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Las pistas que pueden llevar a localizar a Alondra Díaz

Las pistas que pueden llevar a localizar a Alondra Díaz

La madre de Alondra Díaz sostiene que la joven traída de México habría tenido contacto con su exmarido, quien secuestró a su hija hace ocho años 

¿Cómo se perdió Alondra Díaz? /Univision

El ADN dio negativo: Alondra Luna no es la hija que lleva buscando por años y que su exesposo le arrebató un día del padre para separarla de ella hasta hoy. Pero el resultado que sostenía que Dorotea García no tiene relación con la joven mexicana no era el fin de la historia.

Al menos para esta madre desesperada. Y seguramente tampoco para la familia mexicana Gustavo-Luna, que podría tener la pista para localizar a Alondra Díaz.

La apertura de ese sobre, con la peor de las noticias que podía encontrar, era el inicio de otra estación del viacrucis que lleva viviendo por los últimos ocho años y que pensó que ya había terminado el 16 de abril cuando en México, con ayuda de las autoridades, consiguió llevar a Estados Unidos a la niña que creía era carne de su carne.

Creyó haber encontrado a su hija tras casi una década, pero era otra niña /Univision

"Ella me dijo que lo único que quería que le prometiera era que nos íbamos a hacer un examen de ADN". Fue la condición que Alondra Luna le puso a la mujer que de forma tan imprevista apareció en su vida para decirle que era su madre. Ese 16 de abril debía marcar el final del drama de una madre atormentada pero supuso el inicio de una pesadilla para otra familia -que resultó la verdadera- y que duró cerca de 150 horas. 

Dos niñas, un mismo nombre

Todo comenzó en 2007. Dorotea, una inmigrante mexicana, había decidido terminar su relación con su pareja, un hombre que presuntamente la amenazaba y maltrataba. Pero esa separación no fue el fin de sus problemas: Reynaldo Díaz, el padre de su hija, de cinco años, decidió un día secuestrarla y llevársela de Texas donde residía. Después, la nada.

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Díaz desapareció y nunca más se puso en contacto con Dorotea, quien sospechó que había llevado a su hija a Michoacán, en México. Así infligía el peor castigo (o venganza) contra su ex. La información fue confirmada este jueves cuando una de las hermanas de Díaz le dijo a Univision que habían visto a la niña con su padre hace años cuando se la trajo de Estados Unidos.

 

Alondra Díaz, la niña desaparecida, está con su padre según una tía paterna /Univision

Pasaron días, meses, años de angustia para esta joven madre que no ha parado de buscar a su Alondra Díaz. Solo los que conocen el dolor de no tener más a un hijo pueden seguramente entender el origen de la fuerza que ha mantenido con esperanza a esta mexicana para encontrar a su Alondra. Pero no es difícil imaginar el tormento por no saber cuándo -si finalmente es así- podrá volver a abrazar a su hija.

Por eso, cuando viajó a México y en abril tuvo constancia de una "Alondra", su vida cambia, la tortura se transforma en la certidumbre de que su peregrinaje ha podido ser el más fructífero de su vida. Por eso, pide ayuda a las autoridades de Estados Unidos, quien dan curso a su petición. En ese momento, su ilusión se convierte en el calvario de la familia Luna-Núñez, los verdaderos padres de Alondra.

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El 21 de abril llegó la carta. El documento que guardaba la solución a un enredo judicial que nunca debió producirse: "La carta dice que entre Alondra y yo no existe suficiente genética para identificarnos como madre e hija". La voz de Dorotea se quiebra ante la cámara. Su mirada se pierde y su cuerpo no consigue esconder el agotamiento de una búsqueda perpetua. Esta ha sido una parada dolorosa, un oasis amargo del que ha bebido creyendo que encontraría alivio."Estoy bien. No se preocupen por mí. Nos vamos a hacer una prueba de ADN para ver si soy la hija que busca". Fue el mensaje que Alondra Luna mandaba ya desde Estados Unidos a su familia que había quedado en México. Era el único consuelo que tuvieron Gustavo y Susana, que no podían entender cómo la justicia validaba lo que para ellos era a todas vistas un secuestro con cobertura legal.

Ella nunca actuó ilegalmente, todo estuvo bajo la más absoluta cobertura de las autoridades. Pero eso no significa que no fuera un error. Y Dorotea lo sabe: "Mi intención jamás fue hacerle daño a la niña y creo que yo traté de reparar cualquier daño que se le hubiera hecho. Si ellos (los padres verdaderos) estuvieron sufriendo estos cuatro días la ausencia de su hija, que se pongan en mi lugar, cómo yo he estado sufriendo ocho años. Yo no fui a robar a su hija. De no haber habido una evaluación y una investigación, yo no me habría traído a la niña"

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"Tal vez esta manera tan fuerte de que se haya dado a conocer y de que esta niña haya sufrido la ausencia de sus padres es para que tú, mi Alondra, encuentres alguna manera de darte cuenta de que vivo, existo, llevo ocho años sin vida, ocho años sin que pase un solo día, o un solo minuto, sin pensar en qué es lo que está viviendo y qué es lo que yo me estoy perdiendo".

Tras la pista de Reynaldo

Y según cree esta mexicana, la solución a este rompecabezas puede estar en Guanajuato, en esa familia a la que le arrebataron a su Alondra. Porque Alondra Luna Núñez habría confirmado que conoce al exmarido de Dorotea, al padre que le arrebató a su hija, ya que existe una relación estrecha entre las dos familias puesto que una hermana de Reynaldo que está casada con un hermano del papá de Alondra Luna. Además, Dorotea presume que en algún momento dado Alondra Luna y Alondra Díaz podrían haberse visto en alguna reunión de amigos y familiares. 

Pero existe otra vía que explorar: los padres de Reynaldo y familiares van con frecuencia a Guanajuato, y podrían estar en contacto con su hijo, aunque estos han sostenido que llevan años sin tener relación con él. 

Tras toda esta historia, ahora quedan dos dudas por resolver: ¿cómo pudo una juez de Michoacán entregar a una menor a una mujer que afirmaba que era su madre? y ¿dónde está Alondra, la verdadera hija de Dorotea García?

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Para la primera pregunta, la solución está en la misma la justicia, que deberá dirimir sus errores y pagar por ellos. Para la segunda, aún no hay respuesta. 

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