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Murió el preso que permaneció 30 años en el corredor de la muerte

Murió el preso que permaneció 30 años en el corredor de la muerte

Su nombre es Glenn Ford, de 65 años y a 16 meses de haber alcanzado su libertad, murió de cáncer de pulmón.

Tres décadas pasó en el corredor de la muerte. Fue condenado por un asesinato que a decir de la defensa, no cometió y tan solo 16 meses después de haber alcanzado su libertad, falleció. Su nombre es Glenn Ford, de 65 años, que padecía cáncer de pulmón.

Murió en una casa proporcionada por el grupo sin fines de lucro Resurrection After Exoneration, que se encarga de ayudar a los presos liberados, explicó el abogado William Most, a The New York Times.

El caso de Glenn Ford estuvo rodeado de una fuerte polémica. El afroamericano fue declarado culpable por un jurado blanco en el año de 1983, después del robo y asesinato de Isadore Rozeman, una relojera de Loussiana que fue encontrada muerta detrás del mostrador de su tienda.

Por este crimen, Ford fue condenado a pena de muerte. Después de 30 años de permanecer en el corredor de la muerte, fue liberado en el 2014, año en el que se le exoneró del crimen.

La mayor parte de su condena la pasó en aislamiento. "Estuve encerrado 30 años por un crimen que no cometí. No puedo volver atrás a hacer las cosas que hacía cuando tenía 30, 38 y 40 años. Cuando me fui, mis hijos eran bebés, ahora son adultos que tienen bebés", aseveró en una entrevista.

A Ford lo relacionaron con el asesinato porque trabajó ocasionalmente como jardinero para Rozeman. Siempre mantuvo su inocencia y sus abogados presentaron varias apelaciones pero fue hasta el 2013 que lograron mostrar algunas evidencias de su postura.

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La agencia Reuters recuerda que estas pruebas demostraban que era imposible que Ford estuviera presente en el crimen.

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