publicidad

Salvador Hernández, el pintor de las Guadalupanas

Salvador Hernández, el pintor de las Guadalupanas

El artista mexicano Salvador Hernández nos hablo sobre su fuente es la inspiración.                  

El artista mexicano Salvador Hernández nos reveló sus inicios en la pint...
El artista mexicano Salvador Hernández nos reveló sus inicios en la pintura, su fuente de inspiración y los hechos más importantes que han marcado su vida.

Salvador Hernández, pintor mexicano

Más de 15 iglesias en la ciudad de Los Ángeles, California, lucen los murales en cerámica o pinturas en óleo con motivos religiosos del artista mexicano Salvador Hernández, quien ha dedicado casi toda su vida a pintar.

De la unión de Esteban Hernández y Amada Chávez, ambos ya fallecidos, nació Salvador, el único de los siete hijos que se inclinó por el arte. A los 16 años de edad comenzó a estudiar arte y hoy con 73 años continúa realizando con maestría sus obras. En el 2001 recibió un reconocimiento de la ciudad de Los Ángeles por su exitoso trabajo como muralista.

¿Dónde nació?

Nací en Nochistlán, Zacatecas, México, el 1 de marzo de 1937.

publicidad

¿Cómo fueron sus inicios en la pintura?

Mis inicios fueron desde niño. Siempre me llamó la atención dibujar lo que fuera. Y cuando fui creciendo empecé a tomar más noción del dibujo. Estudié la primaria en Nochistlán, en la escuela Benito Juárez. A muy temprana edad ya me destacaba en los dibujos, no sabía ni leer ni escribir pero sí sabía dibujar a pesar de que en mis antepasados no habían pintores, nada más por parte de mi mamá habían músicos.

¿Estudió pintura?

Sí. Como a la edad de 14 ó 15 años me trasladé a Guadalajara, donde tuve la oportunidad de estudiar arte por seis años en la Escuela de Artes Plásticas, dependencia de la Universidad de Guadalajara en México. Tuve la fortuna de tener buenos maestros y pienso que aprendí algo.

¿Qué trabajos realizó en México?

Trabajé por 10 años en una fábrica en México que se llamaba Loza Fina, trabajábamos como 1.500 trabajadores en esa compañía y tuve la oportunidad de laborar con cinco artistas ceramistas oriundos de Tonalá y Tlaquepaque, donde está la cerámica autóctona, y con ellos aprendí las técnicas de esa región pintando sobre cerámica y porcelana. En ese lapso de tiempo me tocó decorar dos vajillas para dos presidentes de México: Adolfo López Mateos y Adolfo Ruiz Cortines.

publicidad

¿Por qué emigró a los Estados Unidos?

Cuando tenía alrededor de 38 años de edad me vine a los Estados Unidos porque me ofrecieron un trabajo en una compañía en Los Angeles, donde laboré junto con mi esposa durante 14 años. Allí pintaba murales, pinturas en óleo, madera y vidrio.

Asimismo, tuve la oportunidad en San Francisco, California, de hacer un tapete de 20 pies cuadrados con el diseño de una estrella, el cual era para un astrónomo norteamericano y eso me abrió las puertas aquí. Desgraciadamente en la compañía donde vinimos a trabajar mi esposa y yo falleció mi patrón y en poco tiempo tuvieron que cerrar. A partir de ese momento empecé a pintar por mi cuenta y a través del tiempo Dios me ha dado licencia de realizarlo. A la fecha no soy ni rico ni famoso, pero me gusta mi trabajo y lo hago con mucho respeto y cariño, sobre todo sí se trata de algo espiritual, lo hago con todo mi corazón, no importa el tiempo que me tome hacerlo.

Su obras se pueden apreciar en varias iglesias de Los Ángeles. ¿Cómo se siente al respecto?

Es un privilegio para mí haber realizado diferentes imágenes en varias iglesias de Los Ángeles y para algunas en el extranjero. Más de 15 iglesias lucen las imágenes de la Virgen de Guadalupe y de la Sagrada Familia. La mayoría son murales en cerámica.

publicidad

¿A qué otros países han llegado sus obras?

Hay una pintura hecha por mí en Roma, Italia, y otra en Filipinas, esta última es alusiva al Vía Crucis, son 14 cuadros. También hay dos obras que se han ido para China.

En ciertos murales se puede leer en la parte donde estampa su firma los nombres de su esposa e hijo. ¿Ellos lo ayudan?

Sí. Mi esposa, María de Refugio Hernández, colabora mucho conmigo, gracias a la experiencia que adquirió en la compañía donde trabajó conmigo en Los Angeles. Se le enseñó bien fácil, a veces ella pensaba que no podía pintar pero lo logró. Tenemos 40 años de casados y desde que nos casamos ella siempre me apoyó.

