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Obama dijo que se terminaron las disputas por la reforma de salud y que era hora de actuar

Obama dijo que se terminaron las disputas por la reforma de salud y que era hora de actuar

El presidente Obama redobló su llamado a reformar el sistema de salud de Estados Unidos en su discurso ante el Congreso.

'Mentiras'

WASHINGTON, DC - El presidente Barack Obama convocó al Congreso a unirse en una "temporada de acción" en torno al cuidado a la salud, instando a los legisladores a dejar de lado sus diferencias en favor de redactar una ley que beneficie a millones de personas que cuentan actualmente con seguro o no.

Obama se mostró optimista respecto del consenso en el Congreso para lograr la reforma del sistema de salud. El discurso fue transmitido en exclusiva por Univision.com y generó un inusitado intercambio de opiniones por parte de cientos de usuarios mientras seguían las palabras del presidente.

"No soy el primer presidente en asumir esta causa, pero estoy decidido a ser el último que lo hace", afirmó Obama ante una sesión conjunta del Congreso y un público cada vez más escéptico sobre sus planes.

El mandatario declaró que "se acabó el tiempo para las disputas" y ha llegado el momento para ayudar a millones que tienen seguro de gastos médicos y a muchos más que no lo tienen.

Obama dijo que los cambios que tiene pensados costarían aproximadamente $900,000 millones en una década, "menos de lo que hemos gastado en las guerras de Irak y Afganistán, y menos que los recortes fiscales para los pocos estadounidenses más acaudalados" aprobados en la década de 1990.En su discurso, comenzado con cerca de veinte minutos de retraso, Obama, quien fue recibido con grandes aplausos, aseguró que la reforma contendrá "protección para aquellos con seguro médico, un sistema que permita a los individuos y empresas adquirir cobertura asequible y la obligatoriedad de que quienes se lo puedan permitir cuenten con un seguro sanitario".

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"Creo que hay un amplio consenso en torno a estos aspectos del plan", dijo Obama, si bien admitió que "persisten por resolver detalles significativos".

El acuerdo, señaló, ronda "el ochenta por ciento de lo que es necesario hacer, lo que nos deja más cerca que nunca del objetivo de la reforma".

El presidente aseguró que la reforma sanitaria proporcionará "más seguridad y estabilidad para quienes cuentan con seguro médico", pues las compañías aseguradoras no podrán negar cobertura por problemas médicos preexistentes, entre otras cosas.

Bolsa de seguros

También se creará una Bolsa de seguros médicos en un plazo de cuatro años que permitirá, según consideró, recortar los costes de la cobertura.

Las grandes empresas tendrán la obligación de ofrecer seguro médico a sus empleados. Y los individuos tendrán la obligación de estar asegurados, "igual que en la mayoría de los estados es obligatorio el seguro de automóvil", señaló.

Habrá excepciones, puntualizó, para aquellos que verdaderamente no puedan permitírselo.

En este sentido, defendió uno de los apartados más polémicos de la reforma, la opción pública, un seguro médico patrocinado por el Estado que "sólo sería una opción para aquellos que no tienen cobertura".

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En respuesta a los detractores de esta posibilidad, que creen que causaría un deterioro de las prestaciones médicas y competiría de modo desleal con el sector privado, Obama aseguró que esa opción sería "autosuficiente" y se sufragaría con las primas que cobrará.

"No soy el primer presidente en adoptar la causa de la reforma sanitaria, pero estoy decidido a ser el último", aseguró Obama, en una intervención retransmitida por las principales cadenas.

Con su discurso, el presidente estadounidense quiere romper el punto muerto en que se encuentra la reforma, su gran prioridad legislativa y de cuyo éxito puede depender su futuro político.

En la actualidad los legisladores manejan hasta cinco borradores distintos de proyectos de ley sobre la medida.

A la falta de progresos en el Congreso se ha sumado una creciente reticencia del público a la reforma, que amenaza con arrastrar al propio Obama. Las últimas encuestas apuntan que un 52 por ciento de los ciudadanos se opone a la medida que propone el presidente.

Miedo

El discurso de Obama llegó tras un verano de reveses y en momentos en que el presidente y sus aliados en el Congreso preparan una campaña para lograr la aprobación de su principal prioridad de política interna.

En una muestra del carácter urgente que habría cobrado el asunto, el senador demócrata Max Baucus anunció que el Comité de Finanzas presidido por él mismo se reuniría en dos semanas para comenzar la redacción de la propuesta, independientemente de si un puñado de demócratas y republicanos llega a un acuerdo.

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El panel es el último de cinco que aborda la reforma de salud en el Congreso y, si bien el resultado es incierto, se trata del único comité donde el bipartidismo ha tenido una oportunidad de florecer.

Obama dijo que hay un acuerdo generalizado de aproximadamente el 80% de lo que debe ser incluido en la legislación. Y a pesar de ello, dijo, "en lugar de un debate honesto, hemos visto estrategias para generar miedo" y una batalla ideológica que no ofrece esperanzas de alcanzar una solución negociada.

"Bien, ha concluido el tiempo de las disputas. Ha concluido el tiempo de los juegos. Ahora es la temporada de la acción", dijo.

Obama dijo que la legislación que busca garantizaría seguro de salud a los consumidores, sin importar sus condiciones médicas preexistentes, y aportaría otras prestaciones.

"Tan pronto como yo promulgue esta iniciativa, será ilícito el que las empresas de seguros reduzcan la cobertura cuando uno enferma o lo dejen a uno abandonado cuando más los necesita", añade el discurso.

El presidente aseguró también a las personas que cuentan con seguro: "Nada en este plan requerirá que ustedes o sus patrones cambien la cobertura o el médico con el que cuentan ya".

Obama dijo también que la legislación que persigue ayudaría a quienes carecen de seguro para que puedan costearlo.

Abucheos

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Un insólito abucheo en una referencia a los inmigrantes indocumentados rompió las habituales salvas de aplausos en la intervención Obama sobre la reforma sanitaria ante las dos Cámaras del Congreso.

Obama había completado la primera parte de su discurso, en la que expuso las líneas maestras de la reforma, y procedía a refutar lo que consideraba "mentiras" divulgadas en torno a la medida.

Así, aseguró que "hay quienes afirman que nuestro esfuerzo de reforma asegurará a los inmigrantes ilegales. Esto, también, es falso. Las reformas que propongo no se aplicarán a quienes se encuentran aquí ilegalmente".

En ese momento el congresista republicano por Carolina del Sur Joe Wilson gritó "¡Usted miente!".

Desconcertado por un instante, el presidente estadounidense interrumpió su discurso un momento antes de proseguir, mientras en la balconada de la Cámara de Representantes la primera dama, Michelle Obama, movía la cabeza de un lado para otro en señal de reprobación.

La interrupción de Wilson es poco habitual, ya que el protocolo contempla que en los discursos del presidente a las dos Cámaras del Congreso, ocasiones de gran solemnidad y que normalmente solo suceden una vez al año, en la presentación del Estado de la Unión, los legisladores de la oposición mantengan la compostura y solo manifiesten su desacuerdo al no sumarse a los aplausos.

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La de Wilson, aunque poco habitual, no fue la única interrupción que sufrió Obama.

Con anterioridad, los republicanos dejaron oír sus risas cuando Obama aseguró, en un momento del discurso, que existía un "amplio consenso" sobre la mayor parte de la reforma si bien se mantenían "diferencias significativas".

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