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Primarias del Súper Martes

Primarias del Súper Martes

El precandidato republicano John McCain fue el ganador del "Súper Martes" con triunfos en varios de los estados en disputa.

Una larga carrera

El ascenso de John McCain hacia la nominación presidencial republicana se reafirmó en el "Súper Martes" con triunfos en estados como California, Missouri, Arizona y Nueva York, dejando atrás a sus inmeadiatos contendientes, Mitt Romney y Mike Huckabee.

Por el lado de los demócratas, Hillary Clinton y Barack Obama se sacaron chispas y terminaron repartiéndose el botín de delegados.

Los resultados

Mapa interactivo

Las elecciones primarias concitaron la atención no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo debido a lo reñido de las contiendas y la variedad entre los precandidatos.El senador McCain no puso los frenos sino que apretó fuerte el acelerador y quedó más cerca de la ansiada candidatura por su partido. Ganó en los estados de California, Missouri, Arizona, Oklahoma, Nueva York, Delaware, Nueva Jersey, Connecticut e Illinois.

A pesar de que obtuvo algunos triunfos, Mitt Romney fue el gran perdedor de la jornada y lejos de acercarse a McCain se vio superado por el tercero en disputa, el pastor jubilado Mike Huckabee.

Romney ganó en Montana, Colorado, Minnesota, Dakota del Norte, Utah y Massachussetts. El ex gobernador de este último estado y profeso mormón terminó mirándole la espalda a McCain.

Quien no se quedó atrás entre los republicanos fue Huckabee, quien ganó en Tennessee, Alabama, Georgia, Arkansas y West Virginia, lo que le dio un poco de aire a sus aspiraciones.

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Entre los demócratas, la cerrada disputa Obama-Clinton no se despejó ya que ambos precandidatos se repartieron los estados en juego. La ex primera dama obtuvo la mayoría de votos en California, Arizona, Nuevo Mexico, Nueva York, New Jersey, Tennessee, Arkansas, y Oklahoma.

El senador por Ilinois, en tanto, logró la mayoría del apoyo en Alaska, Utah, Colorado, Idaho, Minnesota, Connecticut, Kansas, Illinois, Alabama, Delaware, Missouri y Georgia. Y estaba disputando Nueva Mexico.

Tal como estaba previsto, entonces, ambos continúan codo a codo tras el "Súper Martes" y ya están pensando en las próximas elecciones internas, previstas para el sábado en Lousiana y el domingo en Maine.

Lo que estuvo en juego

Clinton celebró su cosecha de triunfos y derrotas en el "Súper Martes", e ignoró en su discurso a su rival por la candidatura demócrata, para concentrar sus baterías en el presidente George W. Bush y en los republicanos.

La senadora por Nueva York busca ser la primera mujer presidente, y Obama intenta ser el primer mandatario negro.

Clinton fue apoyada de manera firme por el voto latino y quienes se inclinan por la experiencia, tal como lo mostraron encuestas a boca de urna durante la jornada electoral y en varios puntos del país.

Obama, mientras tanto, se benefició con el sufragio de los afroamericanos, adolescentes y votantes de altos ingresos.

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Los delegados

Un dato no menor: los contendientes demócratas se reparten los delegados en juego en cada estado de manera proporcional al porcentaje de votos obtenidos. Por esta razón, no importa tanto quién gane cuál estado, sino por cuánta diferencia.

En el Super Martes estuvieron en disputa 1,023 delegados republicanos y 1,681 delegados demócratas. Para ganar la nominación presidencial, un republicano necesita 1,191 delegados, y un demócrata 2,025.

Hasta antes del Súper Martes, según un recuento de The Associated Press, Clinton contaba con 261 delegados y Obama con 196. Entre los republicanos, McCain llegaba con 102 delegados y Romney con 93. El premio mayor para los demócratas fue California, donde se disputaron 370 delegados.

Lo que se viene

La espectacular serie de contiendas primarias de un extremo al otro del país marca un cambio en la disputa por la candidatura presidencial demócrata, de una serie de noches en que los precandidatos se proclamaban triunfadores, al engorroso conteo de delegados. Llegó la hora de los programas informáticos para realizar cálculos y de los desvelos.

Hillary Clinton y Barack Obama terminaron la jornada con una mezcla de triunfos y derrotas. Y cada cual acumuló delegados para la Convención Nacional Demócrata de agosto, aunque ninguno tendrá los suficientes para amarrar la postulación.

"La percepción no es la realidad; los delegados sí lo son", dijo Bill Carrick, estratega de los demócratas, con sede en California.