Entretanto, mi hijo Juan Salvador Hernández de 18 años de edad está estudiando, pero al llegar de la escuela siempre me ofrece su ayuda cuando estoy trabajando en alguna obra.

¿En qué se inspira cuando pinta?

Lo que me inspira es nuestro planeta, el aire, el sol, el agua, la naturaleza, la lluvia. Levanté mucho mi fe cuando valoré la resurrección de Jesucristo porque allí se centra todo el valor de la iglesia universal. Eso me inspiró muchísimo.

Además aunque no tenga ninguna obra por hacer me gusta dibujar algo, cuando tengo una idea debo realizarla rápidamente para que no se me olvide, no importa la hora, hasta soñando uno se inspira.

publicidad

¿Los motivos de sus pinturas son principalmente religiosos?

Sí. He pintado más que todos motivos religiosos pero también he pintado arte abstracto, arte moderno, contemporáneo. Pinto con varias técnicas en tela, madera, cerámica y vidrio, pero principalmente trabajo en cerámica con la que he realizado murales de tipo religioso. Puedo pintar en óleo, pintar murales y pintar en madera.

¿Qué recomendación le daría a los pintores que están comenzando?

Tengo una opinión muy particular sobre la persona que lleva el nombre de artista. Yo siempre me he basado en la hora divina, estamos copiando la hora de Dios porque ya todo está hecho, no podemos inventar nada. Y eso es lo que me inspira, la hora de Dios, todo el universo. Hay cosas tan hermosas y nunca podríamos saber el por qué son tan bellas y ningún humano que yo conozca tiene ese poder de realizar ni siquiera una gota de agua que no sea de la misma, y eso afianza mucho la fe. Cualquier persona que trate de mirar la hora de Dios le será fácil pintar. Jugar con los colores, valorarlos de toda forma.

¿Siempre ha sido un hombre religioso?

Toda mi vida he sido un hombre religioso, mi padre no tuvo grandes estudios pero era un hombre de conceptos muy firmes, en especial en la fe. Él no faltó a misa mientras vivió y siempre me habló de un Dios que era la vida, que era todo lo que miráramos, en el aire, en el sol, en las estrellas, en la luna, en la creación, en el hombre, en la mujer, en los niños, en los animales, en la tierra, en el mar, es una maravilla. Tenemos ese privilegio de haber nacido en un planeta maravilloso.

publicidad

El ser humano no se mide por lo que tiene o por lo que sabe. Dios quiere que tengamos calidad humana no otra cosa, podemos tener fama y dinero pero sino tenemos esa poquita calidad, no cantidad, estamos un poco perdidos, fuera de contexto porque el número uno sobre todas las cosas es Jesucristo.

¿Qué es para usted  la religión?

Debemos creer en un ser de luz que no podemos ver pero que sentimos su amor. No podemos negar que tenemos un Dios, tenemos a su hijo Jesucristo, no podemos negar a la Santísima Virgen. Por ejemplo, en México la virgen se pintó solita con los colores del arco iris o con los colores que hay en el universo, casi cinco siglos tiene esa imagen de la aparición de la Virgen de Guadalupe, y ningún pintor se imagina cómo lo hizo. Es una cosa tan perfecta, es imposible que un artista humano la haya hecho, la han estudiado muchos artistas y hombres de ciencia y no han podido descifrar ese misterio.

¿A cuál artista admira?

A artistas mexicanos como Diego Rivera,  David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

¿Alguna anécdota sobre sus pinturas en Los Ángeles?

En años pasados me tocó pintar dos cuadros cuando le dieron su estrella a Pedro Infante, en el paseo de la fama de Hollywood. Asimismo, en 1972 en el teatro Million Dólar ubicado en el centro de Los Ángeles tuve el honor de conocer a Mario Moreno “Cantinflas” porque para estrenar su película El Patrullero 77 el gerente de Million Dollar quiso que le pintara un retrato para revelarlo ese día. 

publicidad

¿Tiene alguna obra que sea especial para usted?

Hay una muy especial para mí pero está en México, en Nayarit. Cuando estaba estudiando me propusieron pintar una mural de 37 metros cuadrados, era una cúpula de una iglesia, el tema principal era Cristo crucificado y San Francisco. Esta fue mi primera experiencia en mural, me ayudó en la tarea un compañero llamado Guillermo Chávez Vega, ya fallecido, que iba más avanzado. Ese trabajo no se me olvida, me impactó muchísimo, tenía alrededor de 18 años de edad.

También hay otros trabajos especiales para mí en Los Ángeles como un mural que está en Norwalk sobre el Señor de la Misericordia y la Virgen de Guadalupe. En la iglesia en Hollywood, Cristo Rey, hay otras tres obras importantes para mí: el Señor de la Misericordia, la Virgen de Guadalupe y una réplica de la iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, las tres son murales en cerámica.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad