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El Papa Benedicto XVI abandonó en un helicóptero la Santa Sede el 28 de febrero, último día de su pontificado que inició el 19 de abril de 2005.  

Carta al nuevo Papa

Carta al nuevo Papa

No espero que lea esta carta. Sería mucho pedir. Pero, igual, hay que decirlo. El nuevo Papa no puede "no debe- ser como Benedicto XVI.

El Papa Benedicto XVI abandonó en un helicóptero la Santa Sede el 28 de...
El Papa Benedicto XVI abandonó en un helicóptero la Santa Sede el 28 de febrero, último día de su pontificado que inició el 19 de abril de 2005.  

Escribo como un ex católico rodeado de católicos

Por: Jorge Ramos Avalos

Bueno, la verdad, no espero que lea esta carta. Sería mucho pedir. Pero, igual, hay que decirlo. El nuevo Papa no puede "no debe- ser como Benedicto XVI. Eso sería trágico y peligroso.

El papado de Benedicto XVI, además de su extraordinaria renuncia, será recordado por encubrir miles de casos de abuso sexual contra menores de edad por parte de sacerdotes católicos. Benedicto XVI fue el Papa que se quedó callado ante estos crímenes y que se negó a oir los gritos que pedían transparencia dentro de la iglesia.

Por lo tanto, lo primero que esperaría del nuevo Papa es congruencia: si de verdad está con las víctimas y con los más desprotegidos, lo menos que podemos esperar es que denuncie públicamente y entrege a las autoridades civiles a los sacerdotes que, hasta hoy, están protegidos por la política de silencio y complicidad del Vaticano.

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Benedicto XVI protegió hasta sus últimos días a Marcial Maciel, el monstruoso fundador de los Legionarios de Cristo, responsable de innumerables crímenes sexuales en México. Ojalá el nuevo Papa no haga lo mismo con Benedicto XVI. Que el ex Papa quiera una vida de oración a sus 85 años es muy respetable. Pero si encubrió a sacerdotes pederastas como Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe (1981-2005) y luego como pontífice, debe responder ante las cortes. Y el nuevo Papa debe ayudar a que esto sea posible y se haga justicia.

Sí, resulta casi risible este argumento. Un ex Papa a juicio. Parece imposible. Pero es una oportunidad histórica, moral y cristiana. Si Juan Pablo II y luego Benedicto XVI bendijeron y lideraron la operación de proteccion a miles de sacerdotes pedófilos, entonces el nuevo Papa debería tomar partido con las víctimas de estos crímenes y marcar una sana distancia con sus predecesores.

Ni inmunidad ni impunidad para Joseph Ratzinger.

Ex católico

No creo que el Papa sea infalible. En su último ángelus como Papa, en la plaza de San Pedro, Benedicto XVI dijo “la palabra de Dios está dirigda a mí; el señor me llama a dedicarme aún más a la oración.” Qué lástima que durante su papado Dios no lo llamó, también, para hacer públicos los documentos oficiales de la iglesia donde hay evidencias inapelables de miles de violaciones sexuales de sacerdotes contra niños en todo el mundo.
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Ese fue un grave error.

Resulta irónico que una institución como la iglesia católica, que prohibe el sexo a sus líderes, esté tan preocupada por regular los que hacen los demás en la cama. El rechazo a integrar a los homosexuales plenamente a la iglesia es una muestra palpable de discriminación y prejuicio. Esa falta de equidad se extiende, también, a las mujeres.

Temas incómodos

Sé que no hay consenso para la iglesia católica acepte el aborto, es decir, el derecho de cualquier mujer de hacer con su cuerpo lo que quiera. Pero prohibir el uso de condones en la época del sida es absolutamente retrógrado y mortífero. Un cambio de lineamientos de la iglesia sobre el uso de condones en Africa habría evitado muchas muertes y sufrimiento en las últimas décadas. Ese es un ejemplo de cómo una orden autoritaria e irracional de la iglesia produce muerte.

Sería trágico que el nuevo Papa sea como el anterior. Defendió a los de arriba y a los que estaban a su lado pero no a los de abajo, a los niños abusados sexualmente y a sus familias. Envió el mensaje equivocado: defiendo y encubro a los sacerdotes solo porque son sacerdotes.

Pero si el nuevo Papa es como el anterior sería sumamente peligroso. Primero, porque continuaría extendiendo una política de inmunidad e impunidad para los religiosos criminales en todo el mundo. Y segundo por que, con su rechazo a la igualdad de los gays y las mujeres dentro de la iglesia, seguiría promoviendo una cultura machista, discriminatoria y de rechazo a la diversidad. Eso tiene enormes consecuencias incluso fuera de la iglesia católica.

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Espero, por lo tanto, que el nuevo Papa oiga. Y que se atreva a ser el líder moral que Benedicto XVI nunca se atrevió a ser.

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