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La tragedia del 9-11 desde la mirada de los inmigrantes

La tragedia del 9-11 desde la mirada de los inmigrantes

Una exposición refleja el efecto que la tragedia del 9-11 tuvo a nivel personal en muchos inmigrantes en Estados Unidos.

Padecimientos

NUEVA YORK - El Centro de Visitantes ubicado junto a la "Zona Cero" de Nueva York abrió hoy al público una exposición que refleja el efecto que la tragedia del 9-11 tuvo a nivel personal en muchos inmigrantes y también la respuesta solidaria que generó a nivel comunitario."No puedo trabajar de la misma forma que antes. Sufro de asma, rinitis, laringitis, depresión, estrés postraumático... Perdí mi hogar y ahora hago algunos trabajos a tiempo parcial", explicó hoy Jaime Munevar, de 53 años, en entrevista con Efe y quien como otros muchos hispanos participó en la recuperación de la zona.

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Las vivencias que los atentados contra el World Trade Center dejaron en este colombiano forman parte de los testimonios de una docena de neoyorquinos recogidos para esta exposición, denominada "Renovando Nuestro Sueño Americano después del 9-11".

Numerosos hispanos perdieron su trabajo por el cierre de negocios y el perjuicio económico que causaron los atentados en el sur de Manhattan, a la vez que aumentaba el clima de inseguridad y de sospecha hacia comunidades de inmigrantes de Oriente Medio o de religión musulmana.

Solidaridad

Pero los ataques terroristas también suscitaron una reacción de apoyo y solidaridad con los inmigrantes dentro y fuera de sus colectivos, que les ayudó a recibir tratamiento médico o compensaciones económicas que se ofrecían a los familiares de las víctimas.

El mural de testimonios plasma las esperanzas de una nueva vida de oportunidades en este país, el dramático quebranto de ese sueño con los atentados, la red de generosidad comunitaria que generó, y el espíritu de solidaridad y compromiso con la paz que aquella tragedia suscitó en ellos.

Susan Retik perdió a su marido aquel día en el que volaba de Boston a Los Angeles y como otras muchas personas, aquel 11 de septiembre del 2001 no podía creer que dos aviones secuestrados por terroristas se hubieran estrellado contra las Torres Gemelas.

Esa trágica experiencia y los gestos de solidaridad que recibió después la llevaron a fundar junto a otra viuda, Patti Quigley, la organización "Beyond the 11Sep", para ayudar a otras viudas víctimas de la guerra o el terrorismo en Afganistán.

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Relato intenso y emotivo

Ana Soria, viuda también a consecuencia de los atentados, comparte en esta muestra las palabras de su marido cuando comenzó a trabajar en una de las torres.

"Estoy en el mejor lugar del mundo. Cuando subo al último piso es como estar en el cielo", le dijo un día su esposo, a quien los ataques truncaron las ilusiones de progresar en este país y ver crecer a su hijo.

La exposición no aporta muchos detalles sobre las historias particulares de cada protagonista pero, en su conjunto, constituye un relato intenso y emotivo, que emana una gran dosis de esperanza a la vista de las acciones solidarias que generaron aquellos ataques en los que murieron casi 3,000 personas.

"De las cosas malas salen otras buenas", declaró Munevar, al tiempo que aseguró que aquella tragedia le ha hecho crecer y afrontar el futuro con más fuerza y confianza en superar las dificultades.

"Con un bombero mexicano hemos hecho tarjetas ofreciendo servicios de limpieza", explicó el colombiano y agregó que quiere recabar ayuda para crear un mural que reconozca la contribución de otros compatriotas a la recuperación del WTC.

Alex Sánchez, de 41 años y raíces dominicanas, también participó en la limpieza de edificios próximos a las Torres Gemelas, algo que recuerda con orgullo pero que le ha hecho pagar un alto precio en su salud.

Vidas diferentes

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En entrevista con Efe, explicó que tras los ataques se preguntaba "qué podría hacer yo para levantar a mi ciudad de sus rodillas" y dos días después se incorporó a las tareas de limpieza de la zona.

"He perdido cosas valiosas de mi vida. No puedo jugar al fútbol con mi hijo o llevarle a hombros. Mi vida es totalmente diferente a la de antes, pero de lo peor surge un nuevo Alex Sánchez, más responsable y que ayuda a los trabajadores que respondieron y están afectados pero no han recibido beneficios", explicó.

El director del departamento de Asuntos del Inmigrante en el ayuntamiento de Nueva York, Guillermo Linares, recordó al inaugurar la exposición que un 37 por ciento de los residentes en esta ciudad o más de 3 millones de personas han nacido fuera de Estados Unidos y si añade a sus hijos, los inmigrantes representan dos terceras partes del total.

Resaltó que la fuerza de esta ciudad está en su diversidad y que eso se vio en los momentos inmediatos a los atentados y con posterioridad.

"Somos una ciudad de tolerancia y vamos a proteger a todos los que llegan a esta ciudad diversa y la hacen grande", aseguró.

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