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NASA suspende los vuelos tripulados

NASA suspende los vuelos tripulados

El desprendimiento de un trozo de material aislante en el despegue del Discovery obligó a la agencia espacial a suspender el programa espacial.

La medida, que representa un duro golpe para la agencia espacial estadounidense, fue tomada después de que expertos de NASA consideraron que el desprendimiento de un trozo de aislante en el depósito de combustible externo del Discovery en el momento de su lanzamiento el martes, es demasiado peligroso si vuelve a ocurrir en futuras misiones espaciales.

De momento las autoridades no han señalado qué ocurrirá con los tripulantes del Discovery, pero una de las opciones es que se refugien en el complejo espacial a la espera de un rescate si se considerara que el retorno pudiera poner en riesgo sus vidas.

Un problema similar al sufrido el martes por el Discovery provocó la desintegración del Columbia el 1 de febrero de 2003, cuando se disponía a terminar una exitosa misión científica de 16 días.

En esa catástrofe perecieron los siete tripulantes del Columbia y la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) canceló las misiones de los transbordadores hasta la partida el pasado martes del Discovery desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, Florida.

"No estamos en condiciones"

La medida también supone un nuevo aplazamiento para las operaciones de construcción de la Estación Espacial Internacional, una empresa conjunta en la que participan Estados Unidos, la Agencia Espacial Europea, Rusia, Japón, Canadá, Italia y otros países.

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"No estaremos en condiciones de volar nuevamente hasta que hayamos eliminado este problema", afirmó Bill Parsons, director del programa de los transbordadores durante una conferencia de prensa en el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas.

En contraste con la algarabía con la que la NASA anunció el éxito del lanzamiento del Discovery el martes, Parsons señaló 24 horas después que "este era un vuelo de prueba. No resultó como hubiésemos querido".

Parsons manifestó que "tenemos que admitir que nos equivocamos" al señalar que el vuelo era totalmente seguro. "Ese trozo de aislante no debió haberse desprendido. Pero ocurrió. Tenemos que hacer algo al respecto", indicó.

El Discovery partió de Cabo Cañaveral (Florida) con siete tripulantes para avituallar a la Estación Espacial, que gira en una órbita terrestre a 245 millas (395 kilómetros) de la superficie terrestre.

La luz verde para el lanzamiento fue dada pese a que nunca se determinó la causa del desperfecto registrado por uno de los cuatro sensores del tanque externo de combustible que obligó a suspender el lanzamiento previsto originalmente para el 13 de julio.

La NASA había programado una misión del transbordador Atlantis para septiembre de este año, también para avituallar a la Estación Espacial Internacional.

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Fuentes de la agencia espacial señalaron que la decisión es un duro revés para el programa espacial de Estados Unidos, tras dos años y medio de esfuerzos para superar los problemas derivados de la tragedia del Columbia.

La NASA difundió el miércoles imágenes del trozo de aislante y Allard Buetel, uno de los portavoces de la agencia espacial, dijo que no se cree que haya hecho impacto en la estructura de la nave.

Parsons se hizo eco de esas palabras al señalar que "llámese suerte o lo que sea, no causó daños al transbordador. Si el trozo de espuma aislante se hubiese desprendido antes, cuando la atmósfera es más densa, podría haber provocado daños catastróficos al Discovery".

El transbordador, que realizó un despegue impecable hasta que las cámaras captaron el desprendimiento, tiene como principal misión llevar equipos y vituallas a los ocupantes de la Estación Espacial Internacional.

Pero también debe poner a prueba todas las medidas de seguridad que se tuvieron que aplicar en la nave como resultado de la tragedia del Columbia.

"Creemos que podemos conseguir que este vehículo sea totalmente seguro para la próxima misión", dijo Parsons. "Pero hasta que no estemos listos, no volveremos a volar", reiteró.

Investigan los fallos

Los daños que pudo haber causado el desprendimiento fueron investigados por los astronautas tras su primera jornada en órbita terrestre el miércoles.

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Esas operaciones se realizaron mientras los expertos en el Centro de Control de Houston analizaban detalladamente cada una de los centenares de imágenes tomadas por las cámaras en el momento en que se produjo el desprendimiento.

"Los encargados de ingeniería no piensan que esto vaya a transformarse en un problema importante", destacó Hill en referencia a la pieza de cerámica de unos 3.8 centímetros que se desprendió durante el ascenso del motor de aterrizaje derecho ubicado en la nariz de la nave.

"Pero eso no significa que vayan a decir que no se necesitarán reparaciones", agregó.

Los expertos de la NASA tienen aún que terminar de analizar los datos transmitidos desde el lanzamiento, pero no se prevé que los resultados estén listos antes del jueves.

El transbordador desplegó este miércoles su brazo de 15 metros para examinar eventuales daños en sus alas y morro. La inspección fue realizada con un láser montado en la punta del brazo robotizado que recorre el exterior de la nave, en una operación que duró cerca de ocho horas.

La maniobra comenzó el miércoles poco después de las (06:00 GMT, unos 45 minutos antes de la hora prevista y tres horas después de que la tripulación del Discovery fuera despertada por la NASA para un intenso día trabajo en el espacio.

Acoplamiento en el espacio

La comandante, Eileen Collins, y el copiloto, James Kelly, también realizaron maniobras para poner en posición al transbordador para el acoplamiento este jueves con la Estación Espacial Internacional, previsto para las 11:18 GMT.

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Poco antes del acoplamiento, deberán girar la nave para que los dos miembros de la Estación Espacial Internacional, el ruso Sergei Krikalev y el estadounidense John Phillips, puedan fotografiar la capa térmica del transbordador.

El astronauta Stephen Robinson y su colega japonés Soichi Noguchi probaron este miércoles las herramientas y equipos que utilizarán en las tres salidas que harán al espacio a partir del sábado, en las que ensayarán técnicas de reparación de las cerámicas aislantes.

La tripulación también chequeó el compartimiento presurizado que les permitirá pasar desde el Discovery a la Estación Espacial Internacional. La misión del transbordador, que tiene previsto el regreso a tierra el 7 de agosto, incluye la entrega de más de 12 toneladas de aprovisionamiento para la Estación.

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