publicidad

Reconsiderando el muro fronterizo

Reconsiderando el muro fronterizo

María Elena Salinas habla sobre la valla que el gobierno de George W. Bush está construyendo en la frontera con México.

El Departamento de Seguridad Interna (DHS) tuvo que abandonar una demanda legal de derecho de expropiación forzosa contra la universidad cuando pretendía cruzar sus terrenos para construir una parte del muro.El tristemente celebre muro dejaría aproximadamente 160 acres de los predios del centro educativo y el campo de golf en el lado mexicano de la frontera.El acuerdo fuera de corte dice que los dos lados necesitan negociar antes de que cualquier barrera pueda ser construida en propiedad privada. La mitad está listaEl gobierno ha podido construir hasta ahora casi la mitad de las 700 millas del muro con el que pretende mantener a los inmigrantes indocumentados fuera del país.No ha tenido muchos problemas en California, Arizona y Nuevo México porque fue construido mayormente en terrenos propiedad del gobierno. Pero cuando trató de hacerlo en Texas -donde un buen pedazo del muro sería construido en propiedad privada-, allí se toparon con algunos problemitas.Para empezar, muchos texanos ven la cerca de 18 pies de altura como una barrera física entre ellos y sus familias, amigos, el comercio y la cultura. No quieren un muro que los divida y, sobre todo, no quieren que se construya en medio de sus propiedades.Batalla en la corteAsí que el gobierno decidió demandar a más de 50 terratenientes para conseguir el acceso a sus tierras. Algunos están indignados, como es el caso de la señora Eloisa Tamez de la pequeña comunidad de El Calaboz.Tamez, una ciudadana estadounidense, dice que los tres acres de tierra en disputa, de 17 mil acres originales, han estado a nombre de su familia desde 1767 cuando el rey de España los otorgó a sus antecesores."Con la construcción de este muro lo que decimos es que en Estados Unidos ya no tenemos democracia o libertad", dijo Tamez recientemente en una entrevista televisada.

publicidad

Algunos

funcionarios electos locales están también molestos. El alcalde de

McAllen, Ricardo Cortés, se ha referido al muro, que costará

construirlo y mantenerlo aproximadamente $49 mil millones, como un

multimillonario tope que hará más lento el ingreso de inmigrantes

indocumentados pero que no los detendrá.El alcalde de El Paso,

John Cook, ha prometido tratar de bloquear la construcción del muro en

los tribunales, a menos de que el gobierno permita a los ciudadanos dar

su punto de vista.La idea de construir un muro virtual ha

tropezado también con algunos problemas. El 13 de febrero funcionarios

en Arizona lanzaron la primera fase del Proyecto 28, un sistema que

incluye torres de vigilancia de 98 pies de altura equipadas con

radares, sensores y cámaras capaces de distinguir a personas del ganado

a una distancia de más o menos tres millas.El muro no sirvePero

el plan fue congelado después que una investigación de la Oficina de

publicidad

Contabilidad del Congreso (GAO) concluyó que la eficacia del muro virtual no llena las expectativas.Aún así, hay legisladores en Washington que hacen cualquier cosa para que ese muro sea construido.Una docena de senadores republicanos liderados por Jeff Sessions, de Alabama, patrocinaron quince nuevas medidas legislativas

para asegurar la frontera de Estados Unidos-México, incluyendo la

liberación de fondos para continuar con la construcción del muro y

otras medidas radicales que podrían iniciar nuevos temores, tanto para

trabajadores norteamericanos como para indocumentados.Entre

otras cosas, las nuevas propuestas piden bloquear fondos federales a

ciudades que impiden a su policía preguntar el estatus migratorio de

cualquier persona y la deportación de cualquier inmigrante, legal o

ilegal, tras ser convictos por primera vez por conducir embriagados.Lluvia de mensajesGrupos

de antiinmigrantes radicales, como los llamados Minutemen y Let Freedom

Ring, están echando mas leña al fuego pidiendo a sus partidarios

inundar el congreso con llamadas, faxes y cartas para estimular la

aprobación de estas drásticas medidas y advirtiendo de una "invasión de

ilegales" si no son aprobadas pronto.El senador Sessions y su

grupo deberían escuchar voces más sensatas como la de la señora Tamez,

publicidad

que nos recuerda que "celebramos la caída del muro de Berlín y ahora

vemos lo que nos sucede aquí. Ahora construimos un muro para separar

nuestras culturas".Seguramente existe una mejor manera de

mantener nuestro país seguro que invadiendo la propiedad privada de

ciudadanos estadounidenses para construir barreras inútiles que socavan

nuestras relaciones de buenos vecinos a ambos lados de la frontera.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad