publicidad
Corythomantis greeningi. Su prominente labio superior muestra cicatrización tras expone...

Estas ranas inyectan veneno con espinas de la cabeza

Estas ranas inyectan veneno con espinas de la cabeza

Es el primer caso conocido de estos anfibios que  no secretan veneno por la piel sino que pican como las serpientes.

Corythomantis greeningi. Su prominente labio superior muestra cicatrizac...
Corythomantis greeningi. Su prominente labio superior muestra cicatrización tras expone...

Por Mónica Isola Wiesner: @misolaWies

publicidad

Así como por accidente, el investigador Carlos Jared se topó con algo nunca antes documentado. Mientras recolectaba ranas para un estudio en el estado de Río Grande do Norte, en Brasil, el científico sintió un pinchazo en un dedo. Inmediatamente después, notó un dolor intenso que se extendió por todo su brazo durante cinco horas. Pasado el episodio, se puso a estudiar qué había sucedido.

Se conocen muchas ranas, como las de punta de flecha, que secretan un veneno por su piel que intoxica, y a veces hasta mata, a los depredadores cuando intentan comérselas. Pero lo que Jared había encontrado era el primer caso de estos anfibios que pica, introduciendo veneno en el torrente sanguíneo de otros animales, de forma parecida a como hacen las serpientes.

Las investigaciones a partir de la picadura en el dedo del científico del Instituto Butantan de Brasil han dado más sorpresas. En un trabajo publicado en la revista Current Biology, en el que también ha participado Edmund Brodie, de la Universidad Estatal de Utah, se describe la novedosas forma de picar de dos especies brasileñas: Corythomantis greeningi y Aparasphenodon brunoi.

Como se explica en el trabajo científico, estos anfibios pinchan la piel de potenciales depredadores con espinas que se hallan en los bordes de su cráneo, en concreto, en el labio superior de la boca y en la parte posterior de la cabeza. Como Brodie describe, “lo hacen dando cabezazos y restregando la cabeza de lado a lado” contra la piel de los otros animales; de modo tal  que sus espinas craneales perforan su propia piel, atravesando las glándulas venenosas que se encuentran aglomeradas en el camino, arrastrando así el veneno consigo.

publicidad

El veneno de estas dos ranas es extremadamente potente; más potente, por unidad de volumen, que el de las letales serpientes brasileras de foseta (del género Bothrops), según compara el estudio. C. greeningi tiene veneno solo dos veces más potente que estas serpientes pero espinas y glándulas más grandes. En cambio A. brunoi tiene estas más pequeñas pero produce veneno hasta 25 veces más potente que los bífidos. Los investigadores calcularon que tan solo un gramo del veneno de esta última bastaría para matar a 80 humanos.

Sin embargo, explica Brodie, la gran diferencia yace en que una serpiente, de una mordida, inyecta una cantidad seguramente mucho mayor que lo que puedan transmitir las ranas en su pinchazo. También aclara que aunque aún no saben exactamente cuánto es esa cantidad, “no hemos estado permitiendo que la especie más tóxica nos punzara. Es al menos 10 veces más tóxica que la que levantó Carlos”.

El investigador también especifica que “no se conoce, que nosotros sepamos, ningún depredador para esta especie”. Y por ende no han observado este comportamiento en la naturaleza, pero parecería ser una adaptación defensiva. “Estas espinas deberían ser más efectivas sobre el revestimiento de la boca de un depredador, a través de piel más delgada”.

Este descubrimiento accidental ha echado una nueva luz sobre el estudio de anfibios. “Hay varias otras ranas que sospechamos que son venenosas, y las estamos estudiando actualmente para ver si lo podemos determinar” dice Brodie. También están tratando de identificar con mayor detalle cuáles son los componentes del veneno y estudiando las glándulas que lo producen para ver qué se puede aprender de ellas.

publicidad

Además, como la propia piel de las ranas debe romperse para clavar las espinas,  se infiere que son inmunes a su propio veneno. Este hallazgo también podrá contribuir al estudio y desarrollo de antídotos contra estos y similares venenos con las mismas toxinas.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad