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Massachusetts pagará el cambio de sexo a un prisionero

Massachusetts pagará el cambio de sexo a un prisionero

Los oficiales de la prisión estatal de Massachusetts pagarán una cirugía de cambio de sexo a un reo que cumple cadena perpetua por asesinato.

Vive como mujer en prisión de hombres

Un reo de Massachusetts que cumple cadena perpetua por asesinato podrá ser sometido a una cirugía de cambio de sexo por orden de un juez, pues es la única forma de tratar su "seria necesidad médica", informó The Associated Press.

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La prisionera Michelle Kosilek nació como varón, pero ha recibido tratamiento hormonal y ahora vive como una mujer en la prisión de hombres. Su nombre anterior era Robert y estuvo casado con Cheryl Kosilek, a quien asesinó en 1990.

Necesidad médica

AP reportó que este caso comenzó cuando Kosilek demandó al Departamento de Correccionales de Massachusetts en el año 2000. Dos años después, el juez Mark Wolf ordenó que el reo tenía derecho a un tratamiento para su desorden de identidad de género, pero no ordenó que debía llevarse a cabo la operación. 

Kosilek metió de nuevo una demanda en 2005 bajo el argumento de que la cirugía es una necesidad médica.

El juez Wolf señaló que "la cirugía es el único tratamiento adecuado" para el reo y que "no hay otro medio menos intrusivo para coregir la violación prolongada a su derecho a recibir atención médica".

Riesgo de seguridad

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AP destacó que los oficiales de la prisión han señalado en diversas ocasiones que esto podría representar un riesgo de seguridad, pues con el cambio de sexo Kosilek sería un blanco de acoso sexual por parte de otros reos.

Wolf argumentó que estas preocupaciones son "pretextos o se puede lidiar con ellas". Agregó que estos argumentos relacionados con la seguridad esconden la razón real para negarle la cirugía: "miedo a la controversia, la crítica, el ridículo y el desprecio".

El juez también dijo que los oficiales de la prisión serán quienes decidan cómo y dónde colocarán a Kosilek luego de la operación. 

La vocera de la prisión, Diane Wiffin, dijo que de momento no tienen comentarios al respecto. 

"Todos tienen derecho a que su salud sea atendida, sin importar si uno se encuentre en prisión o libre en las calles", dijo Kosilek en entrevista con AP en 2011. "La gente en las prisiones que tiene enfermedades del corazón, la cadera o las rodillas han sido sometidos a cirugía para curarse. Mis necesidades médicas no son menos o más importantes que las de la persona en la celda junto a la mía".

El costo de la operación será de unos $20 mil. Se ha cuestionado la decisión del juez en programas de radio y por parte de abogados bajo el argumento de que una cirugía de cambio de sexo no es necesaria médicamente hablando.  

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