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La práctica de las indulgencias está recapturando la atención de la igle...

La práctica de las indulgencias está recapturando la atención de la iglesia Católica

La práctica de las indulgencias está recapturando la atención de la iglesia Católica

Estas 'amnistías' purificadoras preparan a los mortales para el cielo eterno y están recapturando la atención entre católicos.

Cómo se obtienen

MIAMI, Florida – Las indulgencias, especie de amnistías purificadoras que preparan a los mortales para el cielo eterno, están recapturando la atención de la iglesia Católica. "Se logran por la oración, actos de penitencia o actos de caridad, y son una anticipación de la purificación que vamos a conocer en el purgatorio", explicó un obispo a Univision.com.

Esta práctica pasó de ser abusada en el siglo XVI –las indulgencias eran literalmente vendidas a los fieles- a ser dejada de lado tras el Segundo Concilio del Vaticano de los años sesenta, cuando se puso énfasis en el activismo social de la iglesia. "La gente se aprovecha, y algunos siempre negocian con Dios", dijo otro religioso consultado sobre este beneficio espiritual del que poco o nada se sabe.Las indulgencias una tradición que se había perdido en el seno de la iglesia Católica y, de obtenerse, pueden minimizar o eliminar totalmente el –doloroso para algunos- proceso de purificación que ocurre en el Purgatorio, paso previo al Paraíso, según lo establecen las enseñanzas doctrinarias.

¿Cómo se obtiene una indulgencia?  "Se logran por la oración o actos de penitencia o actos de caridad. Esto es una anticipación de la purificación que vamos a conocer en el purgatorio, que es doctrina de la iglesia. Y no es tiempo de castigo sino de purificación, y las indulgencias son una manera de anticipar esa purificación", respondió el obispo Carlos Sevilla, a cargo de la Diócesis de Yakima, en el estado de Washington, consultado vía telefónica por Univision.com.

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"A veces ofendemos o herimos a un ser querido, y lo que se necesita después de una reconciliación es el tiempo donde nos damos cuenta que aún nos falta para mostrarle a esa persona o ser querido que herimos, ese cariño especial. Y este tiempo no es como un castigo, sino más bien, una purificación", añadió Sevilla.

De acuerdo a la doctrina católica, hay indulgencias "parciales" y "plenas". Mientras las primeras reducen en días o años el tiempo en el Purgatorio, las "plenas" eliminan en su totalidad la estadía en el Purgatorio, al menos hasta que otro pecado es cometido.

"Si bien para Dios no hay pasado ni futuro, sino el presente, este período de purificación que llamamos el Purgatorio, puede durar en tiempos nuestros, un segundo....y lo que cuenta es la intensidad de esa experiencia de ser purificado", aclaró el obispo Sevilla.

Y explicó que el mentado resurgimiento de esta práctica se debe a que hasta el 25 de junio, "es el año de San Pablo y el Santo Padre quiso celebrarlo ofreciendo indulgencias especiales por este año. Nuestra catedral en Yakima se llama San Pablo y las visitas tienen relación con el ofrecimiento de indulgencias especiales".

Abusos

Las indulgencias llegaron a venderse en las iglesias al mejor postor en el siglo XVI. Los  nombres de los fieles que no estaban al día con los pagos de las mismas se colocaban en las puertas de las iglesias, como una advertencia sobre la posibilidad del infierno para los mortales incluidos en las tristemente célebres listas.

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Esto generó el inicio del período de la Reforma que, liderada por Lutero y Calvino, se tradujo en la consolidación del movimiento Protestante en todo el mundo. La práctica de poner a las indulgencias en venta fue abolida por la iglesia Católica en 1567.

"Lo del siglo XVI fue un abuso pero ahora, en estos tiempos, no se están vendiendo y el pueblo católico se está animando a participar en ciertas devociones, como este año de San Pablo", finalizó Sevilla, quien pastorea a unos 80,000 feligreses en el Valle de Yakima, la gran mayoría de origen hispano.

El retorno de las indulgencias está dando que hablar en varios círculos, como el académico. El reverendo James Halstead es el director del área de Estudios Religiosos en la Universidad DePaul, en Chicago, y sumó su perspectiva sobre el tema.

"Algunos, como los obispos, tienen una preocupación auténtica acerca de la pérdida del sentido del pecado, del perdón, de la vida por venir, de un montón de cosas, y que la gente ya ni siquiera piensa. Y eso preocupa, y me preocupa mi también", le dijo a Univision.com.

"Y entonces –continuó-, uno se pregunta ¿cómo es que la iglesia Católica, sin darse cuenta quizás, contribuyó a esta situación? Y entonces se trata de hacer pensar a la gente en estas cosas, y de recapturar algunas de las ideas y las prácticas de otras épocas que ayudan a pensar precisamente en esas cosas, como el pecado, el perdón, qué les pasa a los seres queridos cuando mueren, y es así que vuelven las indulgencias. Los que tienen menos de 50 años no tienen idea de ellas".

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"El problema es que la gente se aprovecha. Algunos siempre negocian con Dios. Algunos son negociadores, y abusarán de las indulgencias, como ha ocurrido en siglos pasados. Pero otra gente se preguntará cómo se hace de manera correcta, y ésta gente que sigue los procedimientos con un genuino interés, se acercarán a Dios. Así que habrá abusos, pero también saldrá algo bueno. Así es la religión", opinó Halstead, quien pertenece a la Orden de San Agustín.

¿Cómo definiría entonces al Purgatorio, esa antesala al Paraíso?

Lo defino como espasmos de arrepentimiento. Mucha gente se pregunta si se trata de una purificación o de un castigo.

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