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Thi-Nga hablo con Noticias 23 desde uno de hogar localizado en Miami Beach.

La princesa que Miami adoptó como suya

La princesa que Miami adoptó como suya

A diferencia de la realeza británica, la mujer que Miami adoptó como Su Alteza Imperial La Princesa Thi-Nga ha logrado una vida exenta de escándalos y publicidad amarillista.

Thi-Nga hablo con Noticias 23 desde uno de hogar localizado en Miami Beach.
Thi-Nga hablo con Noticias 23 desde uno de hogar localizado en Miami Beach.

MIAMI BEACH, Florida - A diferencia de la realeza británica, la mujer que Miami adoptó como Su Alteza Imperial La Princesa Thi-Nga ha logrado una vida exenta de escándalos y publicidad amarillista. Su amabilidad y simplicidad son inigualables, pero de acuerdo a su historia, ella tiene raíces profundas en la poderosa familia imperial que le dio al país de Vietnam su nombre.

Lo que muchos no saben es que ella vive en el Sur de la Florida, compartiendo su tiempo principalmente entre la Capital del Sol, Nueva York y Europa, lejos de la tierra que la dinastía Nguyen reinó desde el siglo 16. Esta princesa moderna dice que dedica su tiempo a sus negocios de bienes raíces, y tiene interés en comprar islas en el Caribe para su proyecto de villas turísticas.

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Desde un lujoso condominio en una torre en Miami Beach Thi-Nga le contó su historia al equipo de Noticias 23, compartiendo sus proyectos y su amor por la Ciudad de Miami.

“Es una ciudad internacional y espectacular”, le dijo la Princesa a la presentadora de Noticias 23, Alina Mayo Azze. Ellas se conocieron por medio de la directora de la revista “Selecta”, Nora Bulnes.

Aunque vive entre tanta opulencia la princesa siente una afinidad por la comunidad del Sur de la Florida, y en particular con los cubanos, por una razón muy simple, la libertad.

“Muchos vivimos en el exilio”, dijo la autoproclamada princesa. Su desdén por el comunismo es evidente.

”Tenemos las mismas circunstancias en la historia”, dijo Thi-Nga. “Tenemos los mismos problemas con los comunistas”.

Thi-Nga no tiene intención de asociarse con el liderazgo actual de Vietnam. Ella pasa su tiempo fomentando eventos culturales en Miami y en Miami Beach.

La libertad religiosa es algo que le interesa mucho. En el 2010 fue la anfitriona de un banquete imperial en el Blue and Green Diamond de Miami Beach para el Dalai Lama cuando vino a visitar la Universidad Internacional de la Florida por segunda vez. La fiesta recaudó fondos para la facultad de estudios religiosos en esta universidad. Fue acudida por el presidente de la institución en aquel entonces, Modesto Maidique, y otros dignatarios del Sur de la Florida.

Sus creencias religiosas son algo que prefiere mantener privado, pero dijo que tenía gran respeto para todas las creencias. Su encuentro con el Dalai Lama le dio paz y cuando los dos se conocieron su sencillez la asombró.

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Thi-Nga dijo que su experiencia con un hombre tan venerado la dejó cambiada. Una de las cosas que le gusta es que representa la libertad de practicar las religiones.

“Es un hombre de compasión, no es político”, dijo Thi-Nga.

Su reunión con el tuvo momentos inesperados.

“Hay mucho protocolo. Por ejemplo, cuando yo (me) encontré con el Dalai Lama (fue) con la cabeza en el piso. Es una forma muy formal de saludarlo”, dijo Thi-Nga. “Y cuando yo hago el movimiento para saludarlo, el me dice ‘¡No No! ¡Por favor! No.’ Y dije ‘¡Por favor, sí!’, y él me decía 'no'”.

Con una sonrisa efusiva en la cara Thi-Nga explicó como el Dalai Lama dejó la formalidad atrás e inistió que ella se sentara al lado de él para platicar.

A ella también le gusta practicar la sencillez, e insistió que el equipo que la entrevistó la llamara por su nombre.

Su otra pasión es propagar la cultura de su país por medio de su colección de arte y reliquias; su condominio está decorado con muchos de estos artefactos.

En el 2007 prestó su extensa colección de artefactos hechos de  jade al Museo de Arte Bass de Miami Beach y planea continuar compartiéndolo su colección para exhibiciones montadas en sitios reales de Europa.

Un nombre con mucha historia

La Princesa Thi-Nga es descendiente de la dinastía Nguyen. En 1776 estalló la revolución Tay Son, y aunque la familia fue masacrada el hombre que sería el padre del tatarabuelo de Thi-Nga sobrevivió. Este Príncipe Nguyen, Phuoc Anh, de solo 14 años, sobrevivió ocultamente. El joven príncipe reclamo el poder gracias a un ejército dirigido por los generales leales su padre. Tras una guerra sangrienta que duró más de 20 años la victoria fue suya en 1802.

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Mucho del pueblo que lo apoyó adoptó el apellido Nguyen en su honor, y el príncipe se autoproclamó el Emperador Gia Long.

De él viene el nombre Viet Nam, que se traduce a Viet del Sur, debido a la historia detrás de la geografía de las tierras que volvieron a ser unidas como una nación, incluyendo a Camboya y Laos.

El emperador no fue el único que se cambió el nombre. Su descendiente, el Emperador Minh Mang emitió el decreto imperial que determinaría los nombres de los descendientes que seguirían por generaciones. Escribió un poema cuyas palabras serían usadas para nombrar sus descendientes. En el caso de Thi-Nga, su nombre significa La Luna Poética.

Enlace: Información de la  Fundación de la Princesa Thi-Nga

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