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Metroplex se prepara ante Gust

Metroplex se prepara ante Gust

Ciudad cercana a Nueva Orleans sufrió muchos daños, ya que se encontraba exactamente en el epicente del huracán.

Esperan la orden de entrar

HOUMA, Luisiana.- Millonarias pérdidas aún no cuantificadas son las que se pueden observar en esta ciudad que apenas y resistió los vientos y tormentas que desató el huracán Gustav a su paso.La fila de automóviles sobre la carretera 24 es cada vez más grande. Los habitantes de Houma, una ciudad ubicada al suroeste de Nueva Orleans apenas y resistió el paso de Gustav y las milas de familias desplazadas están ansiosas de regresar a sus hogares.

Cuadra tras cuadra los daños son visibles en esta ciudad. Ventanas rotas, árboles derribados y arrancados de raíz, anuncios hechos añicos, además de la muerte de una persona hasta el momento es el recuento de los daños que Noticias 23 da cuenta en este lugar.

Rene Herbert, habitante de Houma, prefirió quedarse en casa y se arrepintió de no haber evacuado. Pero ahora, da gracias a Dios porque Gustav no fue castigó Luisiana como se esperaba.

No hay luz, ni estaciones de gasolina, los comercios están cerrados y la policía aún patrulla la zona. Pero al igual que Nueva Orleans, hay miles y  miles de evacuados que salieron de sus casas en el sur de Luisiana escapando de Gustav y ahora quieren volver lo antes posible.

El tedio de la espera, y el temor por la suerte de sus pertenencias calentaba los ánimos en algunos puntos donde se concentran muchos evacuados.

Protestas por regresar

El gobernador de Luisiana, Bobby Jinal, pidió esperar hasta que el regreso sea seguro. "No puedo decir cuan importante fue sacar la gente del peligroso paso del huracán", dijo este martes en una conferencia de prensa.
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En las afueras de la ciudad un hombre en una Harley Davidson recorría lentamente la zona, y algunos autos también lograban evadir el cerco policial y acercarse a Nueva Orleans.

En el sector comercial y el turístico barrio francés, los comercios comenzaron a quitar las planchas de madera que tapaban las ventanas y puertas, y algunos propietarios corrieron temprano, con el recuerdo de los saqueos de tres años antes, durante el huracán Katrina, a ver los efectos del huracán Gustav.

Los que se quedaron

Charles Abbyad, es manager del famoso restaurante creole-francés Arnaud´s.

En los saqueos después de Katrina, robaron allí costosas botellas de vino y champagne que valen miles de dólares cada una.

El lugar, un edificio barroco de 1918, es uno de los restaurantes más grandes de Nueva Orleans y uno de los más antiguos de Estados Unidos. Un símbolo histórico de la ciudad.

El Arnaud´s tiene salones abiertos al público con mobiliario de gran elegancia y estilo, pisos de mosaico antiguo, espejos, cuadros muy valiosos. Y también exclusivos salones privados en el primer piso, donde asisten reconocidas figuras del país cuando visitan Nueva Orleans.

El ex presidente George Bush, padre del actual mandatario, "asistía al restaurante en cada visita a la ciudad", recuerda Abbyad, "pero el actual presidente no ha venido", dice.

El lugar tiene en un costado un recoleto bar francés e incluso un museo propio del carnaval de Mardi Gras, con vitrinas donde decenas de maniquíes lucen vestidos de reinas que usó Germaine Wells, propietaria del Arnaud´s hasta 1978, y otros recuerdos de esa típica fiesta anual de la ciudad.

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"Ella encontró la manera de ser reina en el carnaval 25 veces", dice Charles Abbyad.

Después del huracán todo está en perfecto orden en el restaurante, salvo unas sillas volteadas, una sector del cielo raso roto por entrada de agua, y una puerta del frente que perdió el postigo que la cubría y se entreabrió por el fuerte viento.

"Por suerte nadie entró esta vez", dice tranquilo Charles luego de recorrer el lugar mirar que los cuadros están en su lugar y revisar la antigua cava de vinos, que tiene un sistema de alarma computarizado que controla la temperatura de las botellas, y no se disparó.

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