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Luis Gómez presenta: Veneno Silencioso

Luis Gómez presenta: Veneno Silencioso

Los aceites parcialmente hidrogenados comúnmente conocidos como grasas trans los consumimos a diario y se han convertido en un Veneno Silencioso.

Por Luis Gómez

El título del reportaje especial ‘Veneno silencioso’ nace tras el análisis de una sustancia procesada de forma química que consumimos silenciosamente a diario en una gran cantidad de productos que se venden en los supermercados. Son los aceites parcialmente hidrogenados comúnmente conocidos como grasas trans.

Los aceites parcialmente hidrogenados están vinculados a la principal causa de muerte en este país: las enfermedades cardiovasculares. Son un mal que afectan desde la niñez hasta la vida adulta. Actualmente la Administración de Fármacos y Alimentos no tiene ninguna regulación federal para este tipo de aceites o grasas trans. Por ello, se pueden encontrar en refrigerios para niños, cereales, pasteles, mantequillas, productos chatarra y hasta alimentos que creemos son buenos para la salud, tales como las barras nutricionales y licuados energéticos.

Pero eso no es todo, después de entrevistar a la representante de la FDA nos enteramos de algo aún más preocupante. Según las regulaciones federales actuales, una enorme cantidad de productos dicen no tener grasas trans (0% TRANS FAT) a pesar de tener un mínimo porcentaje de estos aceites parcialmente hidrogenados. La FDA permite a los productores de alimentos marcar las etiquetas con 0% grasas trans siempre y cuando tengan menos del .5% de éstas, por lo cual, es importante leer las etiquetas nutricionales para seleccionar sin engaños los alimentos para su familia.

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Durante la grabación tuvimos la oportunidad de ver el proceso de fabricación de éstas grasas hidrogenadas con una demostración en un laboratorio de la Universidad de Rice. Es impactante ver la transformación de un aceite en una materia sebosa de tal rigidez cuya composición es similar al plástico. Esta es una consistencia que hace muy difícil metabolizar estos  aceites parcialmente hidrogenados que con el tiempo crean una capa de sarro en las arterias coronarias, tapándolas e incrementando el riesgo de un infarto o embolia cerebral.

A comparación de California que prohibió en sus 88 mil restaurantes el uso de estos aceites y Nueva York en donde ya se hace algo al respecto, aquí en Texas no existe ninguna regulación.  Carol Alvarado, miembro del Comité de Salud legislativo reprobó al estado en cuanto a los esfuerzos que se han hecho para eliminar este “Veneno silencioso.”

No se pierda este reportaje especial este jueves 14 y viernes 15 por Noticias Univision 45 a las 5 y a las 10 p.m.

Puedes seguir a Luis Gómez en Facebook y en Twitter: @LUIS_GOMEZ_

 

 

 

 

 

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