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Los colaboradores de cada campaña, como si fueran equipos deportivos que han amarrado ya un boleto para las finales, piensan ya en los próximos duelos. Obama ha hecho publicidad en estados que realizarán primarias o asambleas en los próximos siete días.

Marzo y abril

Los estrategas de Clinton miran al horizonte de marzo y abril, cuando habrá primarias en Ohio, Texas y Pensilvania.

Las encuestas muestran que Obama ha borrado prácticamente la ventaja que tenía Clinton en algunos estados cruciales.

Luego de un mes de primarias -desde Iowa hasta Nueva Hampshire y de Nevada a Carolina del Sur- los dos candidatos se han dividido prácticamente al electorado según aspectos demográficos. Obama ha recibido el apoyo de los jóvenes, los votantes con más niveles de educación y los negros. Clinton se ha ganado a las mujeres, los trabajadores y los hispanos.

Ambos precandidatos han trabajado duro para convencer a los simpatizantes de John Edwards, quien abandonó la contienda el miércoles pasado. Los dos han gastado 20 millones de dólares de manera combinada en publicidad, dentro de los estados participantes en el Súper Martes.

Y quien logre que más simpatizantes de su rival se pasen a su propio bando tendrá una ventaja importante.

Avance

Clinton tenía una apenas una ventaja magra entre las mujeres y los blancos, dos grupos entre quienes había vencido en general a Obama.
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Obama tenía ligeramente más preferencias entre los hombres, incluidos los blancos, un grupo entre el que no había ganado muchos votos en las primarias anteriores.

Como de costumbre, Obama tenía una ventaja decisiva entre los negros, ya que ocho de cada 10 lo apoyaban, según los datos preliminares. Pero Clinton ganaba apoyo de casi seis de cada 10 hispanos, un grupo que podría ser crucial.

La ventaja de McCain

John McCain consiguió una serie de victorias en el noreste del país y en otros estados, para avanzar en su objetivo de tomar una ventaja irremontable.

McCain, senador por Arizona, cosechaba suficientes delegados en el "Súper Martes", la jornada de primarias realizada de costa a costa en el país. Quedó así cerca de la candidatura presidencial republicana que se le escapó hace ocho años.

Mitt Romney buscaba prolongar la contienda por unas semanas más y Mike Huckabee competía por tener un papel relevante.

Favoritos

"Ganamos en algunos de los estados más grandes del país", dijo McCain, quien añadió que nunca le preocupó no ser el favorito. "Debemos acostumbrarnos a la idea de que ahora somos los favoritos para la postulación por el Partido Republicano".

"Algo que está claro es que la campaña sigue", dijo Romney, y desestimó tanto la desventaja como el hecho de que sólo ha ganado asambleas en Dakota del Norte, Montana y Minnesota, así como primarias en Massachusetts, el estado que gobernó, y en Utah, con el apoyo de sus correligionarios mormones.

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Por su parte, McCain se apuntó triunfos importantes en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Delaware, Illinois y Oklahoma, apoyado por grupos diversos de votantes, incluidos hombres, ancianos, ex combatientes e hispanos.

McCain llevaba una leve ventaja entre quienes se dicen republicanos. Tenía fuerte respaldo de independientes que participaban en las internas republicanas, así como entre quienes se identificaban como moderados, Romney tenía ventaja entre los conservadores, según resultados preliminares de encuestas a boca de urna realizadas por pedido de la Associated Press y las cadenas de televisión.

Experiencia

En cuanto a las cualidades del candidato, McCain recibía el apoyo de gente que valora la experiencia y la capacidad de derrotar a los demócratas en las elecciones generales, en tanto Romney dominaba entre los que compartían sus valores conservadores.

McCain, senador por Arizona y ex prisionero de guerra en Vietnam, aspiraba a poner fin a la disputa y obtener la candidatura que perdió ante George W. Bush hace ocho años. Su candidatura, que en un momento parecía al borde del naufragio, recibió impulso al ganar en Nueva Hampshire, Carolina del Sur y Florida.

Romney, empresario multimillonario y ex gobernador de Massachusetts, confiaba en demostrar que podía ganar un estado arduamente disputado y obtener el número suficiente de delegados para seguir en competencia hasta la próxima ronda de primarias, las del 9 de febrero en Luisiana y Kansas y las del 12 en Virginia, Maryland y Washington, D.C., la capital del país.

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Contaba con beneficiarse de la reacción derechista contra McCain y obtener delegados en California, el gran premio de la jornada, que terminó en manos del primero..

Huckabee, ex gobernador de Arkansas y otrora predicador bautista, amenazó con quitarle votos conservadores a Romney, particularmente en el sur.

En la contienda participó también Ron Paul, representante de Texas, quien buscaba  restarle votos a McCain, aunque en un grado menor.

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