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Narcos dan un salto para influir en medios nacionales mexicanos, dice experto

Narcos dan un salto para influir en medios nacionales mexicanos, dice experto

El reciente secuestro de 4 periodistas marca el primer intento del narco de influir en la línea editorial de grandes medios.

Narcos dan un salto para influir en medios nacionales mexicanos, dice ex...

En medios grandes

MÉXICO - El reciente secuestro de cuatro periodistas en Durango (norte de México) marca el primer intento del crimen organizado de influir directamente en la línea editorial de medios a escala nacional, alertó la organización Article 19.

"Lo habíamos visto en medios locales, donde llaman tranquilamente para pedir o quitar una noticia, pero no en medios tan grandes como Televisa o Milenio TV", dijo a Efe en entrevista el director para México y Centroamérica de esta ONG pro libertad de prensa, Darío Ramírez.

Los cuatro informadores, en paradero desconocido, fueron secuestrados el martes tras cubrir las protestas de los reos de una cárcel por la detención de la directora, acusada de permitir que presos y guardias salieran de noche para asesinar a miembros de carteles rivales.

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Los periodistas (dos de Televisa, otro de Milenio TV, y el último del diario local El Vespertino) fueron interceptados en el trayecto de vuelta a las redacciones, a las que llamaron posteriormente para comunicar que estaban secuestrados.

La demanda de los captores fue la emisión de varios vídeos presentes en Internet que destapaban la corrupción de las autoridades en el asunto del penal, relacionado con varias masacres en bares que dejaron al menos 30 muertes.

Contra la verdad

A raíz del asunto se ha generado una polémica en México sobre cómo deben manejarse estos casos, ya que mientras las redacciones guardaron silencio, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió un boletín informativo, lo que hizo temer por los reporteros.

"El boletín de la CNDH estaba lleno de imprecisiones y errores. Su doble error fue no consultar a las redacciones y colocar información falsa, que pone en riesgo", indicó Ramírez.

En estos casos, lo primordial es proteger la vida de los informadores, aunque vaya en contra del instinto periodístico de dar a conocer la noticia, opinó el activista.

"Aquí lo que tenemos que medir es el impacto que puede tener la publicación de esa información, multiplicado por la probabilidad de que sea negativo: da una valoración de riesgo sobre cómo actuar", añadió.

Preservar la vida

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El director editorial adjunto de Milenio, Ciro Gómez Leyva, cargó en su columna contra la CNDH y tacha a sus responsables de "punta de irresponsables" por emitir un comunicado lleno de "lugares comunes" sin siquiera hablar con las redacciones.

"Lo último que le importó fue que los cuatro periodistas estaban vivos", criticó.

Ramírez ve adecuada la actuación de Milenio y del resto de medios de no publicar la información en esos momentos. Milenio TV emitió además, sin cortes, los vídeos grabados por los narcotraficantes.

"Los periodistas llegan tarde al debate de cómo cubrir esta información", apuntó el responsable de Article 19.

Opiniones encontradas

"Hay periódicos y canales que han sido los portavoces del crimen organizado, poniendo sus narcomantas (pancartas) y leyendo los recados que dejan en los ejecutados", añadió.

Destacó en este sentido la cobertura del secuestro del ex candidato presidencial Diego Fernández de Cevallos, que se inmiscuye en la negociación que se lleva a cabo, y la portada de la revista Proceso donde un veterano periodista se fotografía con uno de los narcotraficantes más importantes del país.

"Venimos diciendo desde hace muchos años que el deterioro era inminente", remarcó.

Narco les tapa la boca

"El 90 por ciento de los ataques era contra medios pequeños y no generaba interés periodístico ni solidaridad. Ahora hay cierta cobertura, pero sigue siendo pírrica", añadió.

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Ramírez apuntó que aún no se sabe exactamente qué pasó con el secuestro de siete periodistas en febrero en Tamaulipas, donde se apunta que el narcotráfico tiene un férreo control sobre lo que publica o deja de publicar.

Desde 2000, cerca de 60 informadores han perdido la vida en México en el ejercicio de su trabajo. Este año hay ya 10 muertos, según organizaciones del sector.

La ONG, con presencia internacional, publicó hace unos meses una guía para periodistas en la que se les enseñaba a protegerse, dada la peligrosidad de la profesión en América Latina.

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