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El problema de la obesidad en Estados Unidos es abordado de una manera íntima por María Elena Salinas.

Demasiado joven para morir

Demasiado joven para morir

María Elena Salinas aborda el tema de la obesidad y pone como ejemplo la historia de Cici, su sobrina

El problema de la obesidad en Estados Unidos es abordado de una manera í...
El problema de la obesidad en Estados Unidos es abordado de una manera íntima por María Elena Salinas.

La historia de Cici

Desde que la Primera Dama Michelle Obama lanzó la campaña “Movámonos” para revertir la tendencia a la obesidad de muchos niños, he querido escribir una columna sobre el tema. Particularmente porque los niños latinos están en un riesgo más alto de tener sobrepeso u obesidad que niños de otros grupos étnicos.

Dos de cada cinco niños hispanos entre los 2 y 19 años tienen un problema serio de peso. Aunque he hecho una extensa investigación sobre el tema, no lograba sentarme a escribir la columna sin pensar en Cici, por eso lo dejaba siempre para otra ocasión. Creo que el momento ha llegado.

Incluso antes de que ella naciera la llamé Cici. Mi hermana mayor estaba embarazada e iba a llamar a su niña Carmen Cecilia. Yo tenía sólo 14 años, pero cuando Cici nació, ella, así como mi sobrino Charlie, nacido 11 días más tarde, despertó en mí un fuerte instinto maternal. Era mi sobrina pero la quería como mi hija.

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La vi crecer hasta convertirse en una señorita inteligente, ingeniosa, trabajadora y dulce. Pero también vi como aumentaba de peso cada año que pasaba. Quizás fue el resultado de una combinación de la gran cocina de mi madre, su amor por la comida rápida y su tensión emocional, pero Cici finalmente se convirtió en obesa.

Trabajó como editora en Univisión. Le dedicaba largas horas a su labor. Hacía lo que fuera necesario para cumplir con su deber. Hace tres años en este mismo mes de septiembre Univisión hacía historia con el lanzamiento de “Al Punto,” y durante la misma semana tenía la emisión del primer debate presidencial Democrático jamás realizado antes en español, del cual fui co-presentadora.

Cici trabajó en ambos proyectos. Después del debate, en medio de abrazos de celebración y apretones de manos, la vi a distancia, levantó su mano y me dijo: “Tía, lo hiciste muy bien.”

Fue la última vez que la vi. Terminó de preparar las cintas y los textos del debate para que en todos nuestros programas de noticias se usaran al día siguiente y se fue a casa a dormir en horas de la madrugada. Por la tarde, su jefa vino a mi oficina a decirme que estaba preocupada porque Cici no había llegado a trabajar. “Debe estar agotada,” le dije.

“Pero ella por lo general llama si tiene que llegar tarde,” me dijo con cara de preocupación.

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Llamé a mi hermana y le pedí que fuera a ver a su hija después del trabajo. “Debe estar muy dormida,” concluimos las dos. Pero lamentablemente no era así. Mi hermana encontró el cuerpo de su hija sin vida sobre su cama, totalmente vestida y con la credencial del debate presidencial Democrático todavía alrededor de su cuello.

Es muy difícil entender como una mujer de 37 años, sin aparentes problemas serios de salud, podía morir mientras dormía. Sí, era obesa. Sí, era hipertensa y le dio diabetes como consecuencia de su elevado peso, pero nos aseguró que su medicina la mantenía controlada. Su apartamento estaba lleno de revistas sobre salud y educación física, planes de dieta y afiliaciones a gimnasios. Realmente estaba haciendo un esfuerzo por bajar de peso.

Una vez propuse que Cici se hiciera una cirugía de bypass-gastro intestinal, pero ella quedó petrificada ante la idea de que la cirugía podría matarla. Nunca imaginó que no haciéndolo su vida terminaría finalmente. No pasa un día en que deje de pensar en la vida que mi querida Cici podría haber tenido.

Ahora, algunos aspectos de mi investigación. Uno de cada tres niños en Estados Unidos tiene sobrepeso u obesidad, una condición que aumenta su riesgo de sufrir diabetes, hipertensión, colesterol alto, enfermedades cardíacas, asma y apnea del sueño. Los datos indican que los niños obesos a menudo crecen convirtiéndose en adultos obesos.

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Los índices de obesidad en niños se han triplicado en los últimos 30 años, una tendencia que significa que por primera vez en nuestra historia, esos niños americanos pueden enfrentar expectativas de vida mucho menor que sus padres.

La señora Obama dijo a los niños recientemente en el lanzamiento de un nuevo evento de “Movámonos” que combino con la NFL en Nueva Orleans que la meta de su iniciativa es “terminar la obesidad infantil en una generación, de modo que los niños nacidos hoy crezcan con un peso sano.” En memoria de Cici, espero que la primera dama tenga éxito.

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