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Bailarines demandan a ex jefe

Bailarines demandan a ex jefe

Un grupo de hispanos demandó en una corte federal a los dueños de un popular establecimiento del barrio de Queens.

Qué piden los demandantes

NUEVA YORK - Un grupo de hispanos demandó hoy en una corte federal a los dueños de un popular establecimiento del barrio neoyorquino de Queens, donde bailaban con hombres por $2 la pieza.

Lo demandantes piden indemnizaciones que superan el millón de dólares por varias violaciones a las leyes laborales.

La demanda está presentada por seis mujeres y cuatro hombres que hacían también diversos trabajos para los dueños, señaló hoy la abogada Elizabeth Wagoner, quien presentó el recurso en la Corte Federal de Brooklyn.

Wagoner explicó que todavía no se precisa la cantidad total porque depende del tiempo trabajado por cada ex empleado y si posteriormente otros se unirán a la demanda.

Tarifa para entrar

Las bailarinas explicaron en conferencia de prensa frente al establecimiento "Flamingo", que para trabajar allí hay que pagar $11 por noche.

Por las ausencias sin justificación médica se imponía a los trabajadores una multa de $70, y si no pagan no se les permitía volver al local.

La demanda indica que los empleados del Flamingo firman al llegar al establecimiento, al igual que cada vez que usan el cuarto de baño y cuando entran y salen de los vestidores.

También alegan que las mantienen bajo vigilancia de una cámara incluso en los vestidores y no pueden comer o tomar agua hasta transcurridas al menos diez horas de trabajo.

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Colegialas y bikinis

Además, los dueños del local, identificados en la demanda como Edita D'Angelo, colombiana, y su esposo Luis Alberto Ruiz, peruano, exigen que cada noche usen diversa vestimenta como biquinis, de colegialas y pijamas, que las bailarinas tienen que comprar.

De acuerdo con la demanda, el dueño del local les rociaba alcohol en sus pantalones y camisas y las obligaba a decir cosas ofensivas de ellas mismas en las reuniones del personal como que eran feas o estaban gordas y que eran las culpables de que el negocio tuviera pérdidas.

El documento presentado a la corte señala que el Club Flamingo genera no menos de $500 mil al año.

Temen represalias

En "Flamingo" trabajan en la actualidad unas cien personas entre bailarines, pincha discos, mantenimiento y camareros.

La demanda colectiva sólo fue presentada por este grupo -muchos de los cuales tienen un nuevo empleo- porque el resto teme represalias y perder su empleo, afirmó Wagoner.

No obstante, explicó, recibirán una carta de la corte invitándoles a unirse a la demanda.

No siempre se gana

La colombiana Diana Trejos, de 40 años y madre soltera que llegó a Nueva York en 2000, bailó durante dos años en el club para sostener a su madre, dos hijas y una sobrina, que se encuentran en su país sin imaginarse la pesadilla que viviría.

"Tenemos la idea de que vamos a hacer mucho dinero, pero no es así. A veces ganamos y otras no", señaló Trejos.

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"Si pensamos en las multas, pagar para entrar a trabajar, los uniformes que son costosos, la presión física y mental que tenemos que soportar, el horario de trabajo, el anotarse para ir al baño, la vigilancia por cámaras, la situación no justifica lo que ganamos", dijo la colombiana, que ahora baila en otro local que la tratan bien.

Jornadas de 12 horas

Explicó que en el Flamingo se trabaja cinco días a la semana, dos de ellos de cuatro de la tarde a cuatro de la mañana.

"Las presiones y el miedo que ellos ejercen sobre una desde el primer momento fueron traumático y enfermizo, pero siempre me decía que tenía una meta, que había venido a trabajar por mi familia", dijo Trejos.

"Debido a eso, no me importó la humillación que tuve que pasar y seguí trabajando, al fin y al cabo, todas venimos a lo mismo", señaló.

Peticiones de sexo

Las bailarinas pueden obtener en una noche entre $100 y $150 si acuden suficientes clientes, pero igualmente, pueden volver a sus casas con las manos vacías, señaló Trejos, quien aseguró a Efe que a veces tienen que lidiar con hombres que ofrecen dinero por relaciones sexuales.

Si un hombre quiere que una mujer les acompañe en una mesa, deben pagar $40, según la demanda.

La dominicana Belkis López, madre de un hijo, tuvo que pagar una multa de $300 para retornar al trabajo luego de haber pasado una semana en el hospital debido a problemas renales.

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