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El huracán Irene causó daños considerables la tercera semana de ahosto en la costa noroeste de Estados Unidos y también el oeste de Canadá.

Concluye la temporada de huracanes 2011

Concluye la temporada de huracanes 2011

La temporada de huracanes 2011 registró 18 tormentas tropicales de las que seis se convirtieron en huracán.

El huracán Irene causó daños considerables la tercera semana de ahosto e...
El huracán Irene causó daños considerables la tercera semana de ahosto en la costa noroeste de Estados Unidos y también el oeste de Canadá.

Ciclones amenazaron en el Atlántico, pero con poco impacto en tierra

MIAMI - La temporada de huracanes 2011 en la cuenca atlántica, que concluye oficialmente el miércoles (30 de noviembre), fue muy activa, con 18 tormentas tropicales de las que seis se convirtieron en huracanes de los que muy pocos tocaron tierra.

Una de las excepciones fue Irene, que se convirtió en el noveno huracán más gravoso del que se tiene registro en el Atlántico.

"La temporada fue muy activa" por el alto número de tormentas tropicales que se formaron, pero, "afortunadamente, muy pocos huracanes impactaron en tierra", declaró Lixion Ávila, meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

Al igual que en 2010, la presencia de una baja presión durante toda la temporada de huracanes en la costa este estadounidense actuó como escudo protector contra el embate de fenómenos meteorológicos, muchos de los cuales fueron a morir en aguas del Atlántico norte.

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Temporada activa

Ávila precisó que esa zona de baja presión, un fenómeno que "no es anormal" que se produzca, según dijo, "impidió" que los huracanes pudieran llegar a las costas de Estados Unidos y los "desvió hacia el noreste sobre el Atlántico".

"Lo que no podemos predecir es si esa baja presión estará ahí, de nuevo, en la temporada próxima", comentó el meteorólogo.

Las previsiones se cumplieron en cuanto al número de tormentas tropicales (pronosticaron entre 14 y 19), pero muchas de ellas "no llegaron a ser fuertes" y es probable que la lluvia que dejaron en algunas zonas fuera incluso beneficiosa.

No obstante, el pronóstico sobre el número de huracanes, que el CNH cifró entre 7 y 10, fue superior a los 6 registrados, 3 de los cuales fueron de gran intensidad.

Los estragos de Irene

Con todo, en el curso de lo que parecía una temporada benévola, el huracán Irene causó a finales de agosto estragos, destrucción y muerte a su paso por Las Carolinas y el noreste de Estados Unidos por graves inundaciones especialmente en zonas de Nueva Jersey.

Irene, el primer huracán de la temporada en el Atlántico, ocasionó entre 40 y 50 muertos, incluidos cinco en Santo Domingo y uno en Puerto Rico según datos provisionales del CNH, y dejó a millones de estadounidenses sin electricidad.

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Según el CNH, los daños causados por Irene podrían alcanzar los $6 mil millones (4,500 millones de euros), sin incluir datos de las aseguradoras ante inundaciones, por lo que la cifra final podría ser "mucho mayor", agregó Ávila.

Todo ello hace de Irene el noveno huracán que más daños materiales ha causado en el Atlántico desde que se tiene registro.

La peor temporada

En cualquier caso, esta temporada queda muy lejos de la destructiva y mortífera de 2005, cuando Katrina causó la muerte de 1,200 personas en Estados Unidos y daños por más de $108 mil millones (80 mil millones de euros), según el CNH.

Katrina fue el tercer desastre natural más mortífero en Estados Unidos del que se tiene registro desde 1900 y el primero en daños materiales.

De hecho, los daños originados por los huracanes y tormentas en la temporada de 2005 alcanzaron los $141 mil millones (105 mil millones de euros), la cifra más alta de que se guarda registro desde 1900.

Para Ávila, "lo más importante" es ser conscientes de nuestra vulnerabilidad ante huracanes y tormentas y así acabar con "uno de los más graves problemas: el exceso de confianza" con la que parte de la población estadounidense encara cada año la temporada de huracanes, que comienza el 1 de junio.

"Pasan dos, tres, cuatro o cinco años sin huracanes y la gente se confía, cree que ya no vienen más y se olvida de los planes" de contingencia, agregó.

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Alivio en el Caribe

Una de las zonas que se libró de nuevo del azote de los ciclones fue el Caribe, que no sufrió, al igual que en 2010, el enorme impacto de años pasados.

Las tormentas y ciclones dieron un respiro a la ya devastada Haití, que fue tan duramente castigada en 2008 cuando se registraron unos 800 muertos y 80 mil damnificados.

No corrió igual suerte el territorio mexicano en el golfo de México, que sufrió el asalto de Nate, la decimocuarta tormenta tropical de la temporada en la cuenca atlántica, que causó cuatro muertes, entre ellas la de una niña de 9 años que murió al ser alcanzada por un rayo en Veracruz.

Termina pues la temporada ciclónica que, según los expertos, queda como la sexta más activa del Atlántico en los anales de la meteorología.

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