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El puertorriqueño Angel Escribano-Aponte se enlistó en el ejército y en dos semanas estaba ya en el frente de batalla.

Teniente Coronel Angel Escribano-Aponte

Teniente Coronel Angel Escribano-Aponte

El soldado boricua luchó cuerpo a cuerpo contra combatientes coreanos con tal de salvar a sus compañeros de pelotón.

El puertorriqueño Angel Escribano-Aponte se enlistó en el ejército y en...
El puertorriqueño Angel Escribano-Aponte se enlistó en el ejército y en dos semanas estaba ya en el frente de batalla.

Angel Escribano-Aponte, originario de San Lorenzo, Puerto Rico, todavía recuerda la fecha en que decidió enlistarse en el ejército. Fue el 16 de agosto de 1950, justo después de que se graduó de la Universidad. Tenía un tío en el ejército y el ir y venir de los camiones militares hacia su ciudad natal, lo motivaron para unirse a las fuerzas armadas.Dos semanas después de enlistarse, a Angel Escribano-Aponte lo mandaron a una misión, pero sin decirle a dónde.De hecho, nadie en su pelotón sabía a dónde los llevarían y una multitud fue a despedirlos. Entre esas personas se encontraba la que sería en un futuro su esposa.El 4 de junio de 1951, en su cargo de Teniente, Angel Escribano-Aponte, junto con su destacamento, sufrieron el ataque del enemigo, en la localidad de Sanjan-ni, en Corea. Escribano-Aponte mantuvo a sus tropas resguardadas, mientras él y un número pequeño de hombres avanzaron. En una lucha casi cuerpo a cuerpo con el enemigo, Escribano-Aponte logró eliminar a los elementos del enemigo, para llevar a sus compañeros ilesos a la base.Cuando Angel Escribano-Aponte regresó a su tierra natal, la chica que lo fue a despedir al aeropuerto, estaba ahí, sin que ella supiera que él regresaría en ese avión. "Pero ella sabía", narró Escribano-Aponte, "y me dio cien mil besos y grande y fuerte abrazo".

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