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Limpiavidrios hispanos rescatados del WTC de NY están felices de seguir vivos

Limpiavidrios hispanos rescatados del WTC de NY están felices de seguir vivos

"Riesgos los hay en todos lados. Me siento contento de tener este trabajo", dijo una de las víctimas, el salvadoreño Juan Lizama.

Limpia ventanas rescatados del ‘World Trade Center’ rompen su silencio /Univision

El salvadoreño Juan Lizama, que pasó más de una hora amarrado a una plataforma colgante a punto de caer del edificio más alto de Estados Unidos, aseguró el viernes que volvería a limpiar vidrios allí mismo mañana.

"Riesgos los hay en todos lados. Me siento contento de tener este trabajo. Debido a este trabajo tengo una casa y puedo mantener a mi familia. ¡Dios bendiga a los Estados Unidos de América!", dijo el inmigrante, sonriente y feliz de estar vivo, durante una rueda de prensa en Manhattan.

Lizama, de 41 años, y Juan López, un peruano de 33, se convirtieron en el foco de los medios de comunicación neoyorquinos cuando un cable de su plataforma colgante colapsó el miércoles y los dejó colgando sobre ella, casi en posición vertical, en el piso 68 del 1 World Trade Center, el edificio construido tras el derribo de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001.

Los dos hispanos pasaron más de un hora esperando a ser rescatados por los equipos de emergencia, enfrentando el frío a 213 metros de altura.

Mientras Lizama aseguraba que ama su trabajo y volvería a subir a las alturas en cualquier momento, López no lo tenía tan claro.

"Hay muchas otras opciones de trabajo para nosotros, limpiando vidrios en los pisos de abajo, o a la altura de la acera", comentó el peruano ante las risas de los periodistas.

"Al principio sentí pánico. A uno le sale el instinto de supervivencia. Luego se aclara la mente, se tranquiliza un poco y se acuerda del training (entrenamiento)", dijo López, quien llegó a Estados Unidos de niño, vive en el Bronx y tiene hijos mellizos.

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Los hispanos fueron rescatados por equipos de bomberos que cortaron el vidrio de las ventanas para sujetarlos e ingresarlos al edificio. Ambos dijeron el viernes que habían llevado a cabo muchas horas de entrenamiento para poder ejercer su oficio y que tanto su empresa, Upgrade Services, como su sindicato, el 32BJ, los habían preparado bien durante años.

"La seguridad es lo primero", dijo Lizama, que vive en Nueva Jersey. "Yo sé que es un trabajo arriesgado. Le doy gracias a Dios por poder estar aquí y poder contar la historia".

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