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Miembros del Congreso participaron de una conferencia del Tea Party en la capital norteamericana.

La derecha dura del Tea Party le da dolores de cabeza a los republicanos

La derecha dura del Tea Party le da dolores de cabeza a los republicanos

La derecha dura del Tea Party le da dolores de cabeza a los republicanos

Miembros del Congreso participaron de una conferencia del Tea Party en l...
Miembros del Congreso participaron de una conferencia del Tea Party en la capital norteamericana.

Una 'nueva era'

WASHINGTON, DC - Después del triunfo, la realidad del poder: los adversarios del presidente estadounidense Barack Obama han experimentado esta semana en la Cámara de Representantes varios reveses, algunos de los cuales infligidos por sus socios ultraconservadores del "Tea Party".

"Estamos en una nueva era", dijo a la prensa el presidente de la Cámara, John Boehner, reconociendo que "los jefes (de la mayoría) pueden muy bien no obtener lo que quieren cada día".

Los dirigentes republicanos intentan concentrarse en sus promesas electorales: reducir los gastos y luchar contra la regulación estatal.

Pero las divisiones internas sobre el camino a seguir han producido algunas situaciones molestas. El martes por ejemplo, la Cámara rechazó por falta de votos suficientes un proyecto de ley que buscaba prolongar la ley antiterrorista promulgada después del 11 de septiembre, la llamada 'Patriot Act'.

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Un total de 26 republicanos, entre ellos numerosos legisladores del "Tea Party" se opusieron a la medida, sumándose a los demócratas.

El miércoles, otra propuesta de ley que exigía el reembolso de ciertas contribuciones a un fondo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue retocada.

El jueves, el "Tea Party" forzó a la mayoría a revisar al alza sus intenciones de reducciones presupuestales y a respetar la promesa de reducir en $100,000 millones el presupuesto federal en los próximos siete meses, corriendo el riesgo de presentar un proyecto irrealizable.

Boehner explicó que "somos la mayoría desde hace cinco semanas. Vamos a tener un año largo. Ustedes van a ver más cortes de presupuesto en este Congreso que en cualquier otro Congreso en la historia del país".

Enfrente, los demócratas, actualmente minoritarios en la Cámara, observan la situación y no se privan de ironizar. "Pienso que ellos descubrieron que es más fácil hablar de cortes presupuestales que hacerlos realmente", señaló la jefa de la minoría, Nancy Pelosi.

La cámara debe examinar la próxima semana el proyecto de presupuesto temporario -con las reducciones propuestas por los republicanos- para financiar las actividades del gobierno para el resto del ejercicio presupuestal, hasta el 1 de octubre.

Pero el Senado, donde los demócratas aún son mayoría, se opondría a esos recortes.

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Otro tema de división entre los republicanos: la ayuda estadounidense al exterior. Para el senador republicano Lindsey Graham, esa ayuda ha dado sus frutos en Egipto, donde Estados Unidos pudo mantener su influencia en la gestión de la crisis.

"Eso debería servir de recuerdo y de ejemplo con el fin de ilustrar por qué Estados Unidos debe resistir siempre la tentanción de no estar comprometido con el mundo", estimó el senador.

Pero el representante republicano Ron Paul, que se expresó esta semana durante la conferencia anual de una organización conservadora, criticó la relación estadounidense con el ex presidente egipcio Hosni Mubarak.

"Debemos hacer mucho menos, (...) no solamente en Egipto, sino en el mundo", advirtió Paul, provocando el abucheo del público al informar de que Washington había dado a Mubarak en el correr de los años unos $70,000 millones.

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