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Los comicios de este martes en California no han logrado despertar el interés del público y podrían marcar récords de abstención, según las encuestas.

Elecciones primarias en California, un plebiscito para el Partido Republicano

Elecciones primarias en California, un plebiscito para el Partido Republicano

Las elecciones primarias en California son un nuevo pulso entre republicanos moderados y radicales. 

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Los comicios de este martes en California no han logrado despertar el interés del público y podrían marcar récords de abstención, según las encuestas.

Las elecciones primarias de este martes en California son un nuevo pulso entre republicanos moderados y radicales, dos sectores cada día más distanciados dentro de un partido que, desde sus filas nacionales, mira con preocupación el ascenso del movimiento ultraconservador Tea Party en el estado más poderoso de Estados Unidos.

Los comicios servirán para determinar, entre otras cosas, los nombres de los dos candidatos que pugnarán por el cargo de gobernador en las votaciones del 4 noviembre, si bien, salvo impensable hundimiento en las urnas, Jerry Brown, de 75 años, tiene asegurado disputar su reelección.

Según las encuestas, el índice de aprobación de Brown está en el 59% y el veterano político demócrata, que aspira a un cuarto mandato (ya fue gobernador entre 1975 y 1983), se ha ganado el apoyo incluso de quienes financiaron la campaña electoral de su contrincante en 2010, la ejecutiva tecnológica Meg Whitman.

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Dos aspirantes republicanos

La posición de Brown es tan sólida que el interés político se centra en las campañas que mantienen los dos principales aspirantes republicanos a, tal y como se viene definiendo en California, "perder las elecciones frente a Brown".

"Son unas primarias dentro de unas primarias. Es una batalla por el corazón y el alma del Partido Republicano", aseguró a Efe la analista y profesora de Política Pública de USC Price, Sherry B. Jeffe.

Por un lado está Neel Kashkari, de 40 años, ex vicepresidente de Goldman Sachs y hombre de confianza del ex secretario del Tesoro, Henry Paulson, en plena crisis financiera.

Kashkari es el preferido por los dirigentes republicanos, el candidato presidencial Mitt Romney o la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice. Aventaja además al resto, menos a Brown, en recursos para financiar su campaña, más de $4 millones, sin embargo, va por detrás de su rival Tim Donnelly en los sondeos.

Donnelly, asambleísta con un perfil más político, ha sabido despertar el interés de los electores más conservadores con un mensaje que echa mano del patriotismo.

El candidato se ha granjeado la simpatía del Tea Party, es favorable a las armas y habla de la inmigración ilegal en términos bélicos. Donnelly ya trató de sacar adelante en California una ley similar a la polémica SB 1070 de Arizona, que criminalizó a los inmigrantes indocumentados.

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Las encuestas

Según datos de SurveyUSA, un 57% de los electores apoyarán a Brown en las primarias, un 18% votarán por Donnelly y un 11% lo harán por Kashkari.

Este resultado plantearía un duelo Brown/Donnelly en noviembre que, según Jeffe, reforzaría una percepción negativa del partido republicano entre los electores moderados, y dañaría las posibilidades de atraer votantes latinos en California, donde los hispanos son el grupo poblacional más numeroso, por delante de los blancos.

Donnelly trató de cortejar votos hispanos en un anuncio con María Conchita Alonso por el que arreciaron críticas de la comunidad latina contra la actriz, quien dijo desconocer la relación del candidato con el Tea Party.

"La mayoría de los votantes latinos no están preparados para apoyar a un republicano en este estado, ni a Donnelly ni a Kashkari", apuntó Jeffe, pero el estratega conservador Karl Rove alertó de las consecuencias de un éxito del primero para ese partido.

"Cada vez que sale y dice algo en público, el señor Donnelly es bastante propenso a compartir extraños recovecos de su mente, podría ser realmente problemático para el Partido Republicano", dijo Rove en un programa de una radio conservadora en el que indicó que Donnelly generaría "rechazo" en todo el país y perjudicaría los intereses nacionales de ese partido.

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Brown favorito

Jeffe señaló que las escasas posibilidades de vencer a Brown en noviembre y la conformidad con la gestión del gobernador, incluso en filas conservadoras, no contribuyen a llevar a las urnas al electorado republicano moderado.

