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La Pequeña Habana del futuro

La Pequeña Habana del futuro

En la Pequeña Habana vemos un fuerte contraste entre modernos edificios  y construcciones antiguas e históricas.

La Pequeña Habana del futuro Univision

Por: Sandra Peebles

MIAMI, Florida - En la Pequeña Habana vemos un fuerte contraste entre modernos edificios  y construcciones antiguas e históricas.  Y mientras miles de turistas de todo el mundo vienen a disfrutar del sabor único de la zona, algunos residentes locales viven en condiciones deplorables.

Vanessa Rodríguez vive en un edifico cuya fachada es encantadora, pero lucha contra el deterioro dentro de su apartamento de dos cuartos por el que paga $850 dólares al mes. 

“Empezó por un ‘liqueo’ y en la semana estábamos durmiendo y oímos cuando BANG.   El techo todo está lleno de huecos y arriba podrido.  No cambiaron nada, pusieron un ‘sheetrock’ y lo taparon y esto sigue liqueando”, dijo Rodríguez.

La ciudad de Miami ha tomado varios pasos tratando de remediar la disparidad ajustando el Código de Zonificación para alentar la inversión y la urbanización, pero ese esfuerzo ha provocado fuertes críticas. 

"Qué va pasar cuando construyan un edificio nuevo, más caro, donde los impuestos van a subir, donde entonces los que vivían ahí ya son desplazados.  O sea, ahí viene la gentrificación de la comunidad que ha nutrido esta zona", dijo Marta Zayas, activista que lucha la preservación del área.

Por su parte, el alcalde Tomás Regalado insiste en que el crecimiento ha sido lento y bien planificado. 

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“Yo francamente no creo que estamos hablando de un desplazamiento de personas pobres.  La Pequeña Habana debe mejorarse para la calidad de vida de estas personas, para eliminar un poco el crimen está afectando a esta área”.

Quienes quieren preservar la historia dicen que los urbanistas ya han desarrollado todo el terreno en Brickell y que quieren continuar el crecimiento en el este de la Pequeña Habana a cualquier costo.

Mientras algunos insinúan que esto es un esfuerzo motivado por la avaricia de algunos urbanistas, Francisco García, director de planificación de Miami, dice que esta es una situación que hay que remediar. 

“Es una zona que, francamente, para estar lo cerca que está al casco urbano tiene una densidad comparativamente baja, de 36 unidades por acre.  Entonces… lo que es un poco el detonante de todo esto es el hecho de que es una zona, en nuestra opinión, que se encuentra un poco inestable.  Hay propiedades, que nos consta, están en mal estado y están en deterioro y sufren el peligro, quizás, de que un momento dado puedan derrumbarse.”

García propone un cambio al código existente de Miami 21, adoptado en 2010, que redujo la densidad permitida en la Pequeña Habana a edificios con un máximo de 3 pisos con 36 unidades por acre.

La ciudad ahora considera permitir la construcción de edificios de 5 pisos con 65 unidades por acre. 

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Reynaldo Moteemos, quien lleva más de 20 años en la Pequeña Habana, teme lo peor. 

“Se rumora lo de lo mismo por la demolición del área para construir cosas nuevas, entonces mucha gente tener que irse y algunos van a regresar me imagino, hasta no ver no creer.” 

Y mientras los funcionarios refutan esto, los conservacionistas también temen que el crecimiento termine con el derrumbe de propiedades históricas. 

"Es parte de nuestro legado y es nuestra comunidad.  Son edificios que hemos visto todos nosotros todo una vida”, dijo Laura Lavernia del Fideicomiso de la Herencia de Dade (Dade Heritage Trust).

Inicialmente, la ciudad había designado un área histórica, esto ente las avenidas 9 y 10 y las calles 3 y 5 del suroeste, pero la Junta de Preservación Histórica de la ciudad extendió la designación para incluir 14 propiedades más tras las quejas de activistas de que la zona inicial bajo consideración era muy limitada.

Levaría y Zayas dicen que esto va más allá de preservar la historia, el suyo es un esfuerzo por salvar el alma de la Pequeña Habana.

En cuanto a Rodríguez, quien vive en su humilde apartamento con su esposo y dos hijos pequeños dijo  "me voy de aquí en cuanto pueda”.

El comisionado del distrito, Frank Carollo, explicó que eso es precisamente lo que quiere evitar. 

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“Lo que yo quiero es que las personas y las familias vivan aquí por muchos años y que no lo vean como un lugar donde están temporalmente hasta que se puedan mudar a una casa mejor en otro lugar. "

La batalla entre el desarrollo y la preservación continúa en ambos frentes.

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