publicidad
Manifestantes celebraron por horas y agradecieron a quienes votaron a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.

La nueva realidad de los homosexuales en Irlanda

La nueva realidad de los homosexuales en Irlanda

Los gays de Irlanda vivieron este fin de semana lo que parece una nación renacida con muchos planes de matrimonio.

Manifestantes celebraron por horas y agradecieron a quienes votaron a fa...
Manifestantes celebraron por horas y agradecieron a quienes votaron a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.

¿Cuándo es la boda? Los gays de Irlanda vivieron este fin de semana lo que parece una nación renacida: algunos seguramente ya tienen sueños de planes de matrimonio.

publicidad

La comunidad gay celebró hasta altas horas de la madrugada en una fiesta de las más grandes en la historia de Irlanda, tras el anuncio de que los votantes de la nación aprobaron el viernes en referéndum "por mayoría abrumadora" la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.

En la consulta, el 62.1% de los electores apoyó el "sí" para que se modifique la definición del matrimonio en la Constitución conservadora, que data de 1937, como la unión entre dos personas sin importar su sexo. Se espera que el resultado conduzca a una ola de bodas gay este verano.

El Departamento de Justicia confirmó el domingo que planea publicar un proyecto de ley de matrimonio en la semana que inicia y que espera que sea aprobado por ambas cámaras del Parlamento, con lo que sería promulgado en junio.

La nación europea es la primera en el mundo que aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo mediante consulta popular. Otros 19 países han legalizado la práctica, pero mediante sus legislaturas y tribunales.

Para la pareja gay más prominente de Irlanda "la senadora Katherine Zappone y Ann Louise Gilligan" es un momento emocionalmente abrumador. Desde 2003 han luchado para que Irlanda reconozca como válido su matrimonio legal en Canadá, un caso que han llevado hasta el final en la Corte Suprema. Ahora ha llegado su día.

publicidad

"Durante mucho tiempo, me he resistido a darme por vencida, diciéndome '¡Estamos casadas. Soy una mujer casada!" dijo Zappone, una nativa de Seattle que se reasentó en Dublín con su esposa irlandesa después de que ambas se conocieron y se enamoraron mientras estudiaban teología en la universidad de Boston.

El porcentaje inesperadamente alto de aprobación sorprendió tanto a quienes están a favor como en contra. Más de 1.2 millones de irlandeses apoyaron el "sí" y menos de 750,000 el "no".

Sólo el "no" ganó por escasa mayoría en uno de los 43 distritos electorales de Irlanda, en Roscommon-South Leitrim, en la cenagosa región central del país.

Irlanda celebra aprobación del matrimonio gay /Univision

Revolución social

Según analistas, el triunfo del "sí" se debió a la intensa utilización de las redes sociales para movilizar a los jóvenes, decenas de miles de los cuales votaron por primera vez.

Además, los conmovedores relatos de personalidades irlandesas "que revelaron su homosexualidad o que describieron sus esperanzas a favor de los niños gays" convencieron a los electores para que apoyaran la equidad en el derecho al matrimonio.

Tanto el clero católico como los defensores de los gays describieron los resultados como una "revolución social" en Irlanda, donde hace sólo unas décadas los electores habían reforzado la autoridad de las enseñanzas de la Iglesia católica con votos abrumadores a favor de las prohibiciones al aborto y el divorcio en la década de 1980.

publicidad

Los electores legalizaron el divorcio por escasísimo margen en 1995 y ahora, por firme mayoría, rechazaron los reiterados llamados de la Iglesia católica para que se opusieran al matrimonio entre personas del mismo sexo.

El aborto continúa proscrito y se perfila como el siguiente gran enfrentamiento de política social en el país.

El arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, dijo que "la abrumadora votación" contra las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio gay significa que el clero en Irlanda necesita encontrar con urgencia un nuevo mensaje y una nueva voz para llegar a los jóvenes del país.

"Es una revolución social... La Iglesia necesita hacer una revisión total a fondo", dijo Martin.

"¿Nos hemos alejado complemente de los jóvenes?", preguntó. "La mayoría de quienes votaron a favor son producto de nuestras escuelas católicas durante 12 años".

La magnitud de este cambio queda de manifiesto también por el hecho de que la homosexualidad en Irlanda fue despenalizada hace tan solo 22 años y no por decisión gubernamental, sino por la demanda presentada por un activista ante los tribunales europeos.

Dos años después, era el turno de la legalización del divorcio -un demonio para la Iglesia católica- y esta cuestión evidenció la profunda división existente en la sociedad del país, pues ganó el "sí" con un 50.28% de votos, frente al 49.72%.

publicidad

La sociedad irlandesa ha castigado tanto a los abusadores como a los máximos dirigentes católicos, después de saberse que hicieron todo lo posible durante décadas para proteger a los pederastas y tapar los abusos.

A Irlanda le costará perdonar esa actitud de la Iglesia católica, que, sin embargo, todavía gestiona la mayoría de las escuelas públicas, lo que da una idea del poder que todavía atesora.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
El presidente enumeró varios ataques terroristas en Europa y entre ellos mencionó a Suecia país donde no ha ocurrido ningún incidente violento. Las autoridades suecas han pedido explicaciones sobre estas declaraciones del presidente Donald Trump.
El artefacto explotó alrededor de las 10:30 de la mañana (hora local) y se reportan al menos 29 heridos en su mayoría policías.
Durante una conferencia de prensa, el mandatario estadounidense le preguntó al periodista de CNN Jim Acosta si tenía relación con su nuevo nominado a secretario de Trabajo, Alexander Acosta. Le dijo a una reportera afroestadounidense si podía organizar una reunión con congresistas negros y aseguró no ser racista o antisemita.
Something as everyday as walking to the supermarket becomes a risk students like Jose Reza can no longer take. The possibility alone that police departments can share information with immigration agencies has immigrant communities across the nation on high alert, especially at universities.
publicidad