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Uno de los procedimientos más fiables en el varón para evitar embarazos es la vasectomía.

La vasectomía es lo más seguro

La vasectomía es lo más seguro

Uno de los procedimientos más fiables en el varón para evitar una descendencia no deseada es la vasectomía.

Uno de los procedimientos más fiables en el varón para evitar embarazos...
Uno de los procedimientos más fiables en el varón para evitar embarazos es la vasectomía.

Hombre de unos 35 años, casado y con dos hijos es el perfil del paciente habitual que acude a la consulta del urólogo para solicitar que le practique una vasectomía, técnica quirúrgica a la que se someten cada año millones de varones en buena parte del mundo, con una eficacia que roza el cien por cien de las intervenciones. Las cifras varían ostensiblemente de un país a otro, principalmente a causa de prejuicios machistas. Mientras que en Estados Unidos se calcula que medio millón de varones se someten a vasectomía cada año en los países musulmanes esta intervención está muy mal vista tanto desde el punto de vista religioso como social.En el último tercio del siglo XX, los gobernantes de la India desarrollaron varias campañas de vasectomización de los naturales del país, con objeto de detener la explosión demográfica. Para estimular a los indecisos a cada hombre que se sometía a la intervención se le regalaba un aparato de radio. Aunque fueron varios millones de indios los que aceptaron operarse, el objetivo de frenar el aumento de población no se logró. Con unos 1.200 millones de habitantes, India es actualmente el segundo país más poblado del mundo después de China. Desde el punto de vista quirúrgico, la vasectomía es un método anticonceptivo consistente en el corte del conducto que traslada los espermatozoides al semen. El éxito de este tipo de intervención se debe, en gran medida, a que se realiza con anestesia local, dura poco tiempo y la recuperación suele ser bastante rápida.

El doctor Ander Astobieta,

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coordinador del grupo de Andrología de la Asociación Española de

Urología (AEU), ha constatado en un estudio que en los últimos años la

demanda de vasectomías ha aumentado en el país mucho más que el número

de ligaduras de trompas en las mujeres. Esta situación también refleja,

a juicio de los especialistas, una cierta modificación en los roles de

pareja, ya que hasta ahora el control de la natalidad recaía en mayor

medida sobre la mujer. El motivo más común aducido por un

hombre a la hora de solicitar que le practiquen una vasectomía radica

en que se encuentra satisfecho con su paternidad y busca la

tranquilidad de un método definitivo de control de la natalidad. El

ministro de Protección Social de Colombia, Diego Palacio Betancourt, se

sometió en enero de 2007 a una vasectomía "para dar ejemplo de

responsabilidad" en materia de planificación familiar a sus

compatriotas.En Colombia sólo un 2 por ciento de la población

masculina se ha vasectomizado, lo cual obedece, según el ministro, a un

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problema de machismo. El funcionario decidió someterse a esta

intervención, que no suele durar más de 15 minutos, de común acuerdo

con su esposa, con quien tiene dos hijos de corta edad. A esta campaña

de paternidad responsable se unieron figuras colombianas populares,

como el futbolista, Víctor Aristizábal, máximo goleador de la liga de

su país, quien se sometió a la vasectomía en una clínica de Medellín.

El deportista, que es padre de dos niñas y un niño, comentó tras la

intervención que fue "algo sencillo" y que no hubo ningún problema.

El doctor Astobieta asegura por su parte que la vasectomía es un método de esterilización con una efectividad de entre un 99 y un 99.5 por ciento, ya que detiene la migración de los espermatozoides a través de sus conductos naturales, con lo que la operación no es reversible sino que existe "una posibilidad muy remota de que se produzca una repermeabilización espontánea de los conductos deferentes". El especialista insiste sin embargo en que "es una técnica adecuada para las personas que tienen claro que no desean tener más hijos", y que conseguir que sea reversible depende del tiempo transcurrido desde que se practicó la vasectomía.Algunos urólogos recomiendan al paciente que durante los 3 meses posteriores a la vasectomía utilice algún método anticonceptivo debido a que existe el riesgo de que en el conducto sobrante permanezcan espermatozoides activos que pueden desembocar en un embarazo no deseado. En junio de 2006, el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, región autonómica del norte de España, desestimó una reclamación de un hombre que dejó embarazada a su esposa cuatro años después de someterse a una vasectomía, ya que los médicos que le operaron le informaron conveniente de los riesgos que corría tras la intervención. De acuerdo con la sentencia, el demandante fue sometido a una vasectomía bilateral en mayo de 1999 y, tres meses después, el laboratorio de fertilidad del complejo hospitalario San Millán-San Pedro de Logroño detectó entre ocho y diez espermatozoides inmóviles por campo. El hombre declaró que en ningún momento se le informó de los riesgos y de las revisiones posteriores que debía realizarse, y en la historia clínica "consta un documento de consentimiento informado para la vasectomía que no está firmado por el paciente, en la que se le advierte del riesgo de canalización espontánea". En la única revisión a la que se sometió dos meses después de la intervención no tenía azoospermia y, como no volvió a la consulta, los médicos no pudieron hacerle más seminogramas. La sentencia aseguró que "la actuación de todos los profesionales fue correcta" y recalcó que "la paternidad del demandante está probada". El recurrente contó con "información suficiente" por parte de la administración sanitaria, según el fallo judicial.En el mundo médico empieza a hablarse sin embargo de alternativas a la vasectomía. Un equipo de galenos chinos, dirigidos por Wu Weixiong, director del Centro de Tecnología de Planificación Familiar de Cantón, ha descubierto una técnica que ofrece mejor reversibilidad, sin peligro para el paciente y con un 97 por ciento de efectividad. La nueva técnica, que requiere especialistas muy cualificados, consiste en practicar una pequeña incisión en el testículo para introducir un tubo del tamaño de una cerilla que funciona como un filtro que bloquea el esperma. Por último están los casos de hombres arrepentidos de su vasectomía y que quieren volver a procrear. Esta opción es muy compleja desde el punto de vista quirúrgico, pues requiere de expertos en microcirugía, y una preparación psicológica adecuada.

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