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Concluyó juicio contra Alan Gross en Cuba y esperan sentencia del tribunal

Concluyó juicio contra Alan Gross en Cuba y esperan sentencia del tribunal

Concluyó juicio contra Alan Gross en Cuba y esperan sentencia del tribunal

Veredicto final

LA HABANA - El juicio al contratista estadounidense Alan Gross, acusado de cometer delitos contra la integridad del Estado en Cuba, finalizó el sábado y quedó listo para que el tribunal diera su veredicto.

"El juicio ha concluido", dijo a The Associated Press la vocera de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en esta capital, Gloria Berbena.

Berbena indicó que la defensa será notificada del fallo, pero no indicó cuándo podría suceder eso. La legislación de la isla estipula que los cinco jueces de un caso deben emitir su veredicto inmediatamente o al día siguiente, pero tienen hasta seis días para darlo a conocer.

Cuba sentó el viernes en el banquillo de los acusados a Gross, cuyo arresto en 2009 frustró una efímera luna de miel con el gobierno de Barack Obama y amenaza con atizar un diferendo de medio siglo entre Estados Unidos y la isla comunista.

Elcontratista de 61 años enfrenta una petición de 20 años de prisión por "actos contra la independencia o integridad territorial del Estado", en un proceso de duración impredecible y cuya vista oral comienza el viernes en el Tribunal Provincial de La Habana, según un comunicado oficial divulgado hace una semana.

Washington demanda la liberación inmediata de Gross y considera su detención "un obstáculo mayor" para avanzar en el diálogo con Cuba, reaccionó al anuncio oficial pidiendo un "juicio justo".

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El ciudadano estadounidense llegó a Cuba con equipos de telecomunicaciones a nombre de Development Associates International (DAI), una empresa que presta servicios a la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos con el objetivo de implementar programas de apoyo a la democracia y que la isla denuncia sistemáticamente como una pantalla para financiar actividades antigubernamentales.

Washington lo reconoce como un empleado de la compañía Development Alternatives (DAI) -subcontratada por el Departamento de Estado-, que ayudaba a judíos en Cuba a comunicarse con el exterior dándoles celulares y computadores, pero esa pequeña comunidad niega haber tenido contactos con él.

En un video de la seguridad del Estado cubana, aparecido en internet como una "filtración", un experto asegura que su meta era "crear una plataforma tecnológica fuera del control de las autoridades cubanas", como parte de una estrategia de Washington para "articular una red virtual de mercenarios".

En otra filtración, pero de Wikileaks, un análisis de la SINA apostaba en 2009 por la "rebeldía" y "atractivo" de los jóvenes cubanos para renovar las filas de una oposición "envejecida" y "desconectada" de la realidad de la isla.

Juicio cerrado

La Habana considera a opositores políticos y blogueros contestatarios "mercenarios" al servicio de Estados Unidos.

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Según la DAI, la infraestructura que trajo el contratista era para la comunidad judía de Cuba, pero líderes de asociaciones hebreas negaron la información.

La prensa extranjera no tuvo acceso a la sala ninguno de los dos días y nadie hizo declaraciones a los periodistas congregados en la esquina del tribunal.

En ambos días Gross fue conducido en un auto a la sede del tribunal, mientras que por separado llegaron su esposa Judy Gross y el abogado estadounidense del matrimonio, Peter Kahn, así como funcionarios consulares.

Por la noche del sábado Khan envió a medios de prensa un comunicado, en el cual confirmó la versión de que el juicio oral había concluido. "La familia sigue esperanzada en que (Gross) estará pronto en su hogar", agregó el defensor.

Según una nota oficial cubana emitida el viernes, el acusado hizo una declaración y respondió las preguntas de la defensa y la Fiscalía. Hubo además presentaciones de testigos y peritos; para el sábado se evacuarían pruebas documentales y se realizarían las conclusiones.

En el tribunal pudo verse junto a Khan y Judy Gross a la abogada cubana Nuris Piñera, incluso los tres salieron juntos en un auto al final de las sesiones, constató la AP. Informaciones no confirmadas indicaban que ella era quien correría a cargo de la defensa del contratista como su representante cubana.

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