Todo apunta a que la alta abstención que se prevé mañana favorecerá los intereses de Donnelly.

Ese panorama desalienta a otros posibles aspirantes republicanos a gobernador que prefieren esperar a 2018, cuando Brown se retire, para probar suerte.

No obstante, Jeffe indicó que en estos momentos en California, estado del que salieron prominentes líderes como Ronald Reagan y Richard Nixon, el dominio demócrata es tan abrumador que los conservadores "no tienen un gran banquillo" para ofrecer una alternativa en las urnas.

El fantasma de la abstención

Los comicios de este martes en California no han logrado despertar el interés del público y podrían marcar récords de abstención, según las encuestas.

"Todas las señales indican que habrá una baja participación en las primarias", apuntó en la víspera Dean Bonner, analista del Instituto de Política Pública de California, que ha llevado a cabo una encuesta según la cual sólo el 46% de los "probables votantes" del 3 de junio "siguen con interés las noticias sobre los candidatos".

Los "probables votantes" son, de entre el conjunto de ciudadanos registrados para ejercer su derecho al voto, aquellos que el instituto estima que es más posible que terminen votando.

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En las últimas primarias electorales para elegir candidatos a gobernador en 2010, en las que votaron el 33% de los electores registrados, el porcentaje de "probables votantes" que aseguraba seguir con interés las noticias sobre los candidatos se elevaba al 67%.

Diarios locales como el San Francisco Chronicle, el Los Angeles Times o el San Jose Mercury News también vaticinan una baja participación este martes, y algunos de ellos incluso se atreven a pronosticar un "récord histórico" de abstención en unas primarias a gobernador.

Nuevo sistema

Se da el caso de que las elecciones primarias de este martes son las primeras que se celebran para elegir candidatos a gobernador mediante un sistema de "dos vencedores", una particularidad del sistema electoral californiano aprobada por los votantes en 2010 y diseñada para, en principio, animar a la participación electoral al dar más poder de elección a los ciudadanos.

Así, no se trata de primarias cerradas de cada partido, sino de una elección abierta y general entre todos los aspirantes de todos los partidos, que llevará a los dos candidatos que obtengan más votos a pelear por el cargo de gobernador en noviembre, independientemente de su afiliación política.

De esta manera, podría darse el caso de que la contienda final se librase entre dos candidatos del mismo partido: dos demócratas o dos republicanos, por ejemplo, o un demócrata y un aspirante de los verdes, lo que dejaría fuera a las opciones republicanas.

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"Los factores más importantes que pueden acercar a los votantes a las urnas están ausentes en esta carrera electoral", indicó Bonner, quien recordó que la votación de todas las iniciativas ciudadanas presentadas hasta ahora se ha pospuesto hasta las votaciones de noviembre.

Por ello, las primarias no podrán beneficiarse del "empuje" en la participación que normalmente llevan consigo las campañas de estas iniciativas.

Qué más de elige

Pese a no votarse ninguna iniciativa ciudadana, el martes también se realizarán primarias para elegir, entre otros, a los candidatos para secretario de Estado del Gobierno estatal y fiscal general de California, así como las proposiciones de ley 41 y 42, que regulan el acceso a viviendas asequibles para los veteranos y la transparencia de la agenda de todos los cargos públicos, respectivamente.

Entre los aspirantes al Gobierno estatal, la apuesta segura parece el actual gobernador, Jerry Brown (demócrata), a quien todas las encuestas sin excepción dan como ganador de las primarias y quien, por tanto, ocuparía el primero de los dos puestos a candidato para las elecciones del 4 de noviembre.

La disputa se centra así en el segundo puesto, en el que todo parece indicar que podría situarse un aspirante republicano.

De entre ellos, el actual legislador estatal Tim Donnelly aparece como el mejor posicionado, por delante del banquero Neel Kashkari y del hispano Richard Aguirre.

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De la quincena de candidatos a gobernar California, dos son hispanos: el mencionado Aguirre, del Partido Republicano y partidario de ofrecer la ciudadanía a los latinos que puedan demostrar "haber trabajado duro para California", y Luis Rodríguez, aspirante del Partido Verde y quien, tras haber formado parte de pandillas en su juventud, ha dedicado el resto de su vida a trabajar con jóvenes problemáticos.

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