publicidad

La infancia de Beatriz Ferrari

La infancia de Beatriz Ferrari

Aunque el tiempo a veces conspira, nuestras presentadoras siempre encuentran el momento para compartir con los suyos el Día de la Madre.

¿Recuerdas alguna anécdota simpática de tu infancia?

Muchas. Recuerdo cuando mi mamá nos llevaba de excursión a las montañas, a la playa de Tacna a buscar restos arqueológicos, o a explorar zonas lejanas. Cuando íbamos de paseo al campo, a Pachia (en Tacna también), con toda la familia. Cuando ibamos a la playa en Lima, y comprábamos ceviche en los restaurantes pegados al mar, y nos bañábamos hasta más no poder.

Mi mamá siempre preocupada porque no nos fuéramos muy hondo ni quedáramos rostizadas por el sol, y mi papá nandando mil horas y super lejos. También recuerdo que fue mi mamá, valiente mamá, quien me enseñó a conducir. Fue en la playa de Mejía, en Arequipa. Mi papá nos dió las últimas lecciones como para ya graduarnos de conductoras. Pero las primeras sesiones automovilísticas, le toco padecerlas a mi mamá. Inolvidable como saltaba el auto cuando, delicadamente, sacaba yo el pie del embrague para acelerar y hacer los cambios, o ¿hacer los cambios y acelerar?

Cuando nació mi hermanita Adriana, y entonces mi otra hermana Annie y yo, varios años mayores que la bebita, sentimos tanta emoción. Mi papá también estaba muy emocionado. Los perritos, por su parte, no hacían más que mover la cola y olfatear a la recién llegada al hogar. Toda una vida. Y mucho por agradecer.

publicidad

Como cuando tenía yo cerca de ocho años, y me había rebelado un poquito con el tema de las tareas escolares. Por suerte mi mamá se puso firme y me puso a estudiar nomás, con métodos muy pedagógicos. Ibamos al jardín a hacer las tareas, entre las plantas y los perros. Era más divertido. Asi le agarré más el gusto al estudio. Otra cosa divertida que hacía mi mamá, para que no estuviésemos aburridas, era crear cuentos con una grabadora y un micrófono. Nos organizábamos todos, asumíamos personajes, agarrábamos cacerolas, vasos y todo aquello para hacer ruidos o efectos sonoros, y nos poníamos a grabar. Salían cosas muy chistosas. ¿Qué enseñanza de tu mamá te ha sido más útil?

Ser honesto, tener paciencia y comprensión, y mucho sentido del humor. Ser solidario. En un mundo complejo e impredecible, aprovechar cada momento al máximo y ser positivo. El amor por los niños y los ancianos y los animales es una lección que me ha dado mi madre toda la vida. ¿Cómo piensas celebrar esta fecha?

Voy a estar trabajando en San Francisco. De todas maneras, mi mamá vive en Córdoba, Argentina, así que hablaremos por teléfono un laaaargo rato. ¿Conoces alguna frase o poesía dedicada a las madres que te haya impresionado?

"Mi Madre, un corazón en flor, que no ahorró sacrificios, que no se amparó en condiciones. Que no postergó sonrisas, y cultivó alegrías, sueños y esperanzas. Mi Madre, a quien le debo todo". ¿Qué saludo le enviarías a las madres hispanas?

publicidad

A las madres hispanas, que sean fuertes, que sepan que valen mucho, y que cada instante de esfuerzo y apoyo que dan a sus hijos, es un acto de amor que va a hacer que sus niños tengan mas opciones en la vida, más posibilidades de ser felices. Que recuerden que la paz en el hogar y el cariño de los padres son cruciales. Que nunca dejen de decirles a sus hijitos que ellos pueden superarse, tratar de alcanzar sus metas. Las madres son forjadoras de destinos. Sin duda, son el principal maestro, la principal guía. Tener la fuerza de enseñar el camino correcto, a quienes recién están comenzando a caminar. Felicidades a todas ellas. Y a mi Mamá, ¡que la quiero muuuucho!

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad