar, son la rutina de la gota de agua que, lenta, tonta, va horadando la piedra. Los que sobramos somos nosotros, los telespectadores: puede que esos procesos sean necesarios; son, sin duda, un fastidio.

Dicen que en la televisión el tiempo es oro "o, dicen, es tirano, equiparando metales y opresores. ¿Por qué no postular entonces que esos primeros tiempos se jueguen de entrecasa, sin televisión, sin ese tedio de millones? Se podría incluso aprovechar esa ventana para irradiar maravillosos programas especiales sobre los problemas acuciantes de este mundo, emisiones educativas inteligentísimas, debates deslumbrantes, una película indonesia "y, si acaso, prometer a la amable teleplatea que en la eventualidad, tan improbable, de que alguien se equivoque y haga un gol, un flash lo anunciará al instante y repetirá un mínimo de cuatro (4) veces.

Alguien dirá que es un castigo inmerecido para los equipos sudamericanos, que sí golearon "un poquito" en ese lapso virgen. La audacia, entonces "la justicia", consistiría en definir que solo se transmitirán los primeros tiempos entre equipos latinos: nos lo habremos ganado. Y quizá, con ese aliciente, con la expectativa de que sus amigos y parientes en casa puedan verlos, los demás se decidan a intentar jugar al fútbol desde el primer minuto.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
Donald Trump y Barack Obama no solo tienen conceptos diferentes en política, sino también a la hora de tratar a sus esposas.
En 2009, la ex primera dama le dio un regalo a Laura Bush y pasó desapercibido, pero la reacción de Michelle Obama al obsequio de la nueva primera dama no dejó a nadie indiferente.
De Ciudad de México a Washington DC, decenas de miles de manifestantes marcharon por las calles contra la toma de posesión del ahora 45° presidente de Estados Unidos. En algunas capitales, se registraron disturbios y enfrentamientos.
La exprimera dama se emociona visiblemente al escuchar el himno nacional de EEUU en la base aérea Andrews.
publicidad