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Ted Cruz.

Lo que realmente opinan los republicanos de Ted Cruz

Lo que realmente opinan los republicanos de Ted Cruz

Análisis del apoyo que tiene el senador por Texas entre los que se declaran conservadores o simpatizan con el Partido Republicano

Ted Cruz.
Ted Cruz.

Por José Ángel Gonzalo @jangelgonzalo

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Ha sido el primero y gracias a ello ha recibido una gran cobertura mediática. Cuando los que parten "en principio- con una mayor ventaja siguen agazapados y estudiando cuándo mejor saltar a la palestra  para poder ser el elegido, Ted Cruz decidió finalmente pronunciar las tres palabras que durante meses los periodistas quisieron arrancarle de la boca: “Sí, me presento”.

Con un discurso de marcado tinte religioso en la Universidad Liberty de Lynchburg, en Virginia, lanzaba su candidatura dentro del Partido Republicano para ser el elegido dentro del grupo conservador para aspirar a la Casa Blanca en el 2016.

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Nada más conocer sus intenciones algunos se volvieron hacia las encuestas para poder ver cuál es el apoyo real que tiene este político de origen cubano nacido en Canadá hace 44 y que en su corta carrera en el Senado se ha caracterizado por una política de enfrentamiento extremo a las medidas adoptadas por el presidente Barack Obama.

¿Qué mostraban esos sondeos? Un futuro no muy halagüeño, dado que muchos estadounidenses identifican a Cruz con la cara más conservadora del Partido Republicano, es decir, con las fuerzas del conocido como Tea Party. Sin embargo, antes de poder enfocarse en qué piensa Estados Unidos de Cruz sería mejor centrarse en qué piensan los votantes o simpatizantes republicanos del primer candidato oficial, pues dependerá de ellos que sea finalmente el político de Texas el que represente o no al partido conservador en 2016.

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“Creo en el poder de millones de valientes conservadores uniéndose para recuperar la promesa de Estados Unidos”. Fue a ellos que este joven abogado se dirigió precisamente en su alocución del 23 de marzo, consciente de que debe aumentar tanto su conocimiento como su aprobación entre los republicanos estadounidenses.

Según un análisis publicado por Gallup, Cruz ha conseguido que, gracias a su paso durante los últimos años en la Cámara Alta, su figura sea conocida de manera suficiente como para tener una opinión de él por casi seis de cada 10 republicanos de todo el país. Es cierto que este dato lo deja muy alejado de Jeb Bush, que es conocido por el 76%, o incluso del gobernador de New Jersey, Chris Christie, que lo supera casi en 15 puntos, pero puede presumir de estar por delante de otros grandes (posibles) candidatos como Rick Santorum (56%), Marco Rubio (55%) u otras figuras que son nombradas con gran insistencia en los grandes medios de comunicación, como  Scott Walker (que queda cuatro puntos por debajo del 50%) o Bobby Jindal (que obtiene un discreto 40%).

El hecho de que aún tenga un 40% de republicanos que no tienen una idea formada completamente sobre su figura, le deja “un gran espacio para crecer”, como resalta Gallup.

Rascando más profundamente en esas cifras, Ted Cruz puede encontrar algunas que pueden sustentar que su decisión no ha sido equivocada. De hecho, puede presumir de tener un saldo positivo entre aquéllos que tienen una opinión favorable de él, el 44%, frente a un escaso 13% que ha declarado no tener una buena imagen. Eso le da una diferencia de 31 puntos.

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Una batalla interna

Para nadie es un secreto "y este abogado de origen hispano se encargó de recordarlo en su discurso- que Cruz comulga con las ideas más conservadoras del Partido Republicano. Para que no quedaran dudas, esas primeras palabras pronunciadas en la Universidad Liberty conformaron un decálogo de intenciones en las que se encuentran desde el rechazo a la reforma sanitaria del presidente Barack Obama, hasta la defensa extrema de la posesión de las armas, pasando incluso por la abolición del IRS y el rechazo al aborto y a los matrimonios entre personas del mismo sexo.

 

Ted Cruz se postula como candidato a la presidencia /Medio Tiempo

El problema para Cruz está en la base más moderada o liberal, donde los datos no son tan favorables, y su aprobación cae a poco más de un cuarto de los encuestados, y la desaprobación se duplica hasta llegar al 18%.

Es cierto que entre la base más a la derecha del partido, el apellido Cruz goza de gran popularidad. Casi el 60% de los que se identifican como tal le muestran su apoyo, y un paupérrimo 9% dentro de este grupo muestra su disconformidad con él.¿Cómo caen estas posiciones dentro de los republicanos más moderados?

Estos resultados que pueden parecer al menos esconder un lado positivo (esa gran aceptación entre los republicanos identificados más hacia la derecha) puede que no sea tal: otros futuros candidatos del partido tienen un perfil muy similar (si se lo estaba preguntando, aquí lo tiene: Mike Huckabee arrasa con un 67% de opiniones favorables y menos de un 15% en contra dentro de este grupo) y sin duda protagonizarán una dura disputa por hacerse con el favor de la base más a la derecha del partido.

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Con todo, y sabiendo que no hay nada escrito en piedra y que la carrera a la Casa Blanca estará llena de sorpresas (que se lo digan a Hillary Clinton que tiene experiencia en partir como la gran favorita y quedar apartada en las primarias), Ted Cruz se encuentra en una situación que no puede ser calificada como privilegiada pero tampoco se puede sostener que su decisión ha sido completamente equivocada.

Al comparar su nombre con el resto de nombres que seguramente van a presentarse a las primarias republicanas, su candidatura queda en mitad de la tabla (como muestra el gráfico cuarto), lo que indica que sin duda necesita realizar aún un gran trabajo pero no que lo tiene todo perdido. Y para eso están las campañas.